Archivos del Autor: Pilar Alvarez del Valle

El chico de las cigüeñas

El chico de las cigüeñas
Luisa Cuerda
La Coruña : Ediciones del Viento, [2009]

 

Esta es la historia a dos voces de un chaval de pueblo que es iniciado en el placer de la literatura por un maestro rural recién llegado.

Es difícil decidir ser escritor para un chico de pueblo en quien su madre ha puesto todas sus esperanzas…

Es la historia atemporal de una admiración preadolescente, lejana y sobreentendida frente a un re-encuentro directo, adulto y a ratos brutal.

Mi infancia fue así. La voz de Ventura respaldando mis actos, la de mi madre, rechazándolos…

El joven pupilo que deviene en autor de renombre presupone el orgullo y la satisfacción de su maestro ante una dedicatoria emotiva que alude al mentor con nombres y apellidos. Se trata, sin embargo, de una presunción inocente no exenta de cierta egolatría. A partir de ese momento encontramos la narración actual de ambas almas; el contraste entre el paisaje humano rural, residencial y urbano.

Es la narración del primer vuelo del pupilo, asemejado al despertar de los cigoñinos en el campanario de la iglesia del pueblo; aves que tanto acompañaran al escritor en su infancia.

No me quería ir sin decírtelo. Es referente a esa historia que te conté, la leyenda del chico que se convirtió en cigüeña…

Está escrito con elegancia y estilo. Y es capaz de entremezclar, narración, conversación y reflexión en unos párrafos muy bien hilados y engarzados.

El chico de las cigüeñas, presentado por Ediciones del Viento en 2009, es un encuentro afortunado en una biblioteca popular estival. Su autora, Luisa Cuerda (Madrid, 1958), es una personalidad polifacética: abogada, profesora de piano, columnista en periódicos de provincias, y autora de varias novelas, ganadora del premio internacional de narrativa Javier Tomeo en 2004.imagen de la autora

Uno de los aspectos que me ha llamado la atención en esta autora es su preferencia por los personajes masculinos entre los que figuran varios secundarios muy bien perfilados. El carácter, la personalidad de los individuos y su vida interior (que se glosa e intercala en el texto de manera muy afortunada); y el acercamiento/descubrimiento paulatino de los anhelos y esperanzas de la madre, que supone la entrada definitiva y tardía del escritor en el mundo de los adultos, lejos de las categorías maniqueas de la infancia.  

Recuerdo un comentario al respecto de Coetzee, referente a su famoso personaje Elvira Costello: el reto y la posibilidad que aporta la literatura de travestirse y cambiar de género para explorar ámbitos desconocidos del alma. Y esa es la sensación en este texto, no especialmente ambicioso pero muy afortunado es el resultado final.

    

Mi prima Rachel, Daphne du Maurier

carátulaMi prima Rachel

Daphne du Maurier

Editorial: Alba

Colección: rara avis

Desde que tenemos memoria, conocemos el cine de Alfred Hitchcock (1899-1980). Tiene una narrativa tan particular que puerilmente le atribuimos al director todo el mérito, incluidas las historias, fruto de ese carácter, tan propio, tan diferente a lo conocido  hasta el momento. Para mi sorpresa, Daphne du Maurier está en la base de dos de sus películas más reconocidas: Rebeca y Los pájaros.

Esta novela: Mi prima Rachel, llevada al cine en dos ocasiones, mantiene el ritmo, el suspense y el equívoco en un asunto familiar, en el que Rachel parece ser la causa de todos los males de su reciente marido; al menos según apuntan múltiples indicios recogidos por su estimado hijo adoptivo.

La plétora de personajes provenientes en su mayoría de un entorno rural, se polarizan entorno a esta figura foránea que transita entre el encanto y la manipulación enfermiza. Un personaje calidoscópico que trastorna tu punto de vista y opinión más firme con súbitos golpes de efecto. El final queda a la interpretación del lector.

A veces sucede así en la vida. Cuando son los caballos los que han trabajado es el cochero el que recibe la propina.

Daphne du Maurier (1907-1989) nace en una familia de clara orientación artística, y comienza a publicar en 1928; casada en 1932 con un militar condecorado en la Segunda Guerra Mundial, vive y escribe desde la tranquilidad de una vida familiar acogedora en Cornualles.

