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El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde de Robert Louis Stevenson.

El extraño caso del doctor Jekyll y Mr Hyde.

R.L.Stevenson

No es fácil de describir. Hay algo extraño en su apariencia; algo desagradable, algo francamente detestable. Nunca vi a un hombre que me gustara menos y, sin embargo, no sé por qué. Debe ser un tipo de deformidad, aunque no puedo especificar en qué consiste. Es un hombre de aspecto extraordinariamente anormal, y sin embargo no puedo señalar ninguna anormalidad. No, señor, no puedo evitarlo.

Ese hombre es Mr Hyde. Es una figura misteriosa que ha aparecido en la vida del doctor Jeckyll. ¿Quién es?, ¿qué relación tiene con el doctor? Por qué este ha redactado un testamento legando toda su fortuna a esta persona de la que nadie sabe nada, al que casi nadie ha visto.

Mr. Utterson está preocupado por el doctor Jeckyll. Son viejos amigos. Hace tiempo que no le ve. Empieza a indagar, quiere conocer. Lo que va a descubrir le va a horrorizar. El mal se hará presente.

Se llevó el vaso a los labios y bebió su contenido de un solo trago. Siguió un grito; vaciló, se tambaleó, se aferró a la mesa para sostenerse, y me miró con los ojos inyectados en sangre, la boca muy abierta y jadeante; y mientras le miraba creí ver cómo se transformaba: pareció aumentar de tamaño, su rostro se volvió repentinamente negro y sus rasgos parecieron transfigurarse y alterarse…, y al momento siguiente me levanté de un salto y retrocedí contra la pared, con el brazo alzado para escudarme de aquel prodigio y la mente sumergida en el terror.

-¡Oh, Dios! – exclamé; y luego-: ¡Oh, Dios!- una y otra vez; allí delante de mis ojos, pálido y tembloroso, a punto de desvanecerse, y tanteando con la mano como un hombre devuelto a la vida…, ¡allí estaba Henry Jekyll!

El extraño caso del Doctor Jeckyll y Mr Hyde es la lucha entre el bien y el mal. Un mal que habita entre nosotros, dentro de nosotros y que no queremos que salga a la luz. Tenemos miedo de él, pero lo deseamos porque ello nos permitirá hacer cosas que de otra manera no podríamos. La sociedad no lo permitiría. Nuestra razón lo evitaría. Y le tenemos miedo porque una vez que se despierte pueda que ya no lo podamos controlar.

Múltiples adaptaciones se han realizado para el cine de la novela de Stevenson. En 1920 el grandísimo John Barrymore encarnó al desgraciado doctor en una producción de Adolph Zuckor.

Fredric March interpretó el papel en la versión de Rouben Mamoulian de 1931 con la que ganó el Oscar al mejor actor.

R. L. Stevenson nació en Edimburgo en 1850. Murió en Samoa en 1894.

Stevenson en la Biblioteca UPM.

Dentro de media hora, cuando me reintegre de nuevo y para siempre a su odiada personalidad, sé cómo me sentaré estremecido y llorando en mi sillón, o seguiré paseando arriba y abajo por esta estancia (mi último refugio en la tierra), en un  arrebato de tensión y espanto, prestando oído a cualquier sonido amenazador.  ¿Morirá Hyde en el cadalso? ¿O hallará el valor de liberarse de su destino en el último momento? Solo Dios lo sabe. A mí no me importa. Ésta es mi autentica hora de la muerte, y lo que siga concierne a alguien distinto de mí. Así pues, mientras deposito la pluma y procedo a sellar mi confesión, pongo también fin a la vida de ese desdichado de Henry Jeckyll.

 

 

 

 

El Cuento del Grial de Chrétien de Troyes

El Cuento del Grial.

Chrétien de Troyes.

