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Mi prima Rachel, Daphne du Maurier

carátulaMi prima Rachel

Daphne du Maurier

Editorial: Alba

Colección: rara avis

Desde que tenemos memoria, conocemos el cine de Alfred Hitchcock (1899-1980). Tiene una narrativa tan particular que puerilmente le atribuimos al director todo el mérito, incluidas las historias, fruto de ese carácter, tan propio, tan diferente a lo conocido  hasta el momento. Para mi sorpresa, Daphne du Maurier está en la base de dos de sus películas más reconocidas: Rebeca y Los pájaros.

Esta novela: Mi prima Rachel, llevada al cine en dos ocasiones, mantiene el ritmo, el suspense y el equívoco en un asunto familiar, en el que Rachel parece ser la causa de todos los males de su reciente marido; al menos según apuntan múltiples indicios recogidos por su estimado hijo adoptivo.

La plétora de personajes provenientes en su mayoría de un entorno rural, se polarizan entorno a esta figura foránea que transita entre el encanto y la manipulación enfermiza. Un personaje calidoscópico que trastorna tu punto de vista y opinión más firme con súbitos golpes de efecto. El final queda a la interpretación del lector.

A veces sucede así en la vida. Cuando son los caballos los que han trabajado es el cochero el que recibe la propina.

Daphne du Maurier (1907-1989) nace en una familia de clara orientación artística, y comienza a publicar en 1928; casada en 1932 con un militar condecorado en la Segunda Guerra Mundial, vive y escribe desde la tranquilidad de una vida familiar acogedora en Cornualles.

 

 

 

 

La novela Mi prima Rachel, data de 1951, y ha sido publicada en castellano por la editorial ALBA rara avis en enero de 2017, y reeditada en abril de este mismo año. Halagador comienzo, que constata marcadamente su aceptación.

Daphne Du Maurier en: Biblioteca UPM.

Primera plana. Cine clásico.

CARATULA

Primera Plana 

Director: Billy Wilder

1974

Título original: The front page

Basada en la obra teatral de Ben Hecht y Charles MacArthur

 

 

 

 

 

Periodista: ¿Qué te parecen esos titulares?. ¿Cuál te gusta más?

 

Walter Burns (Walter Matthau): Todos son una birria. Lo malo es que no se le puede sacar mucho partido a la horca. Si por lo menos tuviéramos silla eléctrica en este estado. Con eso sí que se pueden hacer auténticas virgadas:

 

“Williams en alta tensión”

“Williams se fríe”

“Williams asado vivo”.

 

Hildy Johnson (Jack Lemmon), reportero estrella del Chicago Examiner, acaba de abandonar el periodismo para casarse y empezar una nueva vida en la ciudad de su futura esposa. Algo que le hace muy poquita gracia a Walter Burns (Walter Matthau), su hasta el momento jefe, un impresentable capaz de vender a su madre por un buen reportaje.

 

Antes de dejar Chicago, Hildy va despedirse de sus antiguos compañeros, que están en la cárcel cubriendo la ejecución de Earl Williams (Austin Pendleton), un anarquista condenado por el asesinato de un policía. Aunque presentado por los periódicos sensacionalistas como un peligroso bolchevique (ya que estamos en la América de los años 20, aprovechemos el filón del anticomunismo), Williams es en realidad un hombrecillo simple, incapaz de matar una mosca.

 

Sendos errores cometidos por el sheriff y el psiquiatra encargado de examinarle hacen posible que, contra todo pronóstico, Williams se fugue cuando está a punto de ser conducido al patíbulo. Huyendo de sus guardianes, el prófugo entra en la Sala de Prensa justo cuando todos los periodistas han salido de ella. Todos menos Hildy, quien al ver a Williams es incapaz de resistir la tentación de conseguir la que sería la mayor exclusiva de su carrera. Por eso, no duda en prometer su ayuda al reo a cambio de que éste le conceda una entrevista que se publicará, por supuesto, en el Examiner. Obligado por las circunstancias, Williams acepta el trato . . . y a partir de ahí el enredo está servido.

