Archivos de la Categoría: Mujeres escritoras

‘Manual para mujeres de la limpieza’, por Lucia Berlin

Genial libro de relatos en los que se ve el enorme talento como narradora de esta mujer que tuvo una vida difícil: a los 30 años acumulaba tres divorcios y cuatro hijos, trabajó como limpiadora y como profesora de Universidad. Son cuentos agridulces, como la vida misma, que puede ser maravillosa pero a la vez está llena de sinsabores. Muestran la gran sensibilidad, inteligencia y ternura de esta mujer a la que adoraban sus alumnos y que ganó un premio al mejor profesor. Creo que es uno de los mejores libros publicados en el 2016.

Comentario realizado por: Antonio F. Rodríguez.

‘Come, Reza, Ama’, por ELIZABETH GILBERT

Es un libro de fácil lectura, divertido. Novela autobiográfica, su autora emprende un largo viaje, después de una crisis emocional, donde se reencontrará consigo misma. En su viaje recorre Italia, la India e Indonesia. En Italia el placer lo encontrará en la comida, en la India se instalará en un centro de yoga para dedicarse a una vida espiritual, y en Indonesia será donde verdaderamente encuentre el equilibrio entre cuerpo y espíritu. Y lo que verdaderamente descubrirá, es que la felicidad sólo depende de uno mismo.
Recomendaría este libro como lectura para unas vacaciones, como puro entretenimiento, para pasarlo bien.

Comentario realizado por: Luz Buedo.

 

Come, reza, ama en la Biblioteca UPM

 

‘Las voces del desierto’, por Marlo Morgan

Este libro autobiográfico es un viaje al interior de las personas (en particular de la autora). Se ubica en Australia y relata la evolución de pensamiento de una mujer que se encuentra viajando por el desierto australiano en compañía de una tribu aborigen.

El libro muestra la evolución de una persona del primer mundo (como tú y como yo) que tiene que vivir sin todas esas cosas que nos rodean y parecen imprescindibles. No desvelaré más porque me gustaría haber despertado en ti la curiosidad por este relato.

Para acabar, una reflexión: estamos rodeados de cosas simples y valiosas, solamente hay que saber verlas.

Comentario realizado por: Agustín Yagüe Panadero.

 

Marlo Morgan en la Biblioteca UPM

 

‘El ocho’, por Katherine Neville

Con dos argumentos paralelos, desarrollados en distintas épocas históricas, la acción lleva desde el siglo XVIII al XX, contando la historia de un legendario ajedrez y la búsqueda de sus piezas que ocultan un secreto celosamente guardado durante siglos. Grandes personajes históricos (Carlo Magno, Robespierre, Catalina La Grande, Napoleón etc), que se ven de una forma u otra relacionados con el ajedrez, caerán en la tentación de obtener el juego completo y utilizarlo para sus propios fines.
La autora nos sumerge en el mundo del ajedrez con mensajes ocultos, aventura, fantasía, romanticismo, historia, ciencia, y la cultura de otras épocas.

Comentario realizado por: Pilar Hernández.

 

Katherine Neville en la Biblioteca UPM

‘Paradero desconocido’, por Kressmann Taylor

Novela de género epistolar. Minimalista, apenas 82 páginas. No sobran ni faltan palabras. A base de pinceladas, describe temas o sentimientos como la amistad, la angustia, la venganza o el contexto histórico de la Alemania nazi.

Trata de dos amigos, ambos alemanes pero uno judío, que trabajan juntos en una galería de arte en California. En 1932 el que no es judío decide volver a Alemania. Se inicia entonces un intercambio de pequeñas cartas en las que enseguida se descubre, a través de pequeños detalles, la sombra de la situación política de Alemania.

En cuanto a la autora, de nombre real Katherin Kressmann, merece destacar su intuición hacia unos hechos todavía por ocurrir.

Este es el libro que siempre regalo a personas especiales.

Comentario realizado por: Ana Lías Quintero.