Alianza Editorial

 

Era el tiempo en que los árboles florecen, echan hojas los bosques, reverdecen los prados, los pájaros en su latín con dulzura cantan al amanecer y todas las cosas de alegría se inflaman, el hijo de la Dama Viuda de la Yerma Floresta Solitaria se levantó un día, y poco le costó poner la silla a su caballo de caza y tomar tres jabalinas.

 

Él es Perceval. Vive, ingenuo y puro, con su madre apartado del mundo. Un día, conocerá a unos caballeros y emprenderá el camino hacia el mundo exterior del que nada conoce.  Es el mundo del Grial, del Rey Pescador, del Rey Arturo, del Caballero Rojo, de los Caballeros de la Tabla Redonda…un mundo lleno de misterio, de hechos fantásticos, de magia.

Mientras hablaban de una cosa y otra, un criado vino de una habitación sujetando una blanca lanza empuñada por el centro, pasa entre el fuego y los que estaban sentados en la cama, y todos los de allí vieron la lanza blanca y el hierro blanco, y desde la punta salía una gota de sangre que corría hasta la mano del criado… Entonces llegaron otros criados, con candelabros de oro puro en la mano, trabajado con nieles… una doncella que venía con los criados, bella agradable  y bien ataviada, sujetaba un grial entre las dos manos. Cuando entró allí con el grial que llevaba sobrevino tan gran claridad que todas las velas perdieron su luz como las estrellas y la luna cuando sale el sol. Detrás de ella venía otra que llevaba un plato de plata.

 

Antes de llegar a las tiendas, vio volar una bandada de gansos a los que la nieve había deslumbrado. Los ha visto y oído, que iban huyendo de un halcón veloz que los perseguía con rapidez, hasta que alcanzó a uno separado, alejado de los demás; lo ataca y golpea derribándolo al suelo, pero era demasiado tarde y el halcón se marchó, sin agarrarlo ni cogerlo.

Perceval empieza a aguijar hacia donde ha visto el vuelo. El ganso estaba herido en el cuello, y derramó tres gotas de sangre que se extendieron sobre el blanco,  y parecía color natural…

Se apoyó en la lanza para contemplar aquella visión, pues la sangre y la nieve juntas le recuerdan el fresco color que hay en el rostro de su amiga,  y piensa tanto que se queda ensimismado.

 

Dividido en dos partes, con Perceval y Galvan como protagonistas, el Cuento del Grial fue escrito a finales del siglo XII aunque inacabado debido a la muerte de su autor.

Chrétien de Troyes en la Biblioteca Universitaria

Señor, siento mucho vuestra muerte y me pesa gravemente, pues ningún caballero se sentó en esta cama sin morir, pues es el Lecho de las Maravillas, en el que nadie duerme, sueña, descansa o se sienta que se levante sano y vivo. Por vos es una gran pena, dejaréis aquí la cabeza como prenda, sin rescate y sin remisión. Ya que por amor ni discusión os puedo sacar de aquí, Dios tenga compasión de vuestra alma.

 

 

 

Julio Llamazares. Distintas formas de mirar el agua

Distintas maneras_Llamazares Julio Llamazares. Distintas formas de mirar el agua. Ed. Alfaguara, 2015.

"La gente no sabe muchas veces lo que debajo del agua se oculta ni la historia que se borró para siempre con la demolición del último de los pueblos que aquí existieron. De ahí que algunos exclamen mientras lo contemplan: "¡Qué bonito!". Y qué triste, añado yo".

En 1968 se llenó el embalse del Porma y anegó los pueblos leoneses de Vegamián, Campillo, Ferreras, Quintanilla, Armada y Lodares. Los personajes de esta novela, Distintas formas de mirar el agua, proceden de Ferreras y fueron de los últimos en salir: como todos los vecinos, fueron realojados, muy lejos de allí, en la comarca palentina de Tierra de Campos, donde ese mismo año de 1968 se completó la desecación de la laguna de la Nava y se construyó uno de aquellos “pueblos de colonización”. Como dato curioso decir que este embalse   fue construido por el ingeniero y escritor madrileño Juan Benet (al que también reseñamos en NST).