 

Adaptación de la obra teatral homónima de Ben Hecht y Charles McArthur, Primera plana es una magistral sátira que fue dirigida por el gran Billy Wilder alias Dios (Trueba, com. pers.) (1906-2002), quien aborda en su película cuestiones tan actuales como son la falta de ética periodística o la corrupción política. Y para ello, no sólo se sirve de diálogos vitriólicos y memorables y de una galería de personajes inolvidables (los pintorescos periodistas, el izquierdista ingenuo, el sheriff inepto acólito de un alcalde mafioso y putero, el psicoanalista vienés obsesionado por la sexualidad). También recurre a la inestimable colaboración de Lemmon y Matthau (¡jamás se vio pareja con tanta química!). Dos actores en estado de gracia que, merced a la compenetración existente entre ellos, nos brindan algunos de los mejores momentos de la película. Momentos entre los que destacan los relacionados con los rastreros subterfugios urdidos por Burns para hacer que Hildy rompa con Peggy, su amada. Una estilosa viudita encarnada por Susan Sarandon.

 

Billy Wilder en la Biblioteca UPM

 

Beatriz Teresa Alvarez Arias

 

Frantz, Rilke y Margarit

cartel del film FrantzFrantz, Rilke y Margarit,

reflexiones acerca de la semejanza (metáfora) y de la simpatía (metonimia)

 

Esta reseña es un crisol, un destilado que aúna: un descubrimiento reciente, la película Frantz (pincha aquí) dirigida por François Ozon (premiada en el Festival de San Sebastián 2016); la canción de amor y muerte del alférez Christoph Rilke (Rainer María Rilke) inmediatamente evocada por la película; y, por simpatía (cercanía), las nuevas cartas a un joven poeta de Joan Margarit.

Frantz podría representar al soldado desconocido, que en el contexto de la primera guerra mundial europea (1914-1918) estuvo encarnado por jóvenes de todas las clases sociales, incluso de la burguesía acomodada o de la nobleza; en aquel momento se hubiera considerado un deshonor la cobardía, tanto como el pacifismo.

La película dirigida por François Ozon aborda con una enorme sensibilidad la sinrazón de la guerra, y la intolerancia y cerrazón de los grandes ideales que arrastran a los más débiles y/o vulnerables a vivencias traumáticas de difícil superación. Emplea para ello el argumento de la canción de amor y muerte del alférez Christoph Rilke traspuesto al contexto del conflicto mundial; transposición tanto más justificada cuando dicho texto se convirtió en un Best Seller precisamente en la postguerra de la Gran Guerra. Para aquellos que disfruten con las películas en versión original, es además un rara perla pues los personajes son profundamente tras-culturales y son capaces de mudar no sólo de lengua, sino de sentirse igualmente cómodos tanto en el mundo galo como en el teutón, y sirve de canto a un mundo multicultural aún ajeno a los nacionalismos exacerbados pero no por ello cosmopolita, es decir acultural. Pienso que es un homenaje a lo mejor de la cultura europea, a pesar de nuestros contrasentidos internos.

La canción de amor y muerte del alférez Christoph Rilke, es un extenso poema (de ahí quizás el epíteto de canción o gesta) editado en versión bilingüe por Hiperión. Precioso…

Reiten, reiten, reiten

Durch den Tag

Durch die Nacht

Reiten, reiten, reiten

 

 

Cabalgar, cabalgar, cabalgar

A través de los días

A través de las noches

Cabalgar, cabalgar, cabalgar

 
 

(Quién puede evitar evocar a Rafael Alberti en estos versos; de donde se deduce que la inspiración no es lo mismo que el plagio)58280296

Y finalmente, la nuevas cartas a un joven poeta (las primeras delicadamente escritas por Rilke). Joan Margarit es un personaje curioso: Arquitecto, Catedrático de Universidad Politécnica de Cataluña (imparte su docencia en el ámbito del cálculo de estructuras), Premio Nacional (a nivel estatal) de Poesía, además de Premio Nacional de Literatura de la Generalidad de Cataluña.