 

 

 

 

La novela Mi prima Rachel, data de 1951, y ha sido publicada en castellano por la editorial ALBA rara avis en enero de 2017, y reeditada en abril de este mismo año. Halagador comienzo, que constata marcadamente su aceptación.

Daphne Du Maurier en: Biblioteca UPM.

La cuestión humana. François Emmanuel

La cuestión humana

François Emmanuel

2000

Novela corta de ficción con tintes dramáticos que gira alrededor de una turbia cuestión ética en el seno de una multinacional; plantea cuestiones morales de fondo y trae a la luz un documento técnico de la época nazi (1942) en el que un/unos ingeniero/s describen las modificaciones a realizar en un dispositivo mecánico para mejorar su eficacia. El perfeccionismo y la atención prestada a los detalles más nimios, y la referencia a ensayos experimentales que los validan o descartan nos van cautivando por su laboriosidad y dedicación, mientras aflora paulatinamente el horror de identificar el ingenio con una cámara de exterminio portátil, un vehículo que emplea los propios gases de escape como mecanismo de asfixia. Las digresiones relativas a los problemas del desplazamiento del centro de gravedad debido al movimiento de la carga, al interés de hacer predecible la reacción de la carga ante una eventual oscuridad (entre otros aspectos) emplean deliberadamente un lenguaje neutro, aséptico, distante que tiene como claro objetivo la deshumanización: cosificado el objetivo, parecería que el dilema ético desaparece…o no.

La novela en su lengua original comienza así:

“J'ai été pendant sept ans employé d'une multinationale que je désignerai sous le nom de SC Farb. Cette entreprise, d'origine allemande, détenait une importante filiale dans une ville houillère du nord-est de la France. J'y avais qualité de psychologue, affecté au département dit des ressources humaines…”

Esta novela crece en torno al interés que suscita establecer cierto paralelismo entre el lenguaje empresarial moderno, y sus modernas técnicas de recursos humanos y ciertos procedimientos asépticos de manipulación del comportamiento. Tiene claramente la intención de generar polémica a partir de una yuxtaposición probablemente superlativa, exagerada pero inherente a la trama. Es una novela de intriga que atrapa, aunque no es fácil de interpretar en su desarrollo. Es en este sentido deliberadamente ambigua, no tiene una única lectura ni una interpretación sencilla.

Lo que inicialmente parece un simple diagnóstico de los problemas psíquicos de un alto ejecutivo, pasa a interpretarse en clave de sabotaje, e incluso se reinterpreta posteriormente con el descubrimiento de un oscuro pasado y de un sufrimiento múltiple heredado (un boomerang que se alarga en el tiempo mucho más allá de lo evidente); termina con un final digno de un cine fórum.

El tratamiento del tema es compresible dado el perfil de su autor: François Emmanuel, médico psiquiatra psicoanalista belga (1952) que mantiene su actividad profesional junto a una laboriosa actividad literaria que le ha llevado a ser nombrado miembro de la Academia de lengua y de literatura francesas de Bélgica (2004).

Elijo la cuestión humana, como antídoto contra los mecanismos que nos convierten en seres autoinmunes al dilema fundamental: la necesidad de sensibilización en las situaciones vitales ordinarias y su contraposición con la deshumanización de lo que se desea olvidar, rechazar o exterminar.

“A veces creo que es mi acto de resistencia íntimo a Tiergarten 4. Y creo que me gusta estar en los márgenes del mundo”

El olimpo de los desdichados. Yasmina Khadra

índiceEl olimpo de los desdichados

Yasmina Khadra

Destino

Colección Ancora & Delfín, 2016

 

Novela fácil de una metáfora compleja es otra forma de decir: pseudónimo de mujer para un exmilitar argelino: un oxímoron creíble. El lenguaje empleado es sencillo pero no simple, con ráfagas poéticas. Uno puede imaginar la necesidad del autor de expresar en forma de metáfora realidades difíciles de asumir, que tienen un carácter universal, aunque quizás sean más intensas, más desalmadas, cuanto más despótico sea el régimen que cobija al país.