Esta novela cuenta el último regreso de una familia a la vista del agua que cubrió sus tierras para arrojar allí las cenizas de quien fue marido, padre, suegro y abuelo de todos ellos, Domingo.

 Es interesante el planteamiento de la novela que encaja perfectamente con su título “distintas formas de ver el agua”. Esta es una obra coral que se va haciendo con la visión que cada miembro de esta familia tiene sobre ese pantano al que han ido para cumplir con la voluntad de Domingo. Esposa, hijos, nueras, yernos, nietos cuentan como recuerdan  la experiencia de marchar del pueblo a una nueva vida en la Laguna o lo qué les contaron sus parejas o padres y también van rememorando la figura del patriarca.

Durante los cuarenta y cinco años que han pasado desde el día en el que, con la casa a cuestas, abandonamos estas montañas camino de la llanura, Domingo nunca volvió a hablar del pueblo…

… y nunca quiso volver aunque decidió que sus cenizas reposaran para siempre en ese lugar del que nunca quiso irse. También se recoge la “mirada” de un turista al que el paisaje de esas aguas limpias y tranquilas le parece precioso, sin más. También ésa es otra forma de ver el agua.

El propio Llamazares es uno de esos niños que tuvo que dejar su pueblo, hundido bajo las aguas de un pantano. En aquel año, Julio Llamazares tenía nueve de edad, era hijo del maestro de Vegamián y fue de los primeros en abandonar la zona en pos del nuevo destino de su padre. Sabe de lo que habla y como siempre lo cuenta muy bien.Embalse de Pomar

Es una novela que habla fundamentalmente del desarraigo y de la nostalgia. Este es un terreno en el que se mueve muy cómodo Llamazares. Ya trató este tema en la “Lluvia amarilla” donde el que hablaba era último campesino que había vivido en el pueblo de Ainielle, en la comarca pirenaica del Sobrepuerto de Biescas.

Hay distintas formas de mirar el agua, depende de cada uno y de lo que busque. Siempre me lo dijo él. Él lo sabía todo del agua, y del aire, y de la tierra…La forma de mirar el agua me la enseñó él también.

Agustín (hijo)

Bonita novela que recomiendo. No dejéis de leer esta entrevista que el País Cultural hizo a Llamazares en febrero de 2015 para entenderla mejor.

Julio Llamazares en las bibliotecas de la UPM. En NST ya reseñamos otro libro de este autor, “El cielo de Madrid”.

 

 

Diario de un niño tonto, de Tono

Diario de un niño tonto. Tono

Temas de Hoy

 

Hoy estoy bastante contento porque he nacido. Confieso que ya tenía bastantes ganas de nacer pues mientras no se nace, no se es nada, y yo soy una persona con muchas aspiraciones…

Una de las primeras reglas de educación consiste en lavarse. Un niño bien educado debe lavarse, por lo menos, la cara. Otra regla de educación consiste en llevar casi siempre pañuelo. Las manos son también bastantes necesarias para expresar nuestra educación y, por lo tanto, es muy necesario llevar siempre manos. Los pies son menos necesarios, y podemos prescindir de ellos, ya que con  los pies no hacemos más que tonterías.

 

-¡Eres un estúpido y un ignorante y, si no aprendes los verbos, nunca sabrás que en el verbo hay tres 55personas!

-¿Y qué importancia puede tener una cosa en la que hay sólo tres personas?  Si el verbo fuera más interesante estaría lleno de gente… ¿Quiénes son esas tres personas?

– Esas tres personas son: yo, tú y él.

-¿Yo?…

-Sí, tú eres la segunda persona.

– Claro, y usted la primera. ¡Siempre tan egoísta!