“El instrumento del lector es su sensibilidad, su cultura, sus sentimientos, su estado de anímo, sus frustraciones, sus miedos, su pasado…”

Tuve la oportunidad de escuchar a Joan Margarit en una conferencia en la Fundación Juan March, e incluso la bendición de aprovecharme de una breve pregunta al término: ¿Debemos forzar a los jóvenes a conocer la poesía? ¿Hasta donde? Quizás sí, aunque sólo sea para que no puedan echarnos en cara su carencia cuando maduren (esa sería a grandes rasgos su respuesta).

“Escribo… desde la inteligencia sentimental, que desconfía de la ausencia de reglas y que en lugar de rehusarlas, se abre a todo tipo de posibilidades formales, negando sólo la intervención de la irracionalidad”

 

carátula del libro de Joan Margarit

 

François Ozon en la Biblioteca UPM

Rainer Maria Rilke en la Biblioteca UPM

Joan Margarit en la Biblioteca UPM

 

 

La Dama de las camelias. Alexandre Dumas

9788420610726La Dama de las Camelias (1848)
Alexandre Dumas (hijo)

Camille (1921)
Director: Ray C. Smallwood
Intérpretes: Alla Nazimova y Rodolfo Valentino

 

Hace dos semanas descubrí una obra maestra del cine mudo, Camille (1921), una película que reune muchos aspectos interesantes que justifican buscarla y comprarla. Se proyectó dentro del estupendo ciclo que está realizando la Fundación Juan March titulado:  Esterotipos de la mujer en el cine mudo.

La película está basada en la obra universal de Alejandro Dumas (hijo) (1824-1895) La Dama de las Camelias de 1848, obra que poco después inspiraría también la no menos conocida ópera de Giuseppe Verdi La Traviata, La Extraviada,  que se  estrenó en Venecia en 1853.

  La cinta de Ray C. Smallwood es como decía extraordinaria por diferentes motivos. De entrada es completamente distinta a las versiones cinematográficas y teatrales que se hicieron después de esta obra de Dumas, la más famosa la hizo George Cukor en 1936 con Greta Garbo como protagonista, y que nos han dejado una estela sentimental engañosa de esta historia, y de salida tiene una rigurosa ambientación art nouveau que nos remite directamente a la pintura de Gustav Klimt y a una estética marcadísima con decorados del más puro estilo años 20 .

 El guión, fiel al espíritu del libro, me prendió; tenía quizás una idea algo almibarada y esteriotipada de esta historia de amor que es mucho más potente y verdadera de lo que esperaba. La protagonista, Marguerite Gautier, es una joven prostituta parisina, interpretada por la actriz ruso-americana Alla Nazimova, que se enamora perdidamente de Armand Duval un joven abogado burgués de provincias y sin dinero interpretado por el mítico latin-lover de aquel tiempo, Rodolfo Valentino.

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Marguerite está acostumbrada a sus millonarios protectores, no siente nada por ninguno de ellos, y les pide en cuanto se acercan a ella  que le regalen una joya, así,  para seguir hablando. No entiende lo que le pasa y no se lo acaba de creer, lo niega pero cuando se da cuenta de que merece la pena vivir aquello se retira al campo con él abandonando su vida de juergas nocturnas en París. Allí viven su amor y el le regala algo que ninguno de sus amigos le había regalado nunca: un libro, se lo le lee por las tardes en el jardín.

Pero aquel milagro de felicidad no podía durar, recibe en su casa de campo la visita del padre de Duval, que personifica el orden moral y que le pide, casi le exige, que abandone a su hijo dado que su relación amorosa  desprestigia a la familia entera y pone en peligro la boda de su inocente hija, hermana de su amado.

Es desgarrador ver, prodigiosa interpretación de Alla Mazimova, el dolor que le causa tener que renunciar a su amor. Pero lo hace, lo hace por Duval, desaparece de la casa de campo y regresa a su vida en París explicando a Armand en una nota que ya no siente nada por él.

