Archivos de la Categoría: Pensamiento

Crítica de la razón instrumental / Max Horkheimer

Max Horkheimer: Crítica de la razón instrumental.

Presentación de Juan José Sánchez; traducción de Jacobo Muñoz. Trotta, 2002.

Título original: Eclipse of Reason. Bloomsbury Academic, 2013.

Toda idea filosófica, ética y política tiene, cortado el nudo que la vinculaba a sus orígenes históricos, una tendencia a convertirse en el núcleo de una nueva mitología, y ésta es una de las razones por las que el avance progresivo de la Ilustración tiende, en determinados estadios, a recaer en la superstición y la locura. (p. 66)

Si piensas que se puede ser un profesional eficientísimo y al mismo tiempo un perfecto ceporro, incluso un desalmado; si tienes serias sospechas o empacho del consumo por decreto, del mainstream inacabable… este puede ser tu libro, o al menos uno que te va a interesar mucho. Pensamiento duro, eso sí: hay que muscular. No vendría mal un repaso de algunas corrientes contemporáneas en el punto de mira del maestro Max: empirismo, pragmatismo, neopositivismo, neotomismo. El premio: una obra mayor de la filosofía del siglo XX. Crecerás, ganarás soberanía personal.

La biografía de Max Horkheimer abarca las dos Guerras Mundiales, el surgimiento de la sociedad de masas, la crisis de 1929, su propio exilio personal de Alemania a los Estados Unidos, y la Guerra Fría. Para rematar, justo cuando el libro apareció las perspectivas de futuro no eran precisamente halagüeñas: el conflicto Este-Oeste enfilaba a toda máquina bajo la sombra una amenaza nuclear ya materializada en Hiroshima y Nagasaki. Así que parece esperable que las grandes inteligencias de la época, desde los existencialistas a los filósofos críticos de la Escuela de Frankfurt –entre los que se encontraba Horkheimer- se preguntaran: ¿qué demonios está pasando aquí? Se dice que la obra, aún firmada por Horkheimer, tiene también la impronta de su otro gran compañero de Escuela: Theodor Adorno. Ambos influirían a su vez en otros filósofos posteriores como Marcuse o Habermas, incluso más remotamente en Zygmunt Bauman.

En su día el título original Eclipse of Reason perjudicó la recepción del libro, ya que permitió a otros mostrarlo –de modo más o menos manipulador- como una crítica de la razón, o sea justamente lo contrario de lo que es: un análisis y acta levantada sobre el declive de la razón crítica a manos de la dinámica desbocada del modo de desarrollo industrial bajo relaciones de producción capital-monopolistas. En esta acogida irregular no hay que descartar tampoco la influencia de la rigidez y esquematismos de la Guerra Fría. El título actual de la obra en español es conceptualmente muy preciso y es traducción casi literal de la primera edición alemana de 1967: Zur Kritik der Instrumentellen Vernunft. Crítica de la razón instrumental ya había sido publicada en los años 70 en Buenos Aires por la prestigiosa Editorial Sur. Ahora y con mucho gusto recomendamos la meritoria edición de Trotta.

En resumidas cuentas la sagacidad capital de Horkheimer y compañía consistió en ver y analizar el irracionalismo no como un fenómeno circunscrito a los totalitarismos políticos más notorios –por muy graves que estos fueran-, sino como un proceso civilizatorio –o más bien incivilizatorio- más largo, amplio y profundo. Un irracionalismo travestido de pura razón, o un descoyuntamiento de ella misma. Vieron claramente la Luna y no se quedaron mirando al dedo que la apuntaba. De ahí su absoluta vigencia en la sociedad hiperinformacional en crisis global de nuestros días. Disculpe la broma, señor Horkheimer, pero su libro es el mejor de los instrumentos.

Si la ciencia ha de ser la autoridad llamada a enfrentarse al oscurantismo –y al exigir tal los positivistas prosiguen la gran tradición del humanismo y de la Ilustración-, entonces los filósofos tienen que establecer un criterio para la verdadera naturaleza de la ciencia. La filosofía tiene que formular el concepto de la ciencia de un modo que exprese la resistencia contra la amenaza de recaída en la mitología y en el delirio y que conecte con las exigencias de la praxis existente. Para ser la autoridad absoluta la ciencia tiene que ser justificada como principio espiritual y no puede ser simplemente deducida a partir de métodos empíricos para luego pasar a verse absolutizada como verdad sobre la base de criterios dogmáticos orientados a tener éxito científico. (p. 104)

Max Horkheimer en: Biblioteca UPM.

