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Pierre Lemaitre. Vestido de novia

Vestido de novia_Pierre LemaitrePierre Lemaitre, Vestido de novia. Ed. Alfaguara, 2014

"Está sentada en el suelo, con la espalda contra la pared y las piernas estiradas, jadeante. Leo está pegado a ella, inmóvil, y tiene su cabeza en el regazo. Con una mano ella le acaricia el pelo y con la otra intenta secarse los ojos, pero con  movimientos desordenados. Llora…”

Así comienza esta novela. Las primeras 100 páginas te atrapan, las lees de un tirón, sin levantar la cabeza del libro. Vas leyendo lo que le ocurre a Sophie Duguet, su protagonsita, y no puedes parar.

Del argumento de  esta novela se puede contar muy poco para no hacer spoiler. Copio lo que aparece en la contraportada del libro:

“Sophie Duguet no entiende qué le sucede: pierde objetos, olvida situaciones, es detenida en un supermercado por pequeños robos que no recuerda haber cometido. Y los cadáveres comienzan a acumularse a su alrededor”.

Está estructurado en cuatro partes: la primera es trepidante. Conoces a la protagonista, te adentras en sus experiencias vitales, muy traumáticas y vas descubriendo su locura y su angustia.

“Aquella mañana, como tantas otras, se despertó llorando y con un nudo en la garganta, aunque no tenía ninguna preocupación concreta. En su vida, el llanto no es nada excepcional: las lágrimas la acompañan todas las noches desde que está loca….”

Con la segunda parte ves la historia con otros ojos y te explicas muchas cosas. En la tercera y cuarta se desarrolla el desenlace….y llega el final… sorprendente. Significativos los títulos de cada parte. Lemaitre construye un argumento muy complejo y muy bien trabajado. Parece que hace trampas, pero no…. Quizás haya que echar atrás la lectura y repasar pasajes para comprobarlo.

Pierre Lemaitre debutó en 2006 (a los 56 años) como escritor y es autor de cinco novelas policíacas, todas ellas profusamente premiadas. Ganó el Premio Goncourt 2014 con la novela "Nos vemos allá arriba". Tuvo que apartarse de la literatura policial para ser reconocido y seguir imparable en su corta y peculiar carrera literaria, algo que le llevó a ser considerado como un traidor por los autores del género negro. “Vestido de novia” se publica en castellano gracias a la fama y a la demanda del público español de más novelas de este autor.Fotografía Pierre Lemaitre

Para el que se haya leído “Nos vemos allá arriba” (que también reseñamos en NST ) decirle que no tienen nada que ver la una con la otra. No es una novela decimonónica como ésta sino una inquietante y perturbadora obra negra que se lee de un tirón sin respiración y con sorpresas a cada página. Ambas me han gustado mucho.

 

 

 

 

Chesús Yuste, Regreso a Innisfree y otros relatos irlandeses

Cubierta_Regreso a InnisfreeChesús Yuste. Regreso a Innisfree y otros relatos irlandeses

Ed. Xordica, 2015

" Bíonn siúlach scéalach" " El viajero tiene historias que contar" (Proverbio irlandés)

Y éso es lo que hace Chesús Yuste en este libro, contar historias sobre Irlanda. Siendo como es un enamorado de este país este libro rezuma amor por esta tierra y lo hace a través de diez historias muy diferentes que ocurren en algún lugar de esta verde isla. Algunas hablan del pasado, otras de leyendas druidas, otras son contemporáneas con noche loca de chicas y turistas de viaje por Irlanda, en otra descubrimos secretos de familia y también asisitimos a la búsqueda de sus raíces de una neoyorkina.

Con una prosa sencilla y grandes dosis de sentido del humor se lee con mucho gusto. Os lo recomiendo.

Innisfree es un nombre con muchas referencias. Es el pueblo idílico de la famosa película de John Ford “El hombre tranquilo” (“The Quiet man”, 1952). Hablamos de esta película y del relato en el que se basó en NST. También Innisfree hace referencia al poema del escritor irlandés William Butler Yeats (1865-1939), “La isla del lago Innisfree (Lake Isle of Innisfree)” compuesto en 1888 y publicado en 1890 en The National.