Se ven una sola vez más, coinciden en un casino, él va acompañado de otra mujer y ella aparece con su antiguo protector, es una escena muy dramática y muy rica en detalles artísticos (trajes, tocados, arquitectura y decoraciones de interiores)  en la que él, despechado, le tira a la cara un fajo de billetes que acaba de ganar en la ruleta.  Ella muere poco después en una habitación redonda, en una cama redonda, con ventana redonda y abrazada al libro que le hacía soñar apoyada en el hombro de Armand Duval.

No os la perdáis.

Alexandre Dumas en la UPM

 

Imágenes de la película

 

Estrafalario de Rafael Azcona

  Estrafalario

  Rafael Azcona

  Alfaguara

A Don Fabián Bígaro Perlé le dolía horrores reconocer que los miembros de su familia se estaba portando como cocheros…Pero ¿qué otra cosa podía pensar, si aquellos desgraciados no tenían perdón de Dios? Mariano, su propio hijo, ya septuagenario, se acercaba a la cama oliendo a alfalfa seca, pues era almacenista de piensos y forrajes,  lo miraba de hito en hito durante un par de minutos, y en sus ojos se podían leer perfectamente cosas como: “Desahuciado por  la ciencia y a bien con Dios, ¿a qué viene esta resistencia a morir, papá?” Una delicada alusión si se comparaba con la desconsideración de Pablo, el marido de su nieta Luisa, un brigada de la Remonta todo tripa y mantecas, que habituado al trato con los semovientes le gruñía a su mujer: ¡Terco como una mula hasta para morir! Tortas y pan pintado a lado de la irreverencia de Fabianito, el primogénito de la pareja, quien al volver del colegio voceaba desde el vestíbulo, tomando a chacota la afición del bisabuelo a la Fiesta Nacional: ¿qué, dobla o no dobla?

Estrafalario con prólogo de Josefina Aldecoa recoge tres obras de Rafael Azcona;  Los muertos no se tocan, nene, ; El pisito; El cochecito.

Humor ácido, amargo para retratar una sociedad de que empieza a salir del subdesarrollo pero en la que todavía hay miseria, hipocresía,  desencanto y mediocridad. Situaciones disparatadas, personajes extravagantes, estrafalarios pero también reales, verdaderos. Un retrato de la España del NODO.

Una familia que intenta sacar provecho de la muerte del bisabuelo aún estando de cuerpo presente. Una pareja de novios en el que él está dispuesto a casarse con su anciana patrona para quedarse con piso donde viven. Un anciano que venderá su herencia para poder adquirir el cochecito que tanto anhela.

¿Y qué voy a hacer solo? Porque, claro, después de tantos años…

El callista le metió un trozo de queso en la boca:

-Te lo digo yo, lo que vamos a hacer -Dimas alzó la frasca, bebió un largo trago, se secó la boca con la manga de la blusa y concluyó, terminante- Tú te casas con la vieja, nos quedamos con el piso y con el dinero, y Petrita que se meta a monja.

A Rodolfo no se le había escapado el plural,  y lo miró receloso, pero Dimas no se inmutó.

Gómez, ni tú puedes perder el piso ni yo mi consultorio. Porque la vieja se muere, el casero nos echa, y tú te quedas en la calle y yo sin mi clientela.

En 1959  se estrenó la versión cinematográfica de El pisito dirigida por Marco Ferreri con Jose Luís López Vázquez en el papel de Rodolfo y Mary Carrillo como Petrita.

Un año después, en 1960, Marco Ferreri también dirigió El cochecito con Pepe Isbert en el papel protagonista.

Más recientemente, 2011, Jose Luis García Sánchez llevó al cine Los muertos no se tocan, nene.

Rafael Azcona nació en Logroño en 1926. Inició su carrera como colaborador en La Codorniz y fue en el cine donde debutó como guionista con la película El pisito, donde alcanzó el máximo prestigio. Autor de algunos de los mejores guiones del cine español como Plácido, El verdugo, La escopeta nacional, El bosque animado….

Rafael Azcona en la Biblioteca Universitaria UPM

Sufragistas

Cartel_SufragistasSufragistas (título original: Suffragette)

Directora: Sarah Gavron.