A ratos me ha recordado por su humanidad a Camus, aunque es difícil estar a la altura de Sísifo. Claramente no es su mejor texto. La autobiografía (L’écrivain) de Yasmina (Mohammed) es espectacular porque está bañada en sangre propia. A mí, en todo caso, este Olimpo me ha gustado porque a veces hay que hablar en abstracto para ser concretos, y aunque tiene un deje de desesperanza, abre la puerta a que eventualmente otro mundo sea posible.imagen autor

Insisto es un cuento, una metáfora que aborda la vida de un grupo de Horrs (indigentes) que viven al margen de la sociedad en un vertedero con su propias normas comunitarias y con un sentido fraternal a pesar de la marginalidad. No parece razonable ir más allá en la sinopsis de la novela, la exégesis queda para los comentarios de esta reseña.

De Yasmina Khadra encontramos en nosólotécnica otra reseña: La ecuación de la vida, que aborda la naturaleza del instinto de supervivencia que lleva a las personas en el límite de lo soportable a luchar por la existencia, y se queda sin palabras ante la abdicación anónima en sociedades opulentas.

Uno tiene la sensación de que Mohammed Moulessehoul no sólo escribe para vivir, vive de la re-escritura de sus pensamientos, y evidentemente makes a living from it como otros personajes inigualables: G.H. Chesterton, Stefan Zweig o Mary Wollstonecraft.

Pongamos un par de perlas como ejemplos:

“No (hay) por qué tomarse los consejos como prohibiciones, ni las amonestaciones ilustradas como insultos. Un fulano que de verdad quiera aprender tiene que estar al loro de todo lo que ocurre y seguir los consejos que le dan…

 

 

quote

El dinero es la madre de todas las desgracias. Cuando lo sirves, te roba la vista: y ciando te sirve te deja sin corazón…

Yo os he convertido en Horr: o sea en auténticos hombres que viven al margen de la sociedad, de las vacunas y de los censos, que no reciben correo ni oyen hablar de impuestos, ni de recibos, entre otras putadas… Hombres que viven como los de la prehistoria.”

Frantz, Rilke y Margarit

cartel del film FrantzFrantz, Rilke y Margarit,

reflexiones acerca de la semejanza (metáfora) y de la simpatía (metonimia)

 

Esta reseña es un crisol, un destilado que aúna: un descubrimiento reciente, la película Frantz (pincha aquí) dirigida por François Ozon (premiada en el Festival de San Sebastián 2016); la canción de amor y muerte del alférez Christoph Rilke (Rainer María Rilke) inmediatamente evocada por la película; y, por simpatía (cercanía), las nuevas cartas a un joven poeta de Joan Margarit.

Frantz podría representar al soldado desconocido, que en el contexto de la primera guerra mundial europea (1914-1918) estuvo encarnado por jóvenes de todas las clases sociales, incluso de la burguesía acomodada o de la nobleza; en aquel momento se hubiera considerado un deshonor la cobardía, tanto como el pacifismo.

La película dirigida por François Ozon aborda con una enorme sensibilidad la sinrazón de la guerra, y la intolerancia y cerrazón de los grandes ideales que arrastran a los más débiles y/o vulnerables a vivencias traumáticas de difícil superación. Emplea para ello el argumento de la canción de amor y muerte del alférez Christoph Rilke traspuesto al contexto del conflicto mundial; transposición tanto más justificada cuando dicho texto se convirtió en un Best Seller precisamente en la postguerra de la Gran Guerra. Para aquellos que disfruten con las películas en versión original, es además un rara perla pues los personajes son profundamente tras-culturales y son capaces de mudar no sólo de lengua, sino de sentirse igualmente cómodos tanto en el mundo galo como en el teutón, y sirve de canto a un mundo multicultural aún ajeno a los nacionalismos exacerbados pero no por ello cosmopolita, es decir acultural. Pienso que es un homenaje a lo mejor de la cultura europea, a pesar de nuestros contrasentidos internos.