Gran conocedor de su historia, geografía, costumbres y leyendas Chesús Yuste es el responsable del blog Innisfree1916 dedicado a Irlanda en todas sus vertientes y que ha sido recomendado por Lonely Planet Magazine como "el blog en español más completo sobre Irlanda". Imprescindible para todos los amantes de este país. Además en este blog podéis votar el relato de "Regreso a Innisfreee" que más os ha gustado (se pueden marcar hasta tres).

La otra novela de este autor es "La mirada del bosque" (Paréntesis, 2010), una historia policíaca, ambientada, cómo no, en la Irlanda rural, con el sentido del humor y el sabor de los cuentos irlandeses. No la he leído todavía pero queda apuntada en mi lista de “lecturas pendientes”.Chesus Yuste

Además también  tiene su propio blog donde combina su faceta como político y su actividad como escritor.  Fue diputado de Chunta Aragonesista (CHA) y de la coalición La Izquierda de Aragón en el Congreso de los Diputados por la circunscripción de Zaragoza desde las elecciones generales del 20 de noviembre de 2011 hasta el 2 de julio de 2014.

También nuestra recomendación para la editorial Xordica, culpable de la edición de este título y con un interesantísimo catálogo así como de una edición muy cuidada.

Cine clásico en la UPM: “Centauros del desierto” (“The searchers”). John Ford

Cartel de Centauros del desiertoCentauros del desierto

Título original: The searchers. Director: John Ford. Año: 1956. Reparto: John Wayne, Jeffrey Hunter, Vera Miles, Natalie Wood y Ward Bond. Música: Max Steiner. Productora: Warner Bros. Pictures

Hablar de John Ford es hablar de uno de los mejores directores de la historia del cine americano.

"Me llamo John Ford y hago películas del Oeste"

Así se presentaba a sí mismo John Ford y es que de sus manos han salido algunos de los mejores western,  un género injustamente menospreciado y que nos ha regalado auténticas joyas, como la que ahora nos ocupa.

Estamos en Texas, en 1868, tres años después de acabar la Guerra de Secesión. La película se inicia con una escena feliz. La familia Edwards recibiendo al tío Ethan, un ex-militar confederado interpretado magníficamente por John Wayne. Es un hombre tosco, un nómada solitario, un perdedor sin hogar (perdió la guerra, perdió a su gran amor, que al final se casó con su hermano) y con un odio exarcerbado hacia los indios.

Luego viene una gran escena, el ataque de los indios al rancho. Secuencia que en realidad no se ve pero que está resuelta perfectamente. La familia será asesinada al completo por los indios excepto la hija pequeña, Debbie, que consigue huir con su muñeca pero que  será raptada por los indios. Durante cinco largos años Ethan persigue a los comanches, acompañado de su sobrino Martin (Jeffrey Hunter) para recuperar a su sobrina. Al final estos hombres se convertirán en "centauros" del desierto, hombres-caballo de tanto galopar (por una vez me gusta la traducción del título original que se hizo al castellano).

John Wayne con John Ford en el rodaje de The Searchers

Centauros del desierto está basada en un hecho real, el de una chica de nueve años, Cynthia Ann Parker, raptada por los indios en 1836 y rescatada 25 años después.  La historia se convirtió primero en un relato publicado por entregas en los periódicos y luego en una novela de Alan Le May.

Qué se puede decir de John Ford. Hay muchísima información en Internet, bibliografías, etc.  Me conformaré con recordar algunos de sus títulos más emblemáticos: Fort Apache, La legión invencible, El delator (Oscar mejor director, 1935) La diligencia, El hombre que mató a Liberty Valance. Si bien, Ford cuenta en otros géneros con auténticas joyas: Las uvas de la ira (Oscar mejor director, 1940), Mogambo, ¡Qué verde era mi valle! (Oscar mejor director y mejor película, 1941) y El hombre tranquilo (Oscar mejor director, 1952), reseñada también en NST. En muchas de ellas Ford dirigió a John Wayne, uno de sus actores fetiche.