Productora: Film4 / Pathé / Ruby Films, 2015

Nacionalidad: Reino Unido

Estamos en Londres en 1912. Un grupo de lavanderas y planchadoras trabajan en condiciones muy duras, cobran menos que sus compañeros y su jornada es más larga. Las madres tienen que ir con sus bebés porque tienen que incorporarse muy pronto después de parir, muchas han sufrido quemaduras e intoxicaciones por los vapores que inhalan.

El movimiento feminista  que reclama el voto para la mujer, hasta ahora pacífico, empieza a darse cuenta que el mundo está gobernado por hombres y que con palabras no van a conseguir nada. Y empiezan a radicalizarse y a hacer actos violentos encabezadas por la señora Emmeline Pankhurst  (Meryl  Streep).

La protagonista de esta historia, Maud (Carey Mulligan), una lavandera que lleva trabajando allí desde los 9 años, se ve arrastrada accidentalmente por este movimiento . Al principio sólo por acompañar  a otra compañera. Siente miedo, vértigo pero poco a poco se va indignando y sabe que, pese a lo mucho que puede perder (matrimonio, hijo, consideración social) no quiere que si tiene una hija le espere la misma vida que a ella.

Y así vamos conociendo a un elenco de valientes mujeres que luchan no sólo por el voto femenino sino que también exigen condiciones económicas y sociales para la mujer iguales a las de los hombres. Ya no son sólo mujeres de clase alta sino mujeres trabajadoras.

Las británicas pudieron votar por primera vez en igualdad de derecho respecto a los hombres el 30 de mayo de 1929. Las mujeres españolas emitieron por primera vez su voto en unas elecciones generales en los comicios de 1933 durante la II República. Dos años antes, en 1931, la Constitución republicana había reconocido este derecho, gracias a la firme defensa de Clara Campoamor (Madrid, 1888-Lausanne, Suiza, 1972), militante del Partido Radical y una de las tres diputadas en la Cámara.Annie_Kenney y Christabel Pankhurst, fundadoras del WSPU

Una excelente película que una vez más nos recuerda lo mucho que debemos las mujeres de hoy en día a estas luchadoras. Lo que me ha gustado de esta película es que muestra el coste humano (cárcel, marginación, muerte) que sufrieron estas valientes mujeres que reivindicaban el derecho al voto.

Carey Mulligan fue nominada a "Mejor actriz" y la película fue nominada para "mejor guión original" en los Satellite Awards de 2015. Brendan Gleeson recibió el "Premio del Cine Independiente Británico" al "Mejor Actor Secundario" por su papel del policía encargado de detener a las sufragistas.

Esta película la podéis encontrar en la Biblioteca UPM

VOTES FOR WOMEN!!!!

Una genealogía de la pantalla, de Israel Márquez

Israel Márquez:

Una genealogía de la pantalla : del cine al teléfono móvil.

Barcelona: Anagrama, 2015.

Genealogía de la pantallaGracias a la pantalla cinematográfica, muchos hombres y mujeres dejaron de ser simples mortales para convertirse en mitos, en nuevos dioses que admirar y adorar, de ahí su condición de “campo de los modernos héroes”, que Cernuda supo ver tan bien. (p. 39)

Viajo en un vagón, pasa un buen rato, a mi alrededor una mayoría de cerviz agachada, a modo de sumisión pertinaz al dispositivo. Pues bien, para atisbar cómo hemos podido llegar hasta aquí, cómo nos ha podido suceder esto, me zampo esta Genealogía de la pantalla a ver qué encuentro. Y resulta un libro bueno tanto para los nativos digitales –que contemplarán los pasos sucesivos que culminan en la generalización del móvil- como a un público de más edad, procedente de una cotidianeidad anterior marcada durante decenios por el cine y el televisor de programación a capón. Quizás no es un tratado exhaustivo y superexigente de historia de los medios, pero sí un estupendo ensayo de divulgación. Al repasar las vicisitudes de un objeto concreto dado por obvio –la pantalla-, me ha recordado en otro contexto las virtudes de Mundolibro (The Book on the Book Shelf), que Henry Petroski consagró a la evolución histórica de la estantería librera.