Est-il utile de tromper le peuple? (Condorcet), una cuestión de 1778

Est-il utile de tromper le peuple? (¿Es conveniente engañar al pueblo?); una cuestión de 1778 planteada por Federico II de Prusia y respondida por Marie Jean Antoine Nicolas de Caritat (marqués de Condorcet desde 1786).

 

Hay veces que el nombre (Caritat) lo dice todo… y el apellido (marqués) también.retrato de Condorcet

Condorcet nació en Picardía (región de Francia) en 1743, y quedó huérfano de padre desde muy joven (or so they say). Estudió en Reims con los jesuitas; posteriormente en el Collège de Navarre (de París) demostró su valía para las matemáticas. D’Alembert (el famoso enciclopedista) fue su profesor (de matemáticas) y protector, y estando este último en Prusia como matemático del Rey, después de Euler (que renunció harto y se fue a Rusia), se planteó la cuestión arriba mencionada.

Condorcet se casó (bien) en 1786, con Sophie de Grouchy (véase retrato), voraz lectora de todos los enciclopedistas (entre ellos Marie Jean Antoine Nicolas). Fue tras su matrimonio, que Condorcet (el marqués) empezó a interesarse en cuestiones sociales (y políticas), y como consecuencia se posicionó a favor de la Revolución (francesa) de 1789.

En 1794 Condorcet (sin ser ya marqués por culpa de la revolución) fue encarcelado y murió a los dos días (no se sabe si de un edema pulmonar o envenenado). Dicho esto, parece que el tiempo nos autoriza a airear la cuestión; además el texto es muy hermoso, está muy bien escrito, y es completamente literario (y por tanto no peligroso).

retrato de SophieCuriosamente resulta actual en muchos entornos, aunque no sabría decir cuál.

“si se extrae falsas conclusiones a partir de verdades aisladas mezcladas con algunos errores, es probable que, si no se hubiera tenido otra cosa que errores se hubieran adoptado otras falsas conclusiones y en mayor número todavía”

No es la única cuestión interesante que planteara el rey de Prusia, Federico II, probablemente animado por Voltaire, un diletante (por aficionado que no por sabio). Por ejemplo, Qué es la ilustración (Was ist Aufklärung), fue otra de las cuestiones (1784) que en este caso contestó Emmanuel Kant, que no es sospechoso de nada por ser amigo del saber (filósofo).

“Una generación no puede obligarse y juramentarse a colocar a la siguiente en una situación tal que le sea imposible ampliar sus conocimientos, presuntamente circunstanciales, y, en general, avanzar en el estado de ilustración; constituiría esto un crimen contra la naturaleza humana, cuyo destino primordial radica precisamente en este progreso”.

carátula del libroCuriosamente, los filósofos actuales no prestan atención a ese escrito (por ser menor), aunque esté en la PAU, y ni siquiera se lee en secundaria (aunque los chavales lo entenderían perfectamente); a mí me parece mucho más interesante que el imperativo categórico, por muy categórico que éste sea (defectos de ingeniería).

Nada más se puede decir, sin empeorar lo dicho por los propios autores, así que mi recomendación es volver a las fuentes y leer todo desde el principio. Bon profit; yo me quedo con Byron (que era un romántico y por ello más peligroso todavía).

 

 

Cuando yunque, yunque. Cuando martillo, martillo. Augusto Assía.

Cuando yunque, yunque. Cuando martillo, martillo.
Augusto Assía
Editorial: Libros del Asteroide

 

Durante la Segunda Guerra Mundial, Felipe Fernández Armesto, con el seudónimo de Augusto Assía fue el único corresponsal español en Londres.

Una vez terminada la guerra recogió algunas de esas crónicas en dos libros. El primer volumen, que apareció en 1946 e incluía textos publicados durante la primera parte de la guerra, la denominada «guerra defensiva», llevaba por título Cuando yunque, yunque.

El segundo volumen, Cuando martillo, martillo, recoge las crónicas publicadas a partir de julio de 1943, durante la segunda fase de la guerra, la «guerra ofensiva».

Las crónicas escogidas no incluían solo artículos de corte bélico, porque en palabras de su autor:

El criterio seguido en la selección es el de alternar los temas de la guerra con los civiles, la resistencia con la lucha, la vida y la muerte.

 

Así, las crónicas lo mismo nos dan noticia de cómo funciona la corona británica que de la retirada de los soldados ingleses de Dunquerque o del sistema escolar vigente en el Reino Unido.