John Wayne es John Wayne. Borda los papeles de vaquero duro y curtido en mil batallas aunque no es su único registro. Ganó un Oscar en 1949 al mejor actor por Arenas Sangrientas. En1979, ya gravemente enfermo, le pudimos ver en la entrega de los Oscar recibiendo una enorme ovación. Fué su última aparición en público. Aquí podéis ver un vídeo de esa noche.

La escena final de la película es magnífica. Absténganse de verla aquellos que todavía no conozcan esta película y disfruténla de nuevo los que ya la conocen. Un John Wayne solitario, la puerta de la casa que se cierra y él alejándose, con sus andares característicos, una vez cumplido su deber, sin un claro destino y sin que los demás adviertan  su silenciosa marcha. La canción que acompaña esta escena te pone los pelos de punta.

John Ford en las Bibliotecas de la UPM.

Otras relatos del Oeste Americano en NST

 

 

“1864” (la serie)

 

Cartel de la serie 1864

 "1864" (serie de televisión)

 

Esta vez mi recomendación es para una serie de televisión, una serie histórica danesa: “1864” que narra la “Guerra de los Ducados”. Escrita y dirigida por Ole Bornedal, está inspirada en la novela de Tom Buk-Swientys, Slagtebænk Dybbøl y en el testimonio de cientos de cartas de soldados reales. Es una serie de ocho capítulos y es la producción de televisión más cara de la historia de Dinamarca. Se estrenó el 12 de octubre de 2014 en la cadena pública Danmarks Radio, el 150º aniversario de esta guerra.

Pero ¿qué fue “la Guerra de los Ducados”? Fue un cruento conflicto militar en el que Dinamarca luchó contra la Confederación Germánica (Prusia y el Imperio austríaco). Una guerra que duró casi nueve meses y que perdió Dinamarca, obligándola a ceder el control del ducado de Schleswig que quedaría anexionado al de Holstein. Los daneses, pese a sus esperanzas de victoria y un ambiente generalizado de euforia bélica, fueron masacrados sin piedad. Aquella guerra dejó una profunda huella en la memoria histórica del país. Tras ella, Dinamarca adoptó una política de neutralidad que mantuvo durante la Primera Guerra Mundial.

La serie nos cuenta la historia de dos hermanos nacidos en una gran hacienda, Laust y Peter Jensen, que terminan sirviendo como soldados en esta guerra y de Inge, la hija del administrador de la granja, cuyo destino está unido al de los dos hermanos. Ellos representan a los daneses de a pie de la época, irresponsablemente conducidos a una carnicería frente a uno de los ejércitos más poderosos de Europa. También aparecen los aristócratas, fervientes defensores de la guerra y del honor danés, como el barón, propietario de la hacienda y su hijo, Didrich, que también irá a la guerra aunque en calidad de oficial, uno de los personajes más complejos e interesantes de la historia.

Fra forposterne 1864, de Vilhelm Rosenstand, cuadro que aparece en la introducción de la serie.

Fra forposterne 1864, de Vilhelm Rosenstand, cuadro que aparece en la serie.

¿Por qué recomendar una serie sobre un hecho que nos pilla tan lejos y de un asunto que nos es tan ajeno? Porque es una serie histórica muy bien contada y hace una recreación histórica impecable del ambiente político del momento, de la sociedad y sus conflictos.  También porque está muy bien hecha, manufacturada con un cuidado propio de producciones cinematográficas. 1864 no es una sólo una serie bélica. La primera secuencia de batalla no aparece hasta el cuarto episodio, si bien es cierto que en los siguientes capítulos la guerra empieza a acaparar mucho metraje (sobre todo el quinto, sexto y séptimo). La recreación de la batalla de Dybbol es estremecedora, realista y tremenda (igualable en impacto a la escena del desembarco de Normandía de otra excelente película de guerra “Salvar al soldado Ryan”).