Al libro de Israel Márquez le sobran algo de metraje por reiteración de ideas y alguna falta ortográfica. Pero su autor es un auténtico gourmet cultural que -como él mismo declara- exprime al máximo las posibilidades del collage. En eso se muestra muy en sintonía con nuestra época, sin duda: brinda múltiples citas, pistas y sugerencias bibliográficas, filmográficas, musicales… que recomiendo no desperdiciar. Al final, vemos como el desarrollo de la tecnología de la información bajo la égida del macrocorporativismo liberal ha convertido la pantalla en escenario de una reducción de la vida humana a consumo incesante y compulsivo. Un totalitarismo ¿suave? para el que nadie parecemos tener alternativa. De modo que si no hubiera wifi –que ya será raro- al menos hablen entre ustedes.

El móvil permite a las personas retirarse o suspender perceptivamente el espacio público para entrar en una esfera (una pantalla) solipsista, en una burbuja de datos privatizada. Se trata de algo a lo que dispositivos nómadas anteriores como el walkman ya nos habían acostumbrado. Con el walkman y sus auriculares, el individuo podía ahora sumergirse en sí mismo a través de la música, de una “banda sonora” íntima y personal que le acompañaba en sus trayectos y viajes por el espacio público. (p. 225)

Una genealogía de la pantalla, en: Biblioteca UPM.

Dias sin huella de Billy Wilder

  -Vamos, tómate uno conmigo.

   Un pequeño vaso de ilusiones ¿eh?

  -No gracias.

  -¿Beber no te parece bien?

  -No en la forma que bebe usted.

  -Encoge mi hígado, ¿verdad?

   Encurte mis riñones, sí.

   Pero, ¿qué le hace a mi mente?

  Lanza los sacos de arena por la borda para que el globo pueda elevarse.

                                                  De repente estoy por encima de todo.

                                                 ¡Me siento segurísimo de mí mismo!

 

Es el drama de Don Birman. Ha hecho del alcohol su compañero, su amigo inseparable. Su necesidad. Ni su novia ni su hermano significan nada. No le importan, los usa, los manipula, los engaña. Ellos tratan de ayudarle pero no es posible. Don está totalmente atrapado.  Ha elegido un camino de autodestrucción. Es un alcohólico. Él lo sabe.

Ha llegado a ese punto en el que un trago: 

“Por la noche es una bebida, por la mañana es medicina.”

Es un escritor venido a menos que solo con la bebida encuentra la creatividad necesaria, creatividad que en realidad es solo un espejismo y él es consciente de ello.

Días sin huella, cuenta un fin de semana de nuestro protagonista, su dependencia absoluta de la botella, su intento de rehabilitarse,  de volver a recuperar la dignidad perdida.

 

-¿Te has quedado en la cama alguna vez mirando por la ventana?

 Entra un poco de luz y empiezas a preguntarte,

 ¿Está amaneciendo o está oscureciendo?

 ¿Es el amanecer o el atardecer? Es un problema aterrador.

 Porque si es el amanecer eres hombre muerto. Los bares están cerrados y las tiendas no abren hasta las nueve.  

 ¡Y no puedes esperar hasta las nueve!

 O podría ser domingo. Eso es lo peor.

 Las tiendas están cerradas y los bares no abrís hasta  la una, ¿Por qué? ¿Por qué?

-Porque tenemos que ir a la iglesia de vez en cuando.

-Sí, cuando uno más os necesita.

Coincidiendo con el aniversario del nacimiento de Billy Wilder traemos a Nosolotecnica esta estupenda película  estrenada en 1945 con el título original de Lost Weekend  con un grandísimo Ray Milland como protagonista absoluto.

Billy Wilder junto con Charles Bracket adaptaron para la pantalla la novela de Charles Jackson con el consiguieron el Oscar al mejor guion adaptado, además del Oscar a la mejor dirección para el propio Wilder.

Miklós Rózsa firma la partitura para esta película con la que fue nominado al Oscar.