La canción de amor y muerte del alférez Christoph Rilke, es un extenso poema (de ahí quizás el epíteto de canción o gesta) editado en versión bilingüe por Hiperión. Precioso…

Reiten, reiten, reiten

Durch den Tag

Durch die Nacht

Reiten, reiten, reiten

 

 

Cabalgar, cabalgar, cabalgar

A través de los días

A través de las noches

Cabalgar, cabalgar, cabalgar

 
 

(Quién puede evitar evocar a Rafael Alberti en estos versos; de donde se deduce que la inspiración no es lo mismo que el plagio)58280296

Y finalmente, la nuevas cartas a un joven poeta (las primeras delicadamente escritas por Rilke). Joan Margarit es un personaje curioso: Arquitecto, Catedrático de Universidad Politécnica de Cataluña (imparte su docencia en el ámbito del cálculo de estructuras), Premio Nacional (a nivel estatal) de Poesía, además de Premio Nacional de Literatura de la Generalidad de Cataluña.

“El instrumento del lector es su sensibilidad, su cultura, sus sentimientos, su estado de anímo, sus frustraciones, sus miedos, su pasado…”

Tuve la oportunidad de escuchar a Joan Margarit en una conferencia en la Fundación Juan March, e incluso la bendición de aprovecharme de una breve pregunta al término: ¿Debemos forzar a los jóvenes a conocer la poesía? ¿Hasta donde? Quizás sí, aunque sólo sea para que no puedan echarnos en cara su carencia cuando maduren (esa sería a grandes rasgos su respuesta).

“Escribo… desde la inteligencia sentimental, que desconfía de la ausencia de reglas y que en lugar de rehusarlas, se abre a todo tipo de posibilidades formales, negando sólo la intervención de la irracionalidad”

 

carátula del libro de Joan Margarit

 

François Ozon en la Biblioteca UPM

Rainer Maria Rilke en la Biblioteca UPM

Joan Margarit en la Biblioteca UPM

 

 

Avenger, Frederick Forsyth

carátula

Frederick Forsyth

Avenger / Vengador

(y/o Hablando con el diablo)

 

 

Confieso que soy refractaria a los Best Sellers, es un prejuicio (no sé si absurdo), tangible en mi caso. Convendremos que en principio el exceso de audiencia no necesariamente implica falta de calidad literaria. Ahí tenemos el claro ejemplo de la Biblia, con toda seguridad el mayor best seller de todos los tiempos; preguntado Bernard Shaw (reconocido escéptico) sobre el carácter divino de la Biblia, declaró que cualquier libro con su calidad literaria está animado por un espíritu bendito (blessed by a holy spirit).

En este caso, he tenido que quedarme aislada, sin lectura, después de devorar una indolente novela negra (la trilogía del Baztán) y con un claro síndrome de abstinencia, para decidirme por Avenger (Vengador) de Frederick Forsyth. Parte del desagrado inicial parte del título traducido que suena a novela del oeste tipo serie B.

Mi sorpresa ha sido notoria cuando me he encontrado un texto sobrio, de estilo periodístico, muy bien informado sobre los entresijos de las guerras de Vietnam y de Bosnia; sobre el funcionamiento del FBI y la CIA; sobre el mercado armamentístico y la impunidad de los criminales de guerra. No es un texto bulímico, en el sentido de que es factible  leerlo detalladamente, sin glotonería, pero con gusto. En todo caso es una novela negra, que animada por una base real, describe la desaparición de un joven americano en la guerra de Yugoslavia y aprovecha el contexto para dar una variedad de pincelas de inclemente realismo.

foto del autor

El periplo vital del británico Frederick Forsyth (1938) parece la base de este informado discurso: piloto de la RAF a los 19, trabaja posteriormente para la BBC y es enviado en 1965 a Biafra. En 1969 escribe su primera novela basada en su experiencia como periodista para Reuters en Francia. El caso es que me habían avisado que los seguidores de Forsyth son numerosos y devotos, y reconozco que no está carente de un cierto estilo (no alcanzaría a decir encanto).