De manera muy breve, tenemos representados a conocidos personajes como el implacable Otto von Bismarck y su emperador Guillermo I, la sinuosa reina Victoria de Inglaterra (gran secuencia la suya), el ministro británico Lord Palmerston, e incluso el famoso escritor de cuentos Hans Christian Andersen.

Un acierto el tema musical principal de la serie, de Marco Beltrami.

Otro detalle importante. Hay que verla en versión original (subtitulada) porque un mérito de esta serie es que se respetan los idiomas de los personajes: los prusianos hablan alemán, los gitanos hablan romaní, los ingleses hablan inglés y los daneses usan el danés; reflejando una realidad, como cualquier otra, de la época histórica en la que nos encontramos.

 

 

El jilguero de Donna Tartt

650_H422439.jpgDonna Tartt, El jilguero. Ed. Lumen, 2014

"Me encontraba aún en Amsterdam cuando soñé con mi madre por primera vez en mucho tiempo. Llevaba más de una semana encerrado en el hotel, temeroso de telefonear a alguien o de salir de la habitación, y el corazón se me desbocaba al oír hasta el ruido más inocente…"

Así comienza “El jilguero” de Donna Tartt. El que nos lo cuenta es Theo Decker, un hombre joven pero con una larga historia. En la cuarta página ya se explica al lector el acontecimiento que marcó su vida: siendo un adolescente de 13 años sufrió, junto con su madre, un atentado terrorista con bomba en el Museo Metropolitan de Nueva York. Su madre murió y él salió ileso, horrorizado y con un cuadro, El jilguero, una tabla holandesa del siglo XVII en sus manos.  A partir de ese momento su vida estará ligada a ese cuadro de forma obsesiva.

Este cuadro será su talismán y su agarradero en el largo y tortuoso recorrido de su vida. Sin saber qué hacer con él, sabiendo que hace mal guardándolo pero sin ser capaz de desprenderse de él.  El cuadro es un vínculo con su madre a la vez que un horrible recuerdo del atentado que marcó su vida.

Para los curiosos decir que el  cuadro de la novela existe realmente. Fue pintado en 1654 por el artista holandés Carel Fabritius, discípulo de Rembrandt y maestro de Vermeer. Un óleo sobre tabla de pequeño formato ( 33 x 22 cm) que actualmente se conserva en la Galería Mauritshuis de La Haya. También es interesante saber que el artista murió a los 32 años en el estallido del almacén de pólvora que casi destruyó la ciudad de Delf.

No es una novela ligera, ni por su extensión (unas 1.100 páginas) ni por su contenido pero su lectura te engancha desde la primera página siguiendo la peripecia vital de su protagonista, el  joven Theo, primero en Nueva York, luego en Las Vegas , vuelta a Nueva York y finalmente en Amsterdam. Una adolescencia dura, errante, con las drogas y el alcohol muy presentes como vía de escape de una realidad poco atrayente. Es una historia en la que la culpa está muy presente. En algunos momentos Theo Decker  recuerda a otro "famoso" adolescente, Holden Caulfield, el protagonista de "El guardián entre el centeno" de Salinger.

Una de las cosas que más me ha gustado de la novela es la relación que Theo mantiene con su madre, los recuerdos vividos con ella hasta su muerte y su presencia/ausencia a lo largo de toda  su vida:

"Su muerte marcó la línea divisoria. El antes y el después. Y si bien es triste admitirlo al cabo de tantos años aún no he conocido a nadie que haga que me sienta tan querido como lo hizo ella".

 

Hay otros personajes que también marcarán la vida del protagonista. Sin duda Hobie, un restaurador de muebles que devuelve cierta estabilidad a la vida del chico; Andy, el amigo de la infancia; Boris, el otro amigo, fiel y complicado; Pippa, su amor platónico…

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Donna Tartt nació en 1963 en Greenwood, Misisipí, y se crió rodeada de libros. Irrumpió en el mundo literario hace 20 años con la novela El secreto, publicada en 1992, una obra que atrapó la atención de público y crítica. Tras 11 años de silencio publica en 2003 Un juego de niños. En 2014,  al cabo de otros once años, aparece El jilguero, con el que Donna Tartt ha ganado el premio Pulitzer de novela de ficción y se ha colocado en la cima de la lista de libros más vendidos.