El libro es, por tanto, no solo una crónica de la Guerra vista por un español, sino también un auténtico retrato moral del único país de Europa occidental que no se dejó doblegar por Hitler.

Su estilo periodístico es descriptivo, claro e informativo. Más allá de su firme convicción en la victoria de las democracias, sus artículos muestran la resistencia de los ingleses bajo las bombas, el carácter indómito de los británicos y su admiración por Winston Churchill.

 

Vicente Moreno

 

Avenger, Frederick Forsyth

carátulaFrederick Forsyth
Avenger / Vengador
(y/o Hablando con el diablo)

  

Confieso que soy refractaria a los Best Sellers, es un prejuicio (no sé si absurdo), tangible en mi caso. Convendremos que en principio el exceso de audiencia no necesariamente implica falta de calidad literaria. Ahí tenemos el claro ejemplo de la Biblia, con toda seguridad el mayor best seller de todos los tiempos; preguntado Bernard Shaw (reconocido escéptico) sobre el carácter divino de la Biblia, declaró que cualquier libro con su calidad literaria está animado por un espíritu bendito (blessed by a holy spirit).

En este caso, he tenido que quedarme aislada, sin lectura, después de devorar una indolente novela negra (la trilogía del Baztán) y con un claro síndrome de abstinencia, para decidirme por Avenger (Vengador) de Frederick Forsyth. Parte del desagrado inicial parte del título traducido que suena a novela del oeste tipo serie B.

Mi sorpresa ha sido notoria cuando me he encontrado un texto sobrio, de estilo periodístico, muy bien informado sobre los entresijos de las guerras de Vietnam y de Bosnia; sobre el funcionamiento del FBI y la CIA; sobre el mercado armamentístico y la impunidad de los criminales de guerra. No es un texto bulímico, en el sentido de que es factible leerlo detalladamente, sin glotonería, pero con gusto. En todo caso es una novela negra, que animada por una base real, describe la desaparición de un joven americano en la guerra de Yugoslavia y aprovecha el contexto para dar una variedad de pincelas de inclemente realismo.

foto del autor

El periplo vital del británico Frederick Forsyth (1938) parece la base de este informado discurso: piloto de la RAF a los 19, trabaja posteriormente para la BBC y es enviado en 1965 a Biafra. En 1969 escribe su primera novela basada en su experiencia como periodista para Reuters en Francia. El caso es que me habían avisado que los seguidores de Forsyth son numerosos y devotos, y reconozco que no está carente de un cierto estilo (no alcanzaría a decir encanto).

En todo caso para aquellos millennials (jóvenes nacidos al amor del cambio de milenio o ligeramente antes) que sientan una cierta intriga de base histórica por conocer las naturaleza y brutalidad de las matanzas que tuvieron lugar en los años 90 del siglo pasado en Bosnia, me atrevería a decir que es un texto muy revelador, aunque para evitar apologías o sesgos puedo recomendar como contrapunto: Hablando con el diablo (entrevistas con dictadores), entre los que se encuentra Milošević (curiosamente entrevistan a su mujer, doctora y profesora, que parece ser que era la que mandaba). Este libro editado por Turner (Fondo de Cultura Económica) recorre 8 entrevistas con dictadores y allegados desde África, a Europa, pasando por América; duro pero recomendable.

Y como muestra un botón en palabras de la profesora Mira Marković, señora de Milošević:conversaciones con dictadores

No veo el terrorismo como un fenómeno ligado a un solo pueblo, a un solo estado, a una sola religión. El terrorismo es simplemente un método más de hacer la guerra.

Vengador y otras obras de Frederick Forsyth en: Biblioteca UPM

Cartas a sus amigos. Ramón Gaya.

ínaaadiceRamón Gaya

Cartas a sus amigos

Editorial Pre-textos

 

Mañana estoy citado con Concha para ir juntos al Louvre; allí tengo amigos…perennes, Rembrandt y Tiziano sobre todo.

Ramón Gaya (Murcia 1910- Valencia 2005) es un creador diferente, un pensador deslumbrante y un fino pintor que por diversas circunstancias es muy poco conocido. Su fe, era el arte, para Gaya el arte o es salvación o no es nada.