En todo caso para aquellos millennials (jóvenes nacidos al amor del cambio de milenio o ligeramente antes) que sientan una cierta intriga de base histórica por conocer las naturaleza y brutalidad de las matanzas que tuvieron lugar en los años 90 del siglo pasado en Bosnia, me atrevería a decir que es un texto muy revelador, aunque para evitar apologías o sesgos puedo recomendar como contrapunto: Hablando con el diablo (entrevistas con dictadores), entre los que se encuentra Milošević (curiosamente entrevistan a su mujer, doctora y profesora, que parece ser que era la que mandaba). Este libro editado por Turner (Fondo de Cultura Económica) recorre 8 entrevistas con dictadores y allegados desde África, a Europa, pasando por América; duro pero recomendable.

Y como muestra un botón en palabras de la profesora Mira Marković, señora de Milošević:conversaciones con dictadores

No veo el terrorismo como un fenómeno ligado a un solo pueblo, a un solo estado, a una sola religión. El terrorismo es simplemente un método más de hacer la guerra.

Vengador y otras obras de Frederick Forsyth en: Biblioteca UPM.

Dos amigas. Elena Ferrante

Dos amigas

Elena Ferrante

Lumen

Dos amigas es una saga de cuatro libros: La amiga estupenda, Un mal nombre, Las deudas del cuerpo y La niña perdida.

Narra en tono autobiográfico la vida de un conjunto de familias de un barrio humilde de Nápoles, y más concretamente de una pareja de amigas cuya relación transita entre la fusión y la fricción. Recorre (así como de pasada, sin pontificar) 60 años de la historia de Italia, desde los años cincuenta del siglo pasado hasta la actualidad, y va ampliando el espectro de personajes para incluir perfiles de la intelectualidad universitaria y del mundo editorial italiano. Son cuatro novelas cautivadoras, que te atrapan desde el primer momento; está sembrada de personajes secundarios muy bien perfilados; transmite honesta vitalidad.

carátulas

“procuraba no olvidar que somos seres muy abarrotados de física, astrofísica, biología, religión, alma, burguesía, proletariado, capital, trabajo, beneficios, política, montones de frases armónicas, montones de frases disonantes, caos dentro y caos fuera”

Esta saga de más de 1500 páginas se ha traducido y distribuido en más de treinta países y ha generado no poca curiosidad en parte porque el autor/a (ahora sabemos autora) se esconde tras un pseudónimo: Elena Ferrante.

seudónimo

El reciente desenmascaramiento de la autora (octubre de 2016) ha generado no poca controversia (pincha aquí), dado que para llevarlo a cabo el periodista ha recurrido a analizar las cuentas de la pequeña editorial matriz, y de sus traductores (entre los que se cuenta la autora). En cierto modo yo me solidarizo con ella; se intuye innecesario dar notoriedad a alguien que aspira a pasar inadvertido, carente de intenciones taimadas o hirientes. Es una investigación bien llevada con un fin de dudosa relevancia, quizás para simple gloria del periodista implicado.

 “ se sintió humillada por haber vivido atribuyendo poder a cosas que en jerarquías corrientes contaban poco: el alfabeto, la escritura, los libros. Hoy pienso que ella, que parecía tan desencantada, tan adulta, puso fin a su infancia justo en esos días.”

SOFIA PETROVNA, una ciudadana ejemplar

carátula del libroSOFIA PETROVNA, una ciudadana ejemplar 

Lidia Chukóvskaia

Esta es una novela rusa que narra con desapasionamiento e íntima veracidad el lento e inexorable proceso de caída en desgracia de ciudadanos anónimos durante la época estalinista de la Gran Purga. Son ciudadanos, incluso ejemplares de pura normalidad, carentes de significación política e incluso afectos al concepto primigenio de la revolución rusa.

“ Había una sola cosa de la que no se había enterado durante esas dos semanas: ¿por qué habían arrestado a Kolia? ¿Quién iba a juzgarlo y cuándo? ¿De qué lo acusaban? ¿Cuándo iba a terminar ese ridículo malentendido de una vez por todas y volvería a casa?”

 

retrato de la autoraEs la primera vez que se traduce al castellano esta novela de tintes autobiográficos. Uno de sus mayores valores es que fue escrita durante el periodo estalinista (entre 1939 y 1940) aportando detalles de la vida diaria que sería difícil obtener desde el recuerdo.