 

 

 

¡Cuán dulce, hermoso y alegre fue el día de ayer!  Era el santo de mamá. Todos nos levantamos muy contentos y orondos y dimos saltos de más de un metro de altura para expresar nuestra alegría y nuestro regocijo. Papa corría como un loco por los pasillos y, subiéndose a las mesas, entonaba típicas canciones vascas y asturianas y sostenía fuentes y ensaladeras en sus típicas narices. Mama dijo que, por ser un día tan onomástico y tan señalado todos debíamos lavarnos la cara y las orejas y, al grito de ¡hurra!, corrimos como locos al cuarto de baño.

 

Antonio de Lara Gavilán, "Tono", nació en Jaén en 1896. Murió en Madrid en 1978.

Autor teatral, colaborador en diversas revistas como Buen Humor, Mundo Gráfico y sobre todo La Ametralladora que fundó junto con Miguel Mihura. Engrosó las filas de la llamada la "Otra generación del 27" formada entre otros por Jardiel Poncela, Mihura y López Rubio.

Tono en la Biblioteca UPM

Cervantes 2016. Rinconete y Cortadillo en los Teatros del Canal.

índice

Rinconete y Cortadillo

Compañía Sexpeare

Basado en la novela de Cervantes

Teatros del Canal (Madrid)

Y les sucedieron cosas que piden más luenga escritura”, escribió Cervantes en una de las últimas líneas de Rinconete y Cortadillo

Este final abierto, misterioso y provocador es el punto de partida de esta obra. La versión de Alberto Conejero responde a la pregunta: ¿Qué ocurrió con Rinconete y Cortadillo después del éxito de esta novela ejemplar?

 

 

 

Del miércoles 17 de febrero de 2016 al domingo 13 de marzo de 2016
De miércoles a viernes 21:30h. Sábados, 20:30h. Domingos, 18h, excepto el 28 de febrero 19h.

 

 

 

 

El vino de la soledad de Irène Némirovsky

El vino de la soledad.

Irène Némirovsky

Ediciones Salamandra

El silencio de aquella aletargada ciudad de provincias perdida en lo profundo de Rusia era pesado, hondo, de una tristeza aplastante, sólo roto ocasionalmente por algún coche que botaba por los resonantes adoquines del paseo…Nada. El silencio. Un roce de alas en los árboles. Una canción lejana en un camino campestre, interrumpida de golpe por una pelea, gritos, pisadas de botas de guardia, por alaridos de mujer borracha a la que arrastran a comisaría…De nuevo el silencio.

En esa asfixiante atmosfera de ciudad de provincias  viven los Karol. Vive Elena, la protagonista de esta historia. Su padre, Boris, es un hombre de negocios que está casi siempre fuera del hogar. Su madre, Bella, al que “ el cuidado de la casa y de su hija le horrorizaba” solo es feliz cuando está en Paris.  Es una mujer caprichosa que “nunca tuvo que trabajar y plegarse a las circunstancias”. Elena crece sola, sin cariño, sin amor, solo tiene el consuelo de su institutriz francesa, Mademoiselle Rose. En ella es donde únicamente encuentra lo que sus padres no le dan, amor, “no quería a nadie más en el mundo”.

La ausencia constante del padre y el desapego de su madre, su desprecio, convierten su vida en un sufrimiento, en una amargura, “a la hora de la cena le rodeaban rostros mentirosos”.

El odio a su madre empieza a germinar en su corazón.

Nunca había pronunciado claramente las dos sílabas de “mama”, que pasaban con dificultad entre sus labios apretados. Decia “mam”, con una especie de rápido gruñido que arrancaba a su alma con esfuerzo y un tenue y solapado dolor.

Elena va creciendo. La familia se traslada de ciudad en ciudad de acuerdo a los acontecimientos políticos, revolución rusa, o de los éxitos económicos del padre. Y aparece Max. Entra en sus vidas. Se convierte en el amante de su madre. Ella lo adivina. Nada será igual.