Ahora la editorial Pre-Textos le trae a la actualidad al publicar un volumen con las cartas que escribió a sus amigos. Gaya escribió muchas cartas porque siempre estuvo lejos, pasó mas de veinte años  fuera de España entre México y Roma donde estuvo exiliado. Muchos de sus escritos se ocupan de obras pictóricas que le parecen fundamentales como las de Velázquez, Tiziano, Murillo, Van Eyck o Picasso pero también nos lleva hasta la obra de Fidias o a ciudades como Córdoba o Venecia. No regresó a España hasta 1960 y para entonces se encontraba extraño aquí; se volvió a marchar y volvió a regresar. En los últimos años recibió diversos reconococimientos oficiales y su ciudad, Murcia, creó en 1990 un magnífico Museo para conservar su obra y difundir su legado.

Conoció a Juan Ramón Jimenez, y a casi toda la Generación del 27, en su viaje a Madrid en 1928, este volumen recoge varias cartas que se cruzó con el poeta de Moguer. Colaboró con las Misiones Pedagógicas durante la II República, realizó copias de grandes obras del Museo del Prado y con ellas acercó a los grandes de la pintura a los rincones mas pequeños de España. 

Querido amigo Juan Ramón: tengo algún dibujo de ramita de perejl, pero no estoy conforme con ellos. Cuando tenga otros mejores para mí, le mandaré todos; quizá mañana mismo o pasado. Saludos para Zenobia. Su buen amigo, Ramón Gaya

 

Para conocer la fascinante obra de Ramón Gaya hay que leer sus escritos, él nunca se consideró un escritor sino un pintor que escribe, que son verdaderas joyas. Recomiendo el Tomo 1 de su Obra Completa editada por Pre-textos. Asombra leer que dice lo que piensa independientemente de si está o no de acuerdo con las modas del momento o lo culturalmente correcto. Pero sobre todo deslumbra su capacidad para decir lo que siente con una eficacia de dardo, de saeta, con esa transparencia que tiene la verdad y sinceridad absoluta.

Las fechas de las cartas van desde 1928 hasta 1978 pero no es un asunto importante porque el tiempo de Gaya es un tiempo interior, independiente casi siempre de lo que ocurre fuera.

Concha, de todas las personas que conozco, no digo que sea la más profunda -¿quién podría dictaminar y decidir… eso?-, pero sí que dispone de una atención más profunda. Ese poder de atención extrema, de concentración extrema, se debe, en parte, a su muy decidida abstinencia; porque, por extraño que pueda parecernos, en cuanto alguien cede a la tentación de… hacer, su facultad de ver, de comprender, de percibir, de recibir y de adentrarse en la realidad, se debilita: el… quehacer se apodera de todo, lo vacía todo.

Muchos de sus amigos eran creadores como él, aquí encontraréis algunas pinceladas para completar su siempre escurridizo retrato. Poemas que le dedicaron sus amigos poetas.

 

Ramón Gaya en la Biblioteca UPM

La parte y el todo. Werner Heisenberg

La parte y el todo, Der teil und Ganze

(Werner Heisenberg)

 

Carátula en castellano

Werner Heisenberg (1901-1976), fue un prusiano de alma y corazón, que enunció (imagino a su pesar) el Principio de Incertidumbre (1925). Esta es una circunstancia no arbitraria que siento relacionada con su contexto: el periodo de entre guerras (1918-1939).

En nuestra sociedad actual, la ciencia es celebrada como conocimiento intersubjetivo independiente del contexto; las humanidades (enredadas en otros quehaceres) pareciera que no han sido invitadas a participar de dicho conocimiento, y así andamos como vizcondes desmediados cada cual (científicos y humanistas) con su cruz.

Este libro, es para mí la demostración palmaria de la inutilidad de dicha reivindicación de independencia. El profesor Heisenberg va desgranando la física, y a ratos su biografía en el contexto de una Alemania aterrorizada por la crisis económica (expresando el deseo de una naturaleza limpia de los jóvenes, de esperanza, de identidad, ya se intute la locura); francamente a ratos uno puede anticipar la situación que describe Günter Grass mientras pelaba la cebolla, con la diferencia evidente que este último texto se escribió en 2006, mientras que Der teil und Ganze data de 1969.

Heisenberg (joven) y Bohr (derecha)Werner Heisenberg se atreve a abordar en este libro aspectos de política e historia, y dedica una gran atención a su coetáneo el físico danés Niels Bohr, en las antípodas de la concepción prusiana del mundo. De hecho, cuando Heisenberg se desplaza al instituto de investigación de Bohr, éste le lleva (solos los dos) a hacer esquí de fondo en un lugar aislado para conocerlo mejor; está claro que desea formarse una imagen del joven lejos de ideas preconcebidas (a favor o en contra) que necesariamente acompañan a un joven Heisenberg procedente una Alemania en plena expansión nazi; todavía hoy la relación entre estos dos grandes físicos y seres humanos suscita gran atención, y podemos encontrar emocionadas referencias muy recientes al respecto.