“La noche pasada en la cola, una mujer le había dicho a otra (Sofía Petrovna la había oído): ‘¡Dices que volverá! Los que van a parar allí no vuelven jamás’ A Sofía Petrovna le habría gustado cortarla, pero prefirió no inmiscuirse. En nuestro país no mantienen a inocentes en la cárcel. Y sobre todo a patriotas soviéticos como Kolia. Se aclarará todo y lo dejarán libre”

La novela se escribió en un cuaderno escolar y estuvo 50 años escondida ante la imposibilidad de publicarla. Lidia Chukóvskaia, su autora, vivió en persona el proceso de depuración de la Gran Purga, pues su marido (un conocido físico teórico relacionado con la teoría cuántica y la relatividad general) fue detenido en 1937 y ejecutado en 1938.

El final de la novela es sorprendente, dejémoslo ahí.retrato de su marido ejectutado en 1938

Leí esta novela en navidad. La encontré por casualidad en la librería Los Editores. Me atrapó y la terminé apenas en dos días, y he tenido que re-leerla con delectación este final de agosto para ser capaz de destilar mínimamente su valor; el estilo es magnífico, sencillo, claro, cercano, creíble e incluso amable en la adversidad.

Lidia Chukóvskaia vivió toda su vida en la URSS y la redacción de cartas de apoyo a científicos señalados por el régimen como Sajarov, tuvo como consecuencia la retirada del derecho de publicación en la URSS. Murió en San Petersburgo en 1996.

Hay que agradecer a la Editorial Errata Naturae una atenta publicación en la colección el Paisaje de los Panoramas.

Livianas lecturas para días de examen

Livianas lecturas para días de examen

Y lo primero que quiero decir es que me gustaron mucho vuestras propuestas de lectura en el Día del Libro; incluso salí corriendo a buscar la Ética Borrosa, que tuve que encargar y esperar impacientemente.

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Y por eso, ahora que llegan estas fechas, pienso que agradeceréis alguna recomendación liviana. Siempre me acuerdo de mis días de estudiante. Terminadas las clases, los días se sucedían largos e intensos, plenos de concentración, saltando de materia en materia. Siempre la misma secuencia: cuántos días tengo para preparar el examen, tantos temas al día, me dejo algún día por si acaso calculo mal, y otro de repaso; horas y horas en la biblioteca.

Como no estudiaba en la biblioteca de la Escuela, sino en una cercana a mi casa, no tenía la válvula de escape de la relajada conversación entre amigos. Mi evasión era alguna novelita fácil o algún opúsculo; no debía tener más de 100 páginas para no provocar daños irreversibles, y es que en la mayoría de las ocasiones empezaba y no era capaz de dejarlo hasta el final.

Pensando en eso os traigo dos propuestas de lectura: El librero de París y la princesa rusa y De la Ilíada.

El primer texto es de Mary Ann Clark Bremer, una americana cosmopolita que claramente vivía de las rentas. Está editado por Periférica, describe delicadamente una anécdota aparentemente verídica que ella vivió en el París de postguerra. Casi cualquier texto de esta editorial, como otros ya reseñados en la colección Largo Recorrido (La librería ambulante, El arte de la fuga), es liviano, ligero y apto para época de exámenes.

El segundo libro, De la Ilíada, está escrito por Rachel Bespaloff y editado por la Editorial Minúscula. Es mucho más poético, más sentido, más abstracto y preciso. Desgrana la Ilíada comparando agresiones y desafueros con las locuras de entreguerras y de la Segunda Guerra Mundial: “el escándalo del sufrimiento inútil”.carátula del libro

La exigencia de justicia no brota del mismo fondo en el profeta y en el sabio. El uno espera la justicia sólo de su Dios, mientras que el otro la espera únicamente de lo mejor de sí mismo, como el mayor don que el hombre puede conceder al hombre.

 

 

 

 

 

 

 

Bueno, pues esta es la recomendación, buscad en las bibliotecas que tengáis a mano textos de estas dos editoriales (u otros de las muchas editoriales independientes españolas), o bien microrrelatos para la hora de la siesta. Que vaya bien.

La ciencia moderna y la anarquía

caratulaLa ciencia moderna y la anarquía.