Elena se marchó, preguntándose con angustia qué le traería aquel desconocido, si felicidad o desgracia, porque ya sabía que en adelante sería el verdadero dueño de su vida.

Decide vengarse de su madre a través de Max, enamorándolo, seduciéndolo y llegado el momento, despreciándolo. Y así conseguirá la libertad. Será dueña de su vida. La herida se cerrará.

Irene Nemirosky es la verdadera protagonista de esta novela. Ella es Elena Karol. El vino de la soledad es el reflejo de su propia vida. Su confesión. Hija de emigrantes rusos huidos de la revolución, Irene también creció con la desapego de su madre y la desatención de un padre ausente. La literatura fue su salvación.

El vino de la soledad fué publicada por primera vez en 1935.

Nació en Kiev en 1903 y murió en el campo de exterminio de Auschwitz en 1942.

Nemirosky en la Biblioteca UPM.

No temo a la vida -pensó-. No son más que años de aprendizaje. Han sido extraordinariamente duros, pero han templado mi valor y mi orgullo. Eso me pertenece, es mi inalienable riqueza.  Estoy sola, pero mi soledad es ávida y embriagadora….

…Se levantó y en ese instante, las nubes se abrieron. El cielo azul apareció entre las columnas del Arco del Triunfo e iluminó su camino.

 

 

 

Los cuatro jinetes de la Apocalipsis de Vicente Blasco Ibáñez

Los cuatro jinetes de la Apocalipsis.

Vicente Blasco Ibáñez

Alianza Editorial

Cerca de Europa, una oleada de noticias salió al encuentro del buque. Los empleados del telégrafo sin hilos trabajaban incesantemente. Una noche, al entrar Desnoyers en el fumadero, vio a los notables germánicos manoteando y con los rostros animados. No bebían cerveza; habían hecho destapar botellas de champaña alemán, y la frau consejera impresionada, sin duda, por los acontecimientos, se abstenía de bajar a su camarote. El capitán Erckmann, al ver al joven argentino, le ofreció una copa.

-Es la guerra

-dijo con entusiasmo-

-la guerra que llega… ¡Ya era hora!

Una vez más el mundo se ve abocado al desastre. La guerra deseada por unos, como los Hartrott que ven en ella un modo de imponer su superioridad de pueblo elegido, el alemán, a todos aquellos pueblos decadentes, inferiores. "la guerra es un hecho necesario para la salud de la humanidad" pero también temida, incomprendida por otros como Julio Desnoyers… nuestro protagonista, un joven bohemio y vividor que ve como su mundo se derrumba, que se mantiene al principio al margen de esa pesadilla, no la entiende, no la comprende "el hombre refinado y de complicaciones espirituales se ha hundido, quién sabe por cuántos años…. ya no estamos de moda", pero que al final le servirá de redención.

Es la guerra. Ya viene, ya se acerca. El jinete está preparado para cabalgar sobre las tierras de Europa. Pero no vendrá solo.

Y cuando dentro de unas horas salga el sol, el mundo verá correr por sus campos los cuatro jinetes enemigos de los hombres…Ya piafan sus caballos malignos por la impaciencia de la carrera; ya sus jinetes de desgracia se conciertan y cruzan las últimas palabras antes de saltar sobre la silla.

– ¿qué jinetes son esos? Preguntó Argensola.

– Los que proceden a la Bestia

Los cuatro jinetes de la Apocalipsis fué un encargo del presidente Poincaré a Blasco Ibáñez.

Quiero que vaya usted al frente, me dijo, pero no para escribir en los periódicos. Eso pueden hacerlo muchos. Vaya como novelista. Observe y tal vez de su viaje nazca un libro que sirva a nuestra causa.