Es increíble asistir como observadora (calladita en un rincón) a la gestación y discusión de los conceptos de la física cuántica (con Einsten, con Bohr, con Pauli); y es emocionante comprobar que el principal problema con el que se encuentran es lingüístico puesto que los conceptos y razonamientos de la física clásica no encajan en el ámbito de la física cuántica:

“Debemos tener claro que el lenguaje sólo puede utilizarse como en la poesía, es decir, no se trata de presentar hechos de forma precisa, sino de generar imágenes en la conciencia del oyente y establecer conexiones ideológicas”

“El lenguaje es una especie de red tendida entre los hombres; pendemos de ella con nuestro pensamiento, con nuestras posibilidades de conocimiento”

“los grandes talentos (sólo) aportan la representación externa de los nuevos contenidos pero no son ellos los que producen los nuevos contenidos”

Carátula en alemánEn el Capítulo 12 refiere su visita, en 1933, al ya septuagenario Max Planck (1858-1947), hundido en el marasmo en el que se agita su tierra:

“Me parece que todo aquel que pueda hacer algo, y que, a causa de su raza, por ejemplo, no se vea obligado a exiliarse, debería intentar quedarse e ir preparando un futuro lejano. Sin duda esta tarea será muy difícil y peligrosa. Los compromisos que haya que contraer serán reprochados más tarde, con razón, y, quizás castigados… De ahí que, al fin y al cabo, cada uno estará a solas con su propia conciencia. Por supuesto que no puedo reprochar a nadie si toma otra decisión…Piense sólo en el tiempo que vendrá después a la hora de decidir qué hacer”

La parte y el todo se ha publicado en España en 2004 por Ellago Ediciones, yo lo releo a veces para recordar que por encima de todo los científicos, como los demás seres humanos, están animados por pasiones, esperanzas, y perseguidos por sus miedos y demás bestias negras.

  cita

Werner Heisenberg en: Biblioteca UPM.

Identidades Asesinas (Amin Maalouf)

caratula del libro

Identidades Asesinas

Amin Maalouf


Este libro de Maalouf me llegó auspiciado por una recomendación cercana, de esto hace ya unos años y, sin embargo, de pronto afloró  desde el subconsciente como una necesidad imperiosa de relectura. Pienso que pueda acompañar y suavizar las impresiones en estos tiempos inciertos. Lo que sigue es un pequeño resumen de cosecha propia aderezado con palabras directas del autor.
La identidad es el resultado inacabado de un proceso iterativo de construcción y reconstrucción de la individualidad; no es un proceso cierto, ni determinista, ni tan siquiera reversible, pues nunca volvemos a ser los que fuimos; en este sentido la entropía es siempre creciente.
La identidad es más una aleación que una cristalización, pues siempre podemos añadir e incorporar paulatinamente nuevos y viejos elementos que se funden en el todo; no es una yuxtaposición, y no podemos destejer la urdimbre.
Algunos componentes de nuestra identidad, individualidad, a ratos se inflaman, en un proceso orgánico de queja y dolor. Son aquellos aspectos que en cada momento se ven más amenazados: lengua, etnia, religión, género, orientación sexual… ¿Qué elementos o factores pueden desvelar la aparición o gestación de una identidad asesina? Para entenderlo, debemos en primer lugar definir esta desviación de la identidad hacia la autodestrucción.

“Identidad asesina es aquella que reduce la identidad a la pertenencia de una sola cosa e instala a los hombres en una actitud parcial, sectaria, intolerante, dominadora y a veces suicida. Su visión del mundo, está por ello sesgada, distorsionada”…
“Cuando asignamos a una comunidad el papel de cordero y a otra el de lobo, lo que estamos haciendo, aun sin saberlo, es conceder por anticipado la impunidad a los crímenes de una de las partes”.