"Escribo como un miniaturista que pintara un mural con un pincel del tamaño de una pestaña; haciendo un trabajo muy detallado, pero sobre un gran espacio y durante un largo periodo. Por eso tardo tanto".

 

Tartt asegura que nunca lee las críticas y que se siente muy influida por Dickens, Virginia Woolf, Dostoievski o Stevenson.

Los estudios Warner Bros. han adquirido los derechos para llevar al cine la novela aunque todavía se desconoce la fecha de estreno. Habrá que estar atentos.

Donna Tartt en las bibliotecas UPM

 

Philippe Claudel, Aromas

Cubierta del libro Aromas_p. ClaudelPhilippe Claudel, Aromas.

Ed. Salamandra, 2013

 

¿A qué huelen los recuerdos de nuestra vida?

"Humareda de fragua. Picor de ojos. La cocina de la pequeña casa del número 18 de la Rue des Champs Fleury desaparece en una nube. Salivo.   Olor a ajo, mantequilla que hierve y carne, cuya sangre y cuyos jugos se transforman en delicioso caldo…."

 

Una nueva joya de P. Claudel, al que tanto apreciamos en NST.  Esta vez nos encontramos una colección de textos breves, 63 capítulos y 63 olores. Capítulos cortos, una o dos hojas a los sumo, cuya  lectura no requiere continuidad como una novela al uso. Se puede leer de tirón o a ratos sueltos porque lo que hace Claudel en este libro es un recorrido por su vida a través de los aromas que van cosidos a cada recuerdo, cara, persona, casa … que han pasado por su vida.

Es un libro de emociones y evocaciones porque no recurre a la parte racional de nuestra memoria sino a la parte emotiva de nuestros recuerdos (muy a lo Proust y su famosa magdalena).

"Tras agitar el frasco, mi padre vierte unos chorritos de ese líquido verde en la despilfarradora palma de su mano izquierda…De pronto, nos envuelve un agresivo aroma a mentol y cítricos, todavía más intenso debido a la presencia del alcohol, que flota en el aire y nos irrita la nariz… Mi padre me ofrece las ardientes mejillas, que yo beso. Gracias al afeitado y al líquido verde, mi padre, un hombre maduro, vuelve a ser un bebe”.  Afteshave".

 

Retazos de olores que rememoran retazos de vida.  Buenos y malos recuerdos, importantes e intrascendentes, infancia, adolescencia, juventud y madurez. Y lo escribe tan bien que cualquier cosa que relata te llega, te hace sonreír, te hace llorar….. y con un gran poder evocador consigue que el  lector también perciba ese “aroma” descrito.

"La casita que comparte con la tía Jeanine conserva día y noche la acre y tenaz huella del tabaco negro: muebles, moqueta, ropa, pelo, aliento, piel, todo se impregna del olor de los Gauloises. Un olor que me gusta, porque me gustan quienes lo desprenden”. Gauloises y Gitanes".

 

Algunas veces no es un olor lo que nos retrotae sino más bien su "ausencia" :

"El mismo frío avergonzado inunda todas las habitaciones, y por mucho que olfateo, no percibo ningún olor, ningún aroma. Nada, la casa ya no huele a nada. Mi padre se marchó llevándose consigo las que fueron las señas de identidad de este hogar. Murió, y con él el olor de la casa…. Es triste no sentir ya nada. Es triste estar aquí, en esta casa fría que ha perdido su olor, como Peter Schlemihl perdió su sombra”. La casa de la infancia".

 

Una pena que sólo pueda poner aquí unos pocos fragmentos. Por éso hay que leerlo entero, para no perderse ningún aroma. Después de leer este libro, uno empieza a pensar en los “olores” de su vida….

Philippe Claudel en NST y en las bibliotecas de la UPM.

 

 

Pierre Lemaitre, Nos vemos allá arriba.