 

Kressmann Taylor en la Biblioteca UPM

 

‘Matar un ruiseñor’, por Harper Lee

Una voz por megafonía anunciando la próxima estación me devuelve a la realidad. A mi alrededor, son mayoría los viajeros adormilados enganchados a sus móviles. La excepción: un hombre que con gesto crispado pasa enérgicamente las páginas de un periódico de ámbito nacional. También hay una mujer. Está sentada frente a mí. No sabría calcular su edad. Tiene estilo, diría incluso, que es realmente guapa. La gabardina doblada sobre sus rodillas. Sus largos dedos sujetando el libro en el que tiene fijada su mirada. Leo la cubierta: “Matar un ruiseñor”, premio Pulitzer. Mi memoria me dice que no lo he leído, pero en ese mismo instante decido que tengo que hacerlo.

Esa noche tengo un ejemplar en mis manos. Unas pocas páginas me bastan para saber que estoy ante un grandísimo libro. De golpe me encuentro en una época y lugar lejanos: años treinta-cuarenta en el sur de los Estados Unidos. Sin embargo, la historia y su problemática siguen siendo actuales. La inocencia de unos niños (bendita inocencia), la injusticia racial y las desigualdades sociales conforman el día a día del personaje principal, Atticus Finch, un padre cuyo único propósito es actuar de forma consecuente con los valores que quiere transmitir a sus hijos. ¡Encantado de conocerle Señor Atticus!

¡Qué delicia de libro! Aún busco a la mujer del metro para darle las gracias.

Comentario realizado por: Luis Carrera.

 

Harper Lee en la Biblioteca UPM

 

Sor Juana Inés de la Cruz. Antología.

Antología
Sor Juana Inés de la Cruz
Edición de José Manuel Oviedo
Alianza Editorial
Colección Libro de Bolsillo
2017

 

Acaba de salir esta antología de los poemas de Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695)  y además en las librerías veo varios libros recientes  sobre su obra o sobre su figura. Que una persona que murió hace 300 años siga despertando tanto interés y concitando tantas pasiones, se han hecho también varias películas sobre ella, nos dice a las claras que esta mujer no era cualquier cosa.

¿Quien fue esta monja mejicana que hoy inspira espectáculos de la más variada índole, que es objeto constante de estudios y ediciones, que subyugó y subyuga a tantos los escritores, que está retratada en los billetes de 200 pesos como una heroina nacional, que el feminismo reivindica como figura notable  y en la que se ven reflejadas tantas mujeres mejicanas, y no mejicanas.

Sor Juana Inés de la Cruz  es una figura que escapa de cualquier clasificación y esa excepcionalidad no ha perdido fuerza ni sentido en estos tres últimos siglos. Fue una intelectual de primera, lo cual siendo mujer y el siglo XVII  tenía otro mérito, y una poeta a la altura de Quevedo o Góngora solo que en Nueva España. Además fue una mujer que quería aprender.

Su brillantez y su encanto eran tales que entró al servicio del virrey Antonio de Toledo y Salazar, Marqués de Macera, como dama de compañía de la virreina, Leonor Carreto. En la corte virreinal asistía a la tertulias y escuchaba a los más importantes profesores, teólogos, filósofos  y humanistas. Gracias a esos contactos pudo recibir clases de latín y sus primeros poemas tuvieron el mejor auditorio. Tras su paso por la corte y al no poder asistir en la universidad por ser mujer, el único lugar posible para seguir leyendo y escribiendo era entrar en un convento.

 

Sor Juana Inés se hizo monja para poder pensar

Octavio Paz

Su celda, las habitaciones que ocupaba en el convento de San Jerónimo, era su lugar de lectura y trabajo; allí  se celebraban tertulias, se recibían visitas, se interpretaba música y se escribían preciosos poemas y obras de teatro.

Era sagaz, apasionada e inteligente. Y valiente.  Escribió unos poemas de amor monumentales que asombrarán al que no los conozca y que recomiendo mucho desde aquí.

 

QUE EXPLICA LA MÁS SUBLIME CALIDAD DE AMOR

Yo adoro a Lysi, pero no pretendo
que Lysi corresponda mi fineza;
pues si juzgo posible su belleza,
a su decoro y mi aprehensión ofendo.