Y así lo hizo, siendo testigo privilegiado de esos momentos históricos.. La incertidumbre de los primeros momentos, el ansia por conseguir las noticias más recientes, la alegría y el anímo exaltado. Pero también el pesimismo y la desolación  ante la realidad que se abre camino poco a poco, la esperanza por el triunfo. Es la guerra.

Los cuatro jinetes de la Apocalipsis se convirtió en un éxito de ventas en Estados Unidos y llevó a su autor a alcanzar la fama y la riqueza.

Hollywood compró los derechos para el cine y Rex Ingram la llevó a la pantalla por primera vez con Rodolfo Valentino y Wallace Beary entre otros como protagonistas.

En 1962 el gran Vincent Minelli adaptó de nuevo la novela de Blasco para el cine. Glenn Ford, Charles Boyer, Paul Henried, Ingrid Tullin encarnaron a sus protagonistas trasladando la acción a la segunda guerra mundial.

Vicente Blasco Ibáñez nació en Valencia en 1867. Murió en la ciudad de Menton, Francia, en 1928. Su temprana vocación literaría le hace colaborar desde su época de estudiante en diversas publicaciones algunas de las cuales dirige el mismo como La Revolución.  Su activismo político le lleva desde muy temprano a participar en la arena pública defendiendo el republicanismo federal. Ese activismo le llevará a la cárcel y el destierro.

Otras obras del autor, La araña negra, Sangre y arena,  Cañas y barro, Entre naranjos…

Blasco Ibañez en la Biblioteca UPM

Le pareció que resonaba a lo lejos el galope de los cuatro jinetes apocalípticos atropellando a los humanos. Vio un mocetón brutal membrudo con la espada de la guerra; el arquero de sonrisa repugnante con las flechas de la peste; al avaro calvo con las balanzas del hambre; al cadáver galopante con la hoz de la muerte.

Los reconoció como las únicas divinidades familiares y terribles que hacían sentir su presencia al hombre. Todo lo demás resultaba un ensueño. Los cuatro jinetes eran la realidad

 

 

 

 

La bestia humana de Émile Zola

La bestia humana

Émile Zola

Capitan Swing 2010

 

Y por último se fue, no sin antes volverse por dos veces para ver el negro bulto que formaba el cadáver sobre el suelo a la redonda luz de la linterna. A estas horas un frío intenso se dejaba sentir en aquel desolado desierto de áridas laderas, que las sombras de la noche agigantaban espantosamente.
Entretanto, seguían pasando los trenes y llegaba otro, largo, con dirección a París. Pero todos ellos cruzaban indiferentes en su inexorable potencia mecánica, atentos sólo a alcanzar su lejana meta, rozando, sin advertirlo siquiera, la cabeza medido cercenada de aquel hombre, a quien otro hombre había, indudablemente, degollado poco antes en un departamento reservado.

Jacques Lantier, es testigo de ese asesinato. Charles Roubaud con la colaboración obligada de su mujer Severine han asesinado al presidente del ferrocarril Grandmorin, antiguo protector de ella. Creen que Jacques sabe que ellos  son los asesinos y tratan de ganar su amistad. Tienden la red. Séverine es el anzuelo. Se forma así un triangulo del que no podrán huir.
Jacques Lantier es maquinista de tren. Tiene un secreto, una obsesión. Matar. Un deseo inconsciente y difícilmente controlable le lleva a querer matar a una mujer. Quiere sentir la satisfacción de matar, de sentir como la vida de otra persona se escapa entre sus manos. Es la herencia perniciosa de sus antepasados, la degeneración de una raza de la que no puede escapar y para la que él cree que no hay cura.  Vive alejado de la gente, de las mujeres. Solo vive para su locomotora, la quiere, la mima, la cuida como si fuese esa mujer que no quiere tener. Pero conoce a Séverine. Se enamora. Ella puede ser su cura, su salvación.