 

Como contrapunto Maalouf ofrece el concepto de Identidad Fronteriza:


foto del autor
“Desde el momento en que concebimos nuestra identidad como integrada por múltiples pertenencias, unas ligadas a la etnia y otras no, una ligadas a la religión y otras no, y nos vemos a nosotros mismos en nuestros orígenes y nuestra trayectoria… se establece una relación distinta con los demás, y también con los de nuestra propia tribu”…
“No podemos obligar a miles de millones de personas desconcertadas a elegir entre afirmar a ultranza su identidad y perderla por completo, entre el integrismo y la desintegración”…
“los fronterizos que sean capaces de asumir plenamente su diversidad servirán de enlace entre diversas comunidades y culturas, y en cierto modo serán el aglutinante de las sociedades en las que viven.”
“Sueño con un mundo en el que la necesidad de espiritualidad este disociada de la necesidad de pertenecer a algo… Ya no basta separar la iglesia del estado, igualmente importante es separar religión e identidad” 


Maalouf recomienda y alienta la búsqueda en nosotros de aquellos aspectos que nos permitan construirnos en la individualidad desde el reconocimiento de nuestro mestizaje: todos somos migrante (e ó in), el género humano se caracteriza precisamente por ello. Realiza Maalouf una pequeña recopilación de teorías y hechos ciertos que aporta como razones, nunca incontestables; se percibe el deseo de réplica y contestación.


“De todas la pertenencias, la lengua es casi siempre una de las más determinantes…Un hombre puede vivir sin tener ninguna religión, pero no sin tener ninguna lengua. Otra observación igualmente obvia es que la religión tiene vocación de exclusividad, y la lengua no. Es posible hablar simultáneamente hebreo, árabe, italiano y sueco, pero no es posible ser al mismo tiempo judío, árabe, católico y luterano” 

“No debemos convertir el deseo de identidad en objeto ni de persecución ni de condescendencia, sino que hemos de observarlo, estudiarlo con serenidad, comprenderlo y después amansarlo, domesticarlo”


Este libro está editado en múltiples formatos. Quizás los magos de oriente, con sus sospechosos paquetes, puedan incorporar este pequeño gran texto a su caravana esta navidad. Feliz Año.

 

P.D. Amin Maalouf es un raro ejemplo de clásico contemporáneo. Nacido en Beirut (1949) y residente en París, es autor de libros muy reconocidos como León el Africano, La Roca de Tanios, Un siglo después de Beatrice, Samarcanda, y Las Cruzadas vista por los árabes, entre otros.

cita

Amin Maalouf en: Bibliotecas UPM.

Leer la mente. Jorge Volpi

Leer la mente

Jorge Volpi

 

Recuperar el tracto sucesivo de la ficción a través de la historia, e incluso la pre-historia de la humanidad, ¿es posible? Desde luego, considerada como un género literario sería inviable retrotraernos a tiempos anteriores a la escritura, quizás en el contexto de la tradición oral; pero ¿y en las cavernas? ¿Y si el arte rupestre estuviera ya impregnado de su esencia? En esas circunstancias habría que deducir que la ficción es una herramienta imprescindible para la supervivencia de la especie.  ¿Qué relación existe entre el  cerebro, la mente y la ficción?Foto del autor

De acuerdo con Jorge Volpi, la ficción no es sólo un género literario de gran impacto desde el siglo XVII, es en realidad una forma de conocimiento, secuela natural de la imaginación. La ficción crea realidad; es innovación sin riesgo; las novelas son simulacros de realidad. La ficción es un esfuerzo colectivo, puesto que nuestra especie es especialista en imitar y copiar; las ideas son patrimonio común (todos somos piratas).  La ficción, en este contexto, podría definirse como un juego evolutivo con datos socialmente relevantes.

Volpi estudia la relación entre el proceso de creación y diversos conceptos neurológicos: conciencia, memoria, imaginación, empatía, emociones y sentimientos, y curiosamente emplea un lenguaje claramente científico y en ocasiones cercano al de la inteligencia artificial y la computación sin pérdida de legibilidad, ni de encanto; dos ámbitos en los que ha buceado con intensidad a lo largo de los años. No es flor de un día, es el reflejo de una lenta reflexión, de la cristalización de varios cursos relacionados con la escritura creativa en distintos países y con audiencias dispares.

Carátula del libroVolpi se retrotrae y especula con el origen de la conciencia en nuestra especie. Para ello comienza analizando nuestro cerebro como máquina de procesamiento formada por millones de neuronas  que se disparan o encienden ante estímulos internos o externos; máquina que no exactamente computa sino que superpone a toda velocidad patrones de activación de neuronas; y es aquí donde interviene la memoria, pues al cerebro no le interesa registrarlo todo sino fijar solamente los patrones de activación potencialmente útiles (supervivencia); somos máquinas de futuro, por eso la memoria está llena de trampas ocultas.