No emprender, solamente, es lo que emprendo:
pues sé que a merecer tanta grandeza
ningún mérito basta, y es simpleza
obrar contra lo mismo que yo entiendo.

Como cosa concibo tan sagrada
su beldad, que no quiere mi osadía
a la esperanza dar ni aun leve entrada:

pues cediendo a la suya mi alegría
por no llegarla a ver mal empleada,
aun pienso que sintiera verla mía.

 

Y además era juguetona, y tenía un gran sentido del humor.

 

Aunque presume (Nife) que soy tosco
 

Aunque presume (Nife) que soy Tosco,
y que, (cual Palomilla) me Chamusco,
yo te aseguro, que tu luz no Busco,
porque ya tus engaños Reconozco.

Y así aunque en tus enredos más me Embosco,
muy poco viene a ser lo que me Ofusco,
porque, si en el color soy algo Fusco,
soy en la condición mucho más Hosco.

Lo que es de tus Picones, no me Rasco,
antes estoy con ellos ya tan Fresco,
que te puedo servir de helar un Frasco,

Que a darte nieve sólo me Enternezco,
y así (Nife) no piensa darme Chasco,
porque yo sé muy bien lo que me Pesco.

 

Estos son los títulos a los que me refería al principio:

Cartas a Lysi. La mecenas de Sor Juana Inés de la Cruz en correspondencia inédita. Hortensia Calvo. 2015

Sor Filotea y Sor Juana. Alejandro Soriano Vallés. 2015

Un amor ardiente. Poemas a la virreina. Sergio Téllez – Poz. 2016

El eclipse del sueño de Sor Juana. Américo Larralde. 2011.

 

Sor Juana en la Biblioteca UPM

Sensibilidad e inteligencia en el mundo vegetal / Stefano Mancuso, Alessandra Viola

 Sensibilidad e inteligencia_cubStefano Mancuso, Alessandra Viola:

Sensibilidad e inteligencia en el mundo vegetal. Galaxia Gutenberg, 2015 (trad.: David Paradela López)

Verde brillante: sensibilità e intelligenza del mondo vegetale. Giunti, 2013

 

En nuestra lengua, la palabra “vegetal”, cuando no se refiere a una planta, adquiere una connotación ofensiva: “ser un  vegetal”, o mejor dicho “quedarse como un vegetal”, significa haber perdido todas las facultades sensoriales y motrices de que estamos dotados y, en definitiva, ser poseedor tan solo de la vida. Igual que las plantas. ¿O no? (p. 41)

Tal vez recuerden la anécdota relatada por José Saramago –autor de apellido vegetal- referente a su abuelo: cuando consciente de su próxima muerte y a modo de despedida, se abrazó a los árboles con los que había convivido: ¿ocurrencia casual de un campesino sencillo o herencia de sabiduría ancestral? También me viene a la mente una actitud diametralmente opuesta: la legendaria secuencia de aquellos juerguistas del clásico Rollerball (Norman Jewison, 1975) que seguían la fiesta aniquilando árboles con lanzallamas por puro entretenimiento, toda una metáfora de cierta brutalidad industrial o postindustrial. Pues bueno, parece que hay remedio bibliográfico a la vista.

Doctores tienen las iglesias biológicas y agroforestales que podrán ponderar mejor el valor de este libro. Con la humildad del profano, me parece que el hecho de que pueda pasar por provocador revela la tremenda falta de perspectiva de los humanos sobre la realidad en la que estamos inmersos. Se trata de un ensayo divulgativo muy centrado en la exposición de la vida y experiencia vegetal en sí mismas. Alude también al papel cultural de las plantas en las distintas sociedades humanas, su simbología, etc., pero sin desarrollar demasiado estos asuntos: para público “de letras” como el que suscribe, esta misma insuficiencia nos señala un camino sugestivo de exploración y lecturas ulteriores. Por lo demás una gran virtud del libro es su pulcra estructura general y la buena organización de contenidos, teniendo en cuenta además que no es muy largo: 142 páginas. Los capítulos son sustanciosos, las ilustraciones significativas y la abundante bibliografía aparece explicada y razonada al final de cada tema abordado.