Entretanto, la visión de aquella blanca garganta, de aquel inmaculado pecho se apoderaba de él por completo con fascinación repentina, inexorable. Y otra vez con horror consciente sentía crecer en él la necesidad imperiosa de coger aquel cuchillo que estaba sobre la mesa y hundirlo hasta el mango en aquella carne de mujer…Entonces comprendió que había perdido el dominio sobre si mismo y si continuaba mirando a Sèverine como ahora la miraba, acabaría finalmente por satisfacer su obsesión y la mataría.

Qué lleva al hombre a matar, que le lleva a convertirse en una bestia salvaje. Es algo instintivo de lo que no se puede huir, es algo irrevocable. La bestia humana es la lucha del bien contra el mal, de la pasión contra la razón. Es la condición humana.

Era la verdad que pasaba muda…

En 1938, Jean Renoir lleva la obra de Zola a la gran pantalla con el mismo título con Jean Gabin, Simone Simon y Fernand Ledoux como protagonistas. El sufrimiento de Jacques Lantier, la lucha entre su deseo criminal y la razón, sus ansias de matar, la pasión, el amor por Séverine, todo ello se trasluce en Gabin, en su rostro, en su mirada.
Frizt Lang adaptó también para el cine La bestia humana con el título de Human Desires, con Glenn Ford, Gloria Grahame y Broderick Crawford como trío protagonista.

La bestia humana es una novela con unas imágenes de una fuerza tremenda. Como en la escena final. La locomotora toma vida, se hace presente, imparte justicia. Aquella justicia que con sus hipocresías, miedos y ambiciones no se ha podido dar, la locomotora lo hará. No existe redención posible.

De nuevo desapareció rauda en medio de la negra noche sin que supiese hacia donde iba. ¡Qué importaban las victimas que ella aplastaba en su constante rodar! ¿Acaso avanzaba hacia el porvenir, sin importarle nada la sangre vertida?
Y sin conductor envuelta en sombras como una bestia ciega y sorda que se hallara suelta entre la muerte, rodaba incesante cargada con aquella carne de cañón con aquellos soldados borrachos y embrutecidos ya por la fatiga, que continuaban cantando estribillos patrióticos
.

Émile Zola escribió La bestia humana en 1890 dentro del ciclo de novelas de Los Rougon Macquart.
Nació en París en 1840. Murió en la misma ciudad en 1902.
Zola en la Biblioteca Universitaria UPM

 

 

Sobre la historia natural de la destrucción / W. G. Sebald

W. G. Sebald

Sobre la historia natural de la destrucción

Barcelona: Anagrama, 2003-

Sobre la historia natural (cub. Anagrama) La reconstrucción alemana, entretanto ya legendaria y, en cierto aspecto, realmente digna de admiración, después de la devastación causada por el enemigo, una reconstrucción equivalente a una segunda liquidación, en fases sucesivas, de la propia historia anterior, impidió de antemano todo recuerdo; mediante la productividad exigida y la creación de una nueva realidad sin historia, orientó a la población exclusivamente hacia el futuro y la obligó a callar sobre lo que había sucedido. (pp. 16-17)

Como John Eliot Gardiner, el célebre intérprete y estudioso de la música barroca alemana, W. G. Sebald (1944-2001) es otro creador que contribuyó especialmente al restablecimiento de la comunicación intelectual entre Alemania y Gran Bretaña. Por desgracia, esta importante vía de contacto en la cultura europea había quedado malparada desde la ya remota fecha de 1914 en que estalló la Gran Guerra.