Siguiendo el hilo argumental, el cerebro  en un momento dado registra un proceso autorreferencial (se llama a sí mismo), estos casos o ideas se denominan memes y se caracterizan por permitirnos saltar en distintos niveles de abstracción: yo pienso, yo pienso que tú piensas, yo pienso que tú piensas que él o ella han pensado… La concatenación de memes da lugar a la mente: máquina en serie virtual sobre un hardware en paralelo. Y a partir de este punto comienza la historia de nuestra especie como tal: mi yo es una fantasía de mi cerebro, somos bucles extraños. Así pI am a strange loopodemos decir que la novela es una propiedad emergente de nuestro cerebro, que surge del mismo proceso que nos permite construir el mundo.

Jorge Volpi es licenciado en Derecho, Doctor en Filología, Profesor de diversas Universidades internacionales, y Director del Festival Cervantino, y miembro de la Generación del Crack (Ignacio Padilla, Jorge Volpi, Eloy Urroz, Vicente Herrasti y Ricardo Chávez Castañeda), que en 1996 produce un Manifiesto que aboga por dejar la literatura "bananera" y volver a las raíces del boom latinoamericano: recuperar el respeto que por el lector inteligente.Generación del Crack

“Las novelas del Crack no nacen de la certeza, madre de todos los aniquilamientos creativos, sino de la duda, hermana mayor del conocimiento…, las novelas del Crack apuestan por todos los riesgos. Su arte es, más que el de lo completo, el de lo incumplido”.

Todo lo anterior es sólo la punta del iceberg del libro, queda mucho por disfrutar:

“leer cuentos y novelas no nos hace por fuerza mejores personas, pero estoy convencido de que quien no lee cuentos y novelas, tiene menos posibilidades de comprender el mundo, de comprender a los demás, y de comprenderse a sí mismo”

 

Jorge Volpi en: Bibliotecas UPM.

La ruta de don Quijote. Azorín.

9788420610771La ruta de don Quijote
Azorín
Alianza bolsillo, 2013
 

 

Todo está en profundo reposo. El sol reverbera en las blancas paredes; las puertas están cerradas; las ventanas están cerradas. Pasa de rato en rato, ligero, indolente, un galgo negro, o un galgo gris, o un galgo rojo. Y la llanura, en la lejanía, allá dentro, en la línea remota del horizonte, se confunde imperceptible con la inmensa planicie azul del cielo.

 

Azorín ( Mónovar 1873 – Madrid 1967 ) fue enviado por el periódico El Imparcial en 1905 a los lugares cervantinos. El director del periódico, Ortega Munilla, el padre de José Ortega y Gasset, le encarga que mande desde La Mancha dieciséis crónicas contando sus impresiones. Esas crónicas forman este libro que salió inmediatamente publicado.

Se trataba de conmemorar con ellas el Centenario de la aparición del Quijote y con esa misma intención apareció el mismo año Vida de Don Quijote y Sancho de Miguel de Unamuno.

El resultado del viaje es curioso porque el libro no es ni una guía para la lectura del Quijote ni ofrece pistas para conocer esos pueblos y lugares manchegos.

Tampoco nos cuenta qué problemas reales tienen sus habitantes a principios del siglo XX, ni sus inclinaciones políticas o necesidades económicas.

Lo que hace Azorín es meternos de golpe en un mundo ensimismado, en unas vidas quietas, en unas islas en ninguna parte que tienen nombres de pueblos reales: Argamasilla de Alba, Campo de Criptana o El Toboso.

El paisaje para Azorín no es una fotografía sino algo interior, un estado de ánimo.

Andrés Amorós.

Todo lo que pinta nos produce sensación de eternidad. Es como si nos metiéramos en un cuadro en el que los lugares son reales y los personajes también pero gana la fantasía, la atmósfera que se inventa el autor.

azorin

Azorín mira de un modo distinto al resto de las personas, de los escritores, de los viajeros, de las personas que conocemos, de nosotros mismos antes de leerle. Y mira lo que nadie mira, bellezas poco llamativas. Las piedras del suelo del zaguán o la escoba de una señora que barre un pasillo. Lo que él mira se convierte inmediatamente en importante, en trascendente. Es un escritor que nos enseña a mirar. Argamasilla_Azorín Aranjuez

Este es un libro muy diferente, claro que todos los libros de Azorín lo son, deja un rastro delicioso y crea en nosotros un vínculo personal e íntimo con el paisaje de  La Mancha. Maravilla su prosa tan limpia, tan pecisa, tan pensada y pulida.