Portada de "Nos vemos allí arriba"Pierre Lemaitre. Nos vemos allá arriba. Ed. Salamandra, 2014.

Te doy cita en el cielo, donde espero que Dios nos reúna. Nos vemos allá arriba, mi querida esposa…." Últimas palabras escritas por el soldado Jean Blanchard, el 4 de diciembre de 1914.

Está a  punto de terminarse el 2014, año de conmemoraciones  y especiales sobre la 1ª Guerra Mundial, la Gran Guerra, así llamada porque no se concebía que pudiera haber otra igual por su especial crueldad y los millones de muertos con los que se saldó. Y  este año también se publica en castellano la novela de Pierre Lemaitre  "Nos vemos allí arriba", una historia que nos lleva al 2 de noviembre de 1918, a diez días del final del conflicto. Los soldados viven con la esperanza de volver a sus casas y de poder salir con viva de ese horror pero como nos cuenta el narrador anónimo de la novela:

Todos los que pensaban que aquella guerra acabaría pronto habían muerto hacía mucho tiempo. Precisamente a causa de la guerra.

 

Con unos primeros capítulos trepidantes  que mantienen en vilo al lector conocemos a los dos protagonistas de esta historia, los soldados Albert Maillard y Edouard Péricourt.  También al teniente Pradelle, un oficial sin escrúpulos que quiere colgarse una medalla antes de que llegue el final de la guerra. Para ello provoca una absurda ofensiva contra los "boches". Este ataque tendrá terribles consecuencias para Albert y Edouard, que acaban gravemente heridos, en un confuso y dramático incidente que ligará sus destinos.

Los dos juntos se enfrentarán  al armisticio y la interminable espera hasta la desmovilización de las tropas un año más tarde, y a su difícil readaptación a la vida civil (¿al olvido?) en el París de la postguerra. Son dos seres mutilados, uno psíquicamente y el otro físicamente. Junto a esta historia central se cuentan otras muchas historias paralelas. La del ambicioso Pradelle, la del padre y la hermana de Edouard, cada uno asimilando a su manera la ausencia del hijo/hermano, la de un funcionario muy concienzudo.

No faltan aventuras de estafadores y profanación de tumbas, falsas identidades, episodios de amor y lujo, ricos avaros que se benefician del negocio de la guerra, matrimonios por conveniencia, estrechos funcionarios, puñaladas traperas, inyecciones de morfina…

En esta novela se habla de compañerismo y de fidelidad, de los vínculos que surgen entre las personas y también del oportunismo y la indecencia de muchos que quieren aprovecharse del dolor y convertir la muerte en un negocio. Personajes desalmados enfrentados a otros que luchan por sobrevivir. Como dice su autor, no es una novela histórica:

Es una novela de género picaresco. ¿Y qué es la picaresca? Pues El lazarillo de Tormes, que fue mi modelo. La novela picaresca es la novela de la exclusión, es "elsálvese" quien pueda, es el relato de unos personajes que han de vivir en un mundo que no les quiere.

 
Fotografía Pierre Lemaitre

Pierre Lemaitre

Pierre Lemaitre era un escritor muy famoso en Francia y completamente desconocido entre nosotros hasta la aparición en español de ‘Nos vemos allá arriba’, novela con la que ganó el Goncourt de 2013. La literatura y Pierre Lemaitre se encontraron tarde. Debutó en 2006 (a los 56 años) con una novela negra. Es autor de cinco novelas policíacas, todas ellas profusamente premiadas. De hecho se acaba de publicar en la editorial Alfaguara uno de esos títulos anteriores, que muestra las razones de la fama previa de su autor: ‘Vestido de novia’, un ‘thriller’ agobiante.

Pinchando aquí podéis ver la entrevista que el programa Página2 hizo a Pierre Lemaitre en septiembre de 2014.

 

Cine de largo recorrido: La trilogía “Before” de Richard Linklater.