Sobre la historia natural de la destrucción tiene su origen en otro acontecimiento posterior, también crucial y apocalíptico, aunque no se concretara en un único momento puntual y preciso: la destrucción de las principales ciudades alemanas mediante bombardeos masivos sistemáticos a partir de 1943. Este plan de acciones de guerra fue llevado a cabo principalmente por la Royal Air Force y, debido a su terrible incidencia sobre la población y el patrimonio civiles, ha sido a menudo comparado en sus efectos con los campos de exterminio y con los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki. Como estos últimos y desde un punto de vista de razón moral, su magnitud y simbolismo se sobreponen al hecho cierto de que se realizaran en el marco de un combate global por la democracia política. A partir de ahí Sebald efectúa un análisis a tres bandas, una reflexión sobre la interrelación entre tres elementos: los propios hechos en sí; la autoconciencia social alemana posterior, estupefacta ante la dimensión de la atrocidad sufrida y ante su propia complicidad en el totalitarismo; y la respuesta creativa de los escritores -o su ausencia y limitaciones según los casos- a la situación. El horizonte histórico traspasa las fechas convencionales del fin de la Guerra, pues enlaza la inmediata postguerra con la intrincada etapa anterior que va desde el apogeo optimista del poder nazi muy a primeros de los años 40 y el posterior desgaste desde enero de 1943 (derrota de Stalingrado), hasta el derrumbe final de 1944-45.Luftkrieg und Literatur

El título del volumen editado por Anagrama parafrasea a Solly Zuckerman, testigo británico de la devastación en el “día después”. Contiene en realidad varias conferencias reelaboradas y compiladas bajo el título original alemán de Luftkrieg und Literatur (=Guerra aérea y literatura; publicado por Fischer Verlage), más un ensayo sobre Alfred Andersch. Las sinuosas andanzas de este novelista, con su empeño por construirse una imagen pública de creador políticamente correcto, vienen a constituir el colofón del gran relato general de esta historia natural que, aunque ensayo, tiene mucho de narración épica. Por consiguiente ha merecido enteramente su publicación en una colección como Panorama de Narrativas.

La capacidad del ser humano para olvidar lo que no quiere saber, para no ver lo que tiene delante pocas veces se ha puesto a prueba mejor que en Alemania en aquella época. Se decide, al principio, por simple pánico, seguir adelante como si no hubiera pasado nada. (pp. 50-51)

No es la primera vez ni probablemente la última. NST se interesa reiteradamente por los tremendos acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial, de cuyo término se ha conmemorado el 70º aniversario en 2015. Os invitamos a volver sobre nuestras reseñas consagradas a: Continente salvaje; Una mujer en Berlín; Ni una gota de sangre impura

W. G. Sebald en: Bibliotecas de la UPM.

 

Oliver Sacks (9 julio 1933 – 30 agosto 2015): químico, neurólogo, literato, divulgador, humanista

Oliver Sacks past away. Esta podría ser la frase inicial en un obituario anglosajón. Es una expresión afortunada pues no requiere hipótesis de partida.imagen de Oliver Sacks

Oliver Sacks, de origen británico, neoyorquino de adopción, comenzó en el mundo de la química. Su primera autobiografía (familiar) se titula El tío Tungsteno. Una anécdota nos indica que su tutor en el instituto, ante la afición a hacer volar los laboratorios de química, escribió: Sacks llegará lejos, si no va demasiado lejos.

Uno de sus hermanos enloqueció en la infancia probablemente con cierta influencia de los bombardeos de la segunda guerra mundial, quizás de ahí deviniera parte del interés por los procesos atípicos de la mente.

Algunos de sus libros más conocidos son El hombre que confundió a su mujer con un sombrero, y Veo una voz. Aunque son muchos… muchos. Despertares (Awakenings) fue llevado al cine y protagonizado por Robert de Niro y Robin Williams, por ejemplo.

Gustaba de recopilar historias clínicas antiguas (s XIX) pues decía que estaban prolija y delicadamente documentadas con una capacidad de expresión y emoción muy superior a la actual. En especial gustaba de analizar la descripción de las alucinaciones. Podemos verlo en una reciente conferencia TED: ¿Qué revelan las alucinaciones sobre nuestras mentes?

Luchó denodadamente por des-estigmatizar las enfermedades mentales. Fue un buen hombre. Descanse en paz.