Verde-brillante_copEn algún sentido la obra pilla por la retaguardia al animalismo hoy día tan en boga. No por intención deliberada sino por evidenciar la posición relativa de ese movimiento respecto a una consideración proporcional del mundo biológico y la naturaleza en general: la insistencia exclusivamente animalista sería una especie de antropocentrismo “ampliado”. Al fin y al cabo los animales todos juntos representamos una parte pequeñísima de la masa viva total en el planeta Tierra.

Descubrir que las plantas adoptan comportamientos altruistas es una novedad excepcional, porque deja entrever dos posibilidades, ambas revolucionarias: o bien las plantas son organismos mucho más evolucionados de lo que creemos, y por eso son altruistas, o bien el altruismo y la colaboración son propios también de las formas de vida más primitivas, en las que siempre se había creído que imperaba la pura competencia y la ley del más fuerte. (p. 83)

Una chica con pistola, Amy Stewart.

Chica con pistola_cubiertaOKAmy Stewart. Una chica con pistola. Ed. Siruela, 2016.

Los problemas empezaron en el verano de 1914, el año que cumplí los treinta y cinco. Acababan de asesinar al archiduque de Austria, los mexicanos estaban en plena revolución, y en casa no pasaba absolutamente nada, lo cuál explica por qué las tres íbamos en calesa a Paterson, a cumplir con un recado de lo más trivial.

Así empieza esta novela de Amy Stewart. La autora se topó con una artículo de periódico de 1914 que contaba cómo el coche del propietario de una fábrica había embestido la calesa en la que viajaban las hermanas Constance, Norma y Fleurette Kopp en la ciudad de Paterson (New Jersey). El susodicho es un tal Henry Kaufman, de la compañía Kaufman, dedicada al teñido de sedas. A resultas del accidente la calesa sufrió graves destrozos (valorados en 50 dólares) y las tres hermanas, magulladuras y golpes varios.

Constance Kopp

Constance Kopp

La protagonista de esta historia es sin duda Constance Kopp que se enfrentó desde el primer momento a Kaufman, tomó su matrícula y datos y le dijo todo lo alto que pudo:

Con esto basta, señor Kaufman. Le llegará nuestra factura en unos días.

Y así comienza también un largo periplo de visitas a media noche de los matones de Kaufman, lanzamientos de ladrillos con mensajes amenazadores, etc…Pero ninguna de estas acciones achantan a Constance, una mujer  atrevida, dura e inteligente que está dispuesta a llegar hasta el final contra el señor Kaufman. Ellas tres viven solas en una granja bastante apartada de la que se hacen cargo, circunstancia poco habitual para la época.

Cuando las cosas se empiezan a poner feas el sheriff Heath, otro de los grandes personajes de la novela y aliado incondicional de las hermanas Kopp, le da una pistola a Constance que no dudará en usar si hiciera falta para defender su granja y a su hermana Fleurette que se ha convertido en objetivo especialmente deseado por Kaufman y sus matones. De ahí el título del libro, Una chica con pistola, que es el titular de un artículo que se publicó en la prensa.

Esta historia tiene el valor de que está basada en hechos reales y en gente de carne y hueso. La autora buceó entre certificados de nacimiento, testamentos y escrituras y añadió de su propia cosecha algún personaje.

Mi labor como escritora fue coger los datos que aparecen en los archivos- recopilados de entre los artículos de periódico, actas judiciales y otras fuentes consultadas- e inventar el resto de la historia.

La novela te engancha por los personajes, por el suspense que acompaña todo el relato, por la época en la que se desarrolla con los conflictos sociales entre obreros y propietarios de las fábricas, las duras condiciones de las clases trabajadoras, el papel de la mujer. Paterson es conocida como Silk city (la ciudad de la seda) y fue también un lugar de disturbios cuando se promulgó la ley que obligaba a no trabajar a los niños y por la huelga de seis meses de las fábricas de la ciudad en 1913, en demanda de una jornada de 8 horas, algo que no consiguieron. Todo ésto es el telón de fondo de esta novela.