La trilogía "Before"de Richard Linklater…(“Antes de…”)

 

Os traigo a un director especial, cuyas películas son de largo recorrido. Con su trilogía "Antes de…" (las tres películas se titulan así) R. Linklater nos cuenta la vida de una pareja. En la primera, “Antes del amanecer” (1995), dos jóvenes se conocen y se enamoran. En la segunda,  “Antes del atardecer” (2004), estos mismos personajes se reencuentran al cabo de los años y en la tercera,  “Antes del anochecer” (2013) les volvemos a ver ya como pareja estable y con años de relación.

Cartel "Antes del amanecer"Nueve años separan cada una de ellas y en las tres los personajes, Jesse y Céline, son interpretados por los mismos actores, Ethan Hawke y Julie Delpy que se han ido haciendo mayores junto a sus personajes. Hawke y Delpy colaboraron con el director  coescribiendo los tres guiones; pero ninguna de las tres cintas es autobiográfica.

El primer encuentro fue en Viena y nos lo cuenta en “Antes del amanecer” (“Before Sunrise”) (1995). Cuando los protagonistas,  Jesse y Céline, de turismo por Europa se sentaron en el mismo vagón del tren que salía de Budapest destino a Viena no eran conscientes de que tenían a su lado a un desconocido con el que iban a vivir la noche más romántica y mágica de sus vidas. Todo ocurre en unas horas, antes del amanecer cuando ambos deben partir cada uno siguiendo su camino. Al día siguiente deben separarse. Pero en el último momento deciden reencontrarse en el mismo lugar (la estación de Viena), a la misma hora, seis meses más tarde.

Cartel "Antes del atardecer"

Y el reencuentro se produce pero nueve años más tarde en París, donde Céline está viviendo y donde Jesse acude para la presentación de su novela. De este reencuentro trata la segunda película, “Antes atardecer” (“Before Sunset”) (2004). En ella, sus protagonistas han dejado de ser unos jovencitos, se encuentran en la treintena  y aprovechan para repasar sus vidas desde la última vez que se vieron: parejas, hijos, trabajo… y también hablan de esa cita que nunca llegó a producirse. Entre los dos sigue habiendo chispa….y así nos quedamos, sin saber qué consecuencias tiene este nuevo encuentro. “Antes del atardecer” fue nominada al Oscar como mejor guión.

 

Y por fín, nueve años después llega, “Antes del anochecer” (“Before Midnight”) (2013). Ahora nos volvemos a encontrar con esta pareja, Jesse y Céline ya en los 40. Los actores, como todos nosotros, han ido haciéndose mayores junto a sus personajes. La historia transcurre en una isla de Grecia,  en el marco de idílicos paisajes pero muestra una pareja en crisis que, en una conversación feroz, encara los problemas de la vida real. Esta última entrega es más ácida y con un sabor un tanto amargo.

Cuando se estrenó "Antes del amanecer" en el Festival de Sundance de 1995, no se podía presagiar que una película independiente, de bajo presupuesto, se alzaría en Berlín con el Oso de Plata a la mejor dirección. Las tres películas son estupendas. La tercera entrega (¿será la última de verdad?) es un colofón perfecto para esta historia en la que, como en la vida real, las parejas nos son perfectas y en las que la convivencia es muy complicada. A pesar de ello, las parejas se quieren y siguen juntas….o no.

Están rodadas en tiempo real lo que le da mayor verisimilitud a la historia. Otro acierto ha sido la dosificación de las películas, con la distancia de 9 años ente una y otra, que nos ha permitido seguir la madurez de sus personajes, que también es la de los actores y la de los propios espectadores.

Imprescindible ser disciplinados y verlas siguiendo el orden cronológico de las películas, pues sólo así se entiende bien la historia y se sigue la trayectoria vital de la pareja. No os defraudarán…

Queda la esperanza de una cuarta entrega, ¿dentro de nueve años? para saber cómo siguen Jesse y Céline….

P.D.: El director ha estrenado en 2014 su útlima película, "Boyhood" ("Momentos de una vida"). Rodada durante doce años en cortos lapsos de tiempo (menos de 40 días de filmación en total), nos cuenta la vida de Manson, un niño de 6 años cuyos pasos seguiremos en su camino del parvulario a la universidad. Está claro que a este director le gustan las historias de largo recorrido.