Nacido en Sucha Beskidzka en la actual Polonia, es autor de algunas de las mejores películas de la historia del cine como Irma la Douce, One, two, three, The Apartment (El Apartamento), Some Like it Hot (Con faldas y a lo loco), Witness for the Prosecution (Testigo de cargo), Stalag 17 (Traidor en el infierno), Ace in the Hole (El gran carnaval), Sunset Boulevard (El crepúsculo de los dioses), A Foreign Affair (Berlín Occidente), Double Indemnity (Perdición), etc.

Billy Wilder en la Biblioteca Universitaria UPM

 Te lo suplico. Sírveme uno.

 Sí, uno.

 Uno es demasiado y cien no bastan.

 

El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde de Robert Louis Stevenson.

El extraño caso del doctor Jekyll y Mr Hyde.

R.L.Stevenson

No es fácil de describir. Hay algo extraño en su apariencia; algo desagradable, algo francamente detestable. Nunca vi a un hombre que me gustara menos y, sin embargo, no sé por qué. Debe ser un tipo de deformidad, aunque no puedo especificar en qué consiste. Es un hombre de aspecto extraordinariamente anormal, y sin embargo no puedo señalar ninguna anormalidad. No, señor, no puedo evitarlo.

Ese hombre es Mr Hyde. Es una figura misteriosa que ha aparecido en la vida del doctor Jeckyll. ¿Quién es?, ¿qué relación tiene con el doctor? Por qué este ha redactado un testamento legando toda su fortuna a esta persona de la que nadie sabe nada, al que casi nadie ha visto.

Mr. Utterson está preocupado por el doctor Jeckyll. Son viejos amigos. Hace tiempo que no le ve. Empieza a indagar, quiere conocer. Lo que va a descubrir le va a horrorizar. El mal se hará presente.

Se llevó el vaso a los labios y bebió su contenido de un solo trago. Siguió un grito; vaciló, se tambaleó, se aferró a la mesa para sostenerse, y me miró con los ojos inyectados en sangre, la boca muy abierta y jadeante; y mientras le miraba creí ver cómo se transformaba: pareció aumentar de tamaño, su rostro se volvió repentinamente negro y sus rasgos parecieron transfigurarse y alterarse…, y al momento siguiente me levanté de un salto y retrocedí contra la pared, con el brazo alzado para escudarme de aquel prodigio y la mente sumergida en el terror.

-¡Oh, Dios! – exclamé; y luego-: ¡Oh, Dios!- una y otra vez; allí delante de mis ojos, pálido y tembloroso, a punto de desvanecerse, y tanteando con la mano como un hombre devuelto a la vida…, ¡allí estaba Henry Jekyll!

El extraño caso del Doctor Jeckyll y Mr Hyde es la lucha entre el bien y el mal. Un mal que habita entre nosotros, dentro de nosotros y que no queremos que salga a la luz. Tenemos miedo de él, pero lo deseamos porque ello nos permitirá hacer cosas que de otra manera no podríamos. La sociedad no lo permitiría. Nuestra razón lo evitaría. Y le tenemos miedo porque una vez que se despierte pueda que ya no lo podamos controlar.

Múltiples adaptaciones se han realizado para el cine de la novela de Stevenson. En 1920 el grandísimo John Barrymore encarnó al desgraciado doctor en una producción de Adolph Zuckor.

Fredric March interpretó el papel en la versión de Rouben Mamoulian de 1931 con la que ganó el Oscar al mejor actor.

R. L. Stevenson nació en Edimburgo en 1850. Murió en Samoa en 1894.

Stevenson en la Biblioteca UPM.

Dentro de media hora, cuando me reintegre de nuevo y para siempre a su odiada personalidad, sé cómo me sentaré estremecido y llorando en mi sillón, o seguiré paseando arriba y abajo por esta estancia (mi último refugio en la tierra), en un  arrebato de tensión y espanto, prestando oído a cualquier sonido amenazador.  ¿Morirá Hyde en el cadalso? ¿O hallará el valor de liberarse de su destino en el último momento? Solo Dios lo sabe. A mí no me importa. Ésta es mi autentica hora de la muerte, y lo que siga concierne a alguien distinto de mí. Así pues, mientras deposito la pluma y procedo a sellar mi confesión, pongo también fin a la vida de ese desdichado de Henry Jeckyll.