Piotr Kropotkin

2015

La vida de Piotr Kropotkin (1842-1921) tiene un cierto paralelismo con la de  Lev Tolstoi (1828-1910): ambos son rusos del siglo XIX, hijos de aristócratas, forman parte durante un tiempo del estamento militar (y participan en campañas militares); viajan por una Europa convulsa y revolucionaria (1830, 1848), y se declaran en un determinado momento de su vida anarquistas (anarquista cristiano en el caso de Tolstoi). Claro que Tolstoi se vuelca en la literatura mientras que Kropotkin es un hombre de ciencia: geógrafo participa en varias expediciones científicas en nombre de la Sociedad Geográfica Rusa. Kropotkin es también un ideólogo y un teórico del anarquismo que llega a afiliarse a la AIT (primera internacional obrera), en principio a favor de Marx y posteriormente de Bakunin. Hay una diferencia adicional entre estos dos personajes: Kropotkin vive la revolución rusa (1917) y Tolstoi no.

Lo que más me ha gustado de este texto (editado en España en 2015 conjuntamente por las editoriales la Mala Testa, Tierra de Fuego y Editorial Eleuterio) es su visión histórico-científica. Es completamente holista, explica el resurgir de la ciencia moderna como una consecuencia de la rotura de las ataduras que la constreñían respecto a poderes fácticos como la Iglesia, y cómo esa quiebra del vasallaje intelectual es consecuencia también del ambiente socio-político republicano y revolucionario entre 1830 y 1848. De hecho, afirma que fue tras la revolución de 1848 cuando Darwin y Wallace se atrevieron a afirmar sus enseñanzas evolutivas “heréticas”. Teoría evolutiva en la que Darwin incluyo al ser humano como parte del flujo en la lenta evolución fisiológica.

kropotkin

Kropotkin carga las tintas contra el abuso que hacen los metafísicos (Schelling y Hegel entre otros) del método dialéctico “poniendo palabras allí donde faltaban ideas” (cita atribuida a Goethe por el autor), y reivindica para la política la claridad expositiva y la precisión del método científico (inductivo-deductivo).

“Todos y cada uno de los hombres de ciencia mencionados volvieron a la sencillez, exactitud, y podría decir la belleza de estilo que caracterizó a los seguidores del método inductivo, …, libres del énfasis metafísico”

Acudimos de la mano de Kropotkin al nacimiento de la Sociología como ciencia (1851). Kropotkin dedica un importante esfuerzo a demostrar que la teoría de la evolución de Darwin es mucho menos simplista de lo que se le ha atribuido. Concretamente en el libro El Origen del Hombre que siguió al conocidísimo Origen de las Especies, se hace una comparación de las leyes del apoyo mutuo y del enfrentamiento mutuo.

“aquellas especies que contienen el mayor número de individuos solidarios, cuentan con mayores probabilidades de supervivencia y de multiplicación, … y el instinto social es un instinto más fuerte, más permanente y más activo que el instinto de supervivencia”

“toda nuestra educación religiosa, histórica, jurídica y social está imbuida de la idea que los seres humanos, abandonados a si mismo retornarían al salvajismo,… sin embargo, los usos y las costumbres creados por la especie humana para asegurar el apoyo mutuo, la defensa mutua, y la paz en general, fueron precisamente elaborados por una masa anónima”

“el anarquismo no se contenta con las conclusiones metafísicas de tiempos pasados sino que se ajusta a unas bases naturalistas”

Kropotkin refiere su visión de la anarquía como ciencia (que evoluciona por aproximaciones sucesivas) en la concepción de una sociedad donde las relaciones no estén reguladas por leyes, ni autoridades, sino por medio de un mutuo acuerdo siempre revocable: nada de autoridad, nada de gobierno, nada de inmovilidad. La sociedad no exigirá nada al individuo que no haya voluntariamente aceptado. Kropotkin ve en la anarquía un ideal social pero no una utopía, que la situaría en el margen de lo irrealizable. Es en cierta medida entrañable su fe en el ser humano.

Me gustaría destacar las tres principales funciones de la vida social según Kropotkin: Arte, Ciencia e Industria. Libros como este nos demuestran que la dicotomía entre ciencias y humanidades simplemente no existe.

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