Hay en todo momento una palabra, la justa. Esa y no otra.

Azorín.

Mario Vargas Llosa dedicó a Azorín su discurso de ingreso en la Real Academia de la Lengua y de esta obra en particucular dejó esta párrafo escrito:

 

La ruta de don Quijote de Azorín es uno de los más hechiceros libros que he leído. Aunque hubiera sido el único que escribió, él sólo bastaría para hacer de Azorín uno de los más elegantes artesanos de nuestra lengua.

Mario Vargas Llosa

 

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Azorín en las Bibliotecas de la UPM

 

Azorín en NST

 

En el enjambre (Im Schwarm) / Byung-Chul Han

en_el_enjambreEn el enjambre

Byung-Chul Han

 

Hay libros con alma y libros con contenido. Hay libros que te acompañan y otros que precisan de tu compañía. Hay libros atemporales y otros de rabiosa actualidad. Por naturaleza me inclino hacia los primeros, pero hay que reconocer el interés y la pulsión de los segundos, sobre todo cuando nacen de una reflexión, de una interiorización amable de lo inmediato, escritos desde la amplitud de miras y la profundidad de ideas, sin resultar densos, pesados o complejos: sencillos pero no simples.

En el enjambre es la visión reciente (2013) de un profesor de la Universidad de las Artes de Berlín acera de la Sociedad Digital. Es un escueto ensayo (apenas 100 páginas en formato octavilla), una agradable reflexión en voz alta; uno casi percibe la voz clara y sosegada del profesor que invita al lector a caminar por sendas poco transitadas. El bagaje personal del autor, Byung-Chul Han, es asimismo curioso: surcoreano de nacimiento, estudia filosofía en Friburgo, y Teología y Literatura Alemana en Múnich, para convertirse finalmente en profesor de Filosofía y Estudios culturales en Berlín. Esta breve biografía corre el riesgo de provocar el pánico en el potencial lector, y sin embargo nada más lejos de la realidad, pues la calidad y cercanía del ensayo no dejan indiferente.

¿Cuáles son o serán las consecuencias culturales de la red de redes? Este parece ser el hilo conductor de los apenas 16 capítulos (5-6 páginas de media) que abordan desde la pérdida de distancia entre interlocutores (y su impacto sobre el respeto), la reaparición del anonimato, el tránsito de una comunicación asimétrica (direccional como la televisión) a bidireccional (con la consiguiente pérdida de preponderancia del poder convencional), el síndrome de París (o la sucia realidad), o el síndrome de la fatiga por exceso de información (Information Fatigue Syndrom).

Esquema comparativo

El ensayo no tiene por objeto atacar o desvirtuar la Sociedad Digital, tan sólo describe algunos de los cambios de comportamiento y de vocabulario que están teniendo lugar. Reflexiona sobre la comunicación digital y el narcisismo, así como sobre la aparición de estados afectivos extremos; un aspecto curioso en el mundo digital es la atenuación de la negatividad, es la sociedad del “me gusta”.

Resulta muy curioso el término acuñado: auto-explotación sin dominación, derivado de la disponibilidad de información ubicua e intemporal que favorece la transformación de todo tiempo en tiempo de trabajo, y que nos hace entrar de lleno en la era del rendimiento. Hemos pasado de labradores a cazadores de información, y  seremos los seres humanos los que hemos aprender a acotar y sujetar nuestros deseos ahora que la ingesta es claramente “ad libitum”.

¿Por qué la imagen de un enjambre como metáfora de la sociedad digital? El autor atribuye al enjambre una suma casi infinita de individualidades sin un alma común. Mientras que en la masa el ser humano pierde su personalidad, en el enjambre ésta permanece. "El enjambre digital no se manifiesta en una voz, por eso es percibido como ruido".

Decía Norbert Wiener (el padre de la cibernética) en los años 50 del siglo pasado que conservar la fertilidad del pensamiento humano es una obligación tan prioritaria como preservar la fertilidad de la tierra. Cabe plantearse si internet supone una apuesta por el monocultivo monoclonal, por la vivificante rotación o por nuevos procedimientos agrícolas aún por descifrar. El tiempo lo dirá y mostrará o no la idoneidad y vigencia de este ensayo.

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Byung-Chul Han en la Biblioteca UPM

 

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