 

 

 

 

Sesión doble: “Casablanca” y “Sueños de un seductor”

Sesión doble: "Casablanca" y "Sueños de un seductor"

Cartel Casablanca

Esta semana comparto con vosotros una sesión doble de cine con dos grandes películas: "Casablanca", película estadounidense de 1942 dirigida por Michael Curtiz y "Sueños de un seductor" basada en la obra de teatro homónima de Woody Allen y llevada a la pantalla por el cineasta Herbert Ross en 1973.

¿Qué relación pueden tener estas dos películas tan distantes en el tiempo? Su punto en común es Rick, el personaje protagonista de "Casablanca" interpretado por Humphrey Bogart.

Hablemos entonces de "Casablanca", una historia ambientada en esta ciudad marroquí bajo el control del gobierno de Vichy con la Segunda Guerra Mundial como trasfondo. A Casablanca llegaban huyendo del nazismo gente de todas partes: llegar era fácil, pero salir era casi imposible, especialmente si el nombre del fugitivo figuraba en las listas de la Gestapo. Y ¿a dónde acuden estas personas en la noches de espera? Al "Rick’s Café", un sitio al que acude todo el que quiere hacer negocio, trapichear con visados y jugar en su casino clandestino. Ahí acuden el líder checo y héroe de la resistencia Victor Laszlo con su esposa Ilsa (Ingrid Bergman).

"Aquí los afortunados con dinero o influencia pueden obtener visas a Lisboa. Y de allí a América. Pero los otros esperan en Casablanca. Y esperan, y esperan y esperan.”

Humphrey Bogart encarna a Rick, dueño del café que lleva su nombre. Un tipo duro, siempre impecable, cigarrillo en boca, conquistador… un personaje al que aparentemente nada le importa más allá de su negocio pero que tiene un pasado comprometido con la causa y que también luchó contra los nazis y que amó mucho a una mujer que le destrozó el corazón.

– ¿Y nosotros?
– Nosotros siempre tendremos París. No lo teníamos hasta que viniste a Casablanca. Anoche lo recuperamos.Cartel Sueños de un seductor

Y aquí enlazamos con "Sueños de un seductor" porque el Bogart de "Casablanca" es el héroe para su neurótico e inseguro protagonista, Allan Felix , interpretado por Woody Allen, un cinéfilo que sufre una extraña y recurrente alucinación: Humphrey Bogart le da consejos sobre cómo seducir a las mujeres.

Con él habla y le cuenta sus dudas e incertidumbres porque sabe que sólo Rick le puede aconsejar.  Es su ídolo, por la forma en la que trata a las mujeres y como maneja las situaciones de la vida. De hecho el título original de la película es “Play it again, Sam” aludiendo a la famosa escena de la película "Casablanca" en la que el pianista toca la canción de Rick e Ilsa.

“Soy lo suficientemente bajo y lo suficientemente feo como para triunfar por mí mismo.”

“Si me necesitas estaré en suelo de mi apartamento con un ataque de ansiedad…”

Es una película muy divertida en la que Woody Allen borda el papel de hombre recién separado, paranoico e hipocondríaco, con escenas geniales con las que me sigo riendo cada vez que las veo: Allan intentando ligar con una chica en una galería de arte, preparándandose en su apartamento para una cita a ciegas que le han organizado su amigos Dick y Linda ( Tony Roberts y Diane Keaton)…. Destacar también la interpretación de Diane Keaton, amiga y confidente de Allan  también un poco neurótica que pasa por un mal momento en su matrimonio.

“- ¿Qué haces el sábado por la noche?
– Voy a suicidarme
– Y … ¿el viernes por la noche?”

Preparad las palomitas y disfrutad de esta doble sesión de cine, romanticismo y risas, una buena combinación para pasar la tarde.

"Sueños de un seductor" en la Biblioteca UPM.

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