Si queréis saber qué les ocurrió a las hermanas Kopp y en qué quedó todo este lío de demandas y amenazas no dejéis de leer este libro.

Aquí podéis enlazar a una entrevista en la que la autora nos habla de su libro y de cómo fue construyendo esta historia.

Amy Stewart

Amy Stewart

Amy Stewart regenta una librería junto a su marido en California, Eureka Books, situada en una casa victoriana.

Elizabeth Von Arnim. Un abril encantado

portada-abril-encantadoElizabeth Von Arnim. Un abril encantado (The Enchanted April). Ed. Alfaguara

"Para aquellos que aprecian las glicinias y el sol. Se alquila pequeño castillo medieval italiano amueblado durante el mes de abril. Permanecen los sirvientes necesarios.  Z, Apartado 100, The Times”.

Éste es el inicio de una bonita aventura para cuatro mujeres inglesas  que pasan un mes en una preciosa villa italiana, San Salvatore. Son muy diferentes y no se conocen de nada antes de embarcarse en este viaje pero hay algo que les une: su deseo de huir de la lluviosa Londres y de sus insatisfactorias vidas.

Lotty,  Mrs. Wilkins, es una mujer dubitativa con un marido muy rancio, abogado, sumamente práctico y racional. Es la que leerá el anuncio de The Times  y el “cerebro” de la operación. Es la que primero decide invertir sus “ahorros para imprevistos” en alquilar una casa en Italia pero para hacerlo y poder sufragar los gastos debe encontrar a otras damas interesadas. Su marido no entenderá nada y de hecho le contará alguna mentirijilla para poder irse.

Rose, Mrs. Arbuthnot, es una mujer que se ha dejado caer en una vida ocupadísima con los demás, “atendiendo a sus pobres” pero “desatendiendo” su vida personal, su felicidad y al que fue su gran amor, su marido debido a que éste escribe novelas poco “recomendables”. Entre ellos se ha abierto un abismo que parece insalvable. Su marido estará encantado con el viaje de su mujer, casi ni se enterará de su ausencia.

Scrap, Lady Caroline Dester, una joven guapa, encantadora, perfecta, a la que todos adoran y con la que es imposible enfadarse porque hasta cuando quiere ser antipática resulta encantadora. Y ya no lo soporta más. San Salvatore es su huida hacia el anonimato y la soledad.

Por último tenemos a Mrs. Fisher, la más mayor, una dama victoriana rodeada de recuerdos de muertos y grandes glorias literarias. Una momia severa y reservada.

¿Qué hará San Salvatore y sus maravillosas glicinias sobre estas cuatro damas? Eso es lo que descubriréis en esta entretenida novela de Elizabeth von Arnim. Lotty es la única que realmente confía en la capacidad sanadora y transformadora de San Salvatore pero poco a poco y casi sin darse cuenta las otras tres mujeres van experimentando también los cambios, se relajan y Londres parece muy lejos. Ellas irán en principio solas pero los hombres, inevitablemente, acaban desempeñando un papel.

“Esa última semana brotaron las celindas en San Salvatore y todas las acacias florecieron… Esa última semana, tumbarse bajo una acacia y mirar hacia arriba entre las ramas, viendo cómo se estremecían sus frágiles hojas y sus blancas flores contra el azul del cielo, producía una enorme felicidad”

134_arnim_elizabeth_vonElizabeth von Arnim, de soltera Mary Annette Beauchamp, nació en Australia en 1866, pero pronto se trasladó a Inglaterra. Prima de Katherine Mansfield, en un viaje a Italia conocerá al conde von Arnim, con el que se casará y se mudará a vivir a Alemania. La primera de sus novelas será Elizabeth y su jardín alemán, con tintes autobiográficos, que conocerá un éxito arrollador y será motivo de veintiuna reediciones el mismo año en el que se publicó, 1898.

Escribió más de una veintena de libros, la mayoría de ellos novelas. Fue muy admirada en su tiempo. En 1935, Harry Beaumont dirigió una versión cinematográfica de esta novela aunque la más conocida es la que dirigió Mike Newell de 1989 y que está disponible en la Biblioteca UPM.

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