Películas de Richard Linklater en la UPM.

 

 

 

Los extraños, Vicente Valero

Cubierta Los extrañosVicente Valero, Los extraños.

Editorial Periférica, 2014

Parafraseando a Tolstói “todas las familias tienen sus extraños”, esos parientes de los que sabemos poco, tenemos noticias dispersas, a los que hemos visto en una foto, de los que se cuentan anécdotas , algunos con vidas azarosa y que por distintas circunstancias permanecen alejados del devenir corriente de la familia. Esta premisa, de la que parte el libro de Vicente Valero fue lo que me empujó a comprarlo y leerlo. Y me ha encantado.

El libro es un conjunto de relatos en los que el narrador nos cuenta la historia de cuatro familiares suyos. A base de conversaciones, cartas encontradas, fotografías y recuerdos va reconstruyendo sus peculiares vidas. También visita alguno de los escenarios de esas vidas “extrañas”.

Cuando de lo que se trata es de reconstruir la vida de un extraño, por más o menos lejos que haya podido estar de uno, por más lazos de sangre que existan o de fidelidad que se hayan podido establecer con el tiempo, esta búsqueda debiera comenzar no en los recuerdos, pues pudiera ser que los recuerdaos ya no existieran o hubieran sido desdibujados, sino en las huellas, es decir, en las heridas y en las cicatrices que sí han permanecido.

 

Así conocemos al abuelo materno, un militar ingeniero destinado en en el cuartel de Cabo Juby (El Aaiún), que trabajó codo con codo con un piloto llamado Saint-Exupéry. También a su tío Alberto, jugador de ajedrez profesional que vivió muchos años en Argentina y del que conserva un pequeño tablero plegable. O a su tío abuelo Carlos Cervera, que se fue de la isla como seminarista y que colgó los hábitos para unirse a la compañía de Antonia Mercé, la Argentinita. También a su tío abuelo Ramón, hacia el que tanta admiración le transmitió su padre, comandante republicano apasionado por el naturismo y por la teosofía de Mario Roso de Luna, que murió en el exilio.

 

Familia Salaberry. 1910. Fuente: memoriademadrid
Foto: memoriademadrid

A este extraño, sin embargo, hay que observarlo una y otra vez desde los recuerdos ajenos hasta poder ver al fin en él al joven de veintiocho años que llegó a ser el día de su muerte. Al joven, en definitiva, que fue y ha continuado siendo siempre y que no dejará de ser nunca.

 

Y muy presente en todo el libro está la isla de Ibiza, de la que se van y a la que vuelven estos “extraños”, odiada y querida según las circunstancias.

Vicente Valero (Ibiza, 1963) ya tiene en su haber seis libros de poesía (el primero, "Jardín de la noche", de 1987; el último, "Días del bosque", de 2007, premio Loewe) y cinco ensayos (dos como editor). Ahora se estrena como novelista con "Los extraños" y por ello le han distinguido como “Nuevo talento Fnac”. También ha dirigido y coordinado el suplemento cultural “La Miranda” del Diario de Ibiza.

El libro es realmente estupendo, con una prosa rápida y sencilla. Se lee con mucho gusto. Se te hace corto. La próxima vez que miremos una foto antigua, desvaída donde aparece un hombre o mujer que tuvo algo que ver con nuestra familia quizás nos planteemos investigar cuál fue su historia y queramos conocer más de ese “extraño”.

 

Cine clásico en la UPM: Vacaciones en Roma. William Wyler. 1953

Cartel de Vacaciones en Roma

Vacaciones en Roma (Roman holiday). Estados Unidos, 1953 (113 minutos). Director: William Wyler. Intérpretes: Gregory Peck, Audrey Hepburn, Eddie Albert. Paramount Pictures.

Es sin duda una de mis películas favoritas. Se trata de la maravillosa “Vacaciones en Roma”, de William Wyler. Es lo que se denomina una “comedia romántica clásica”, género en el   que  el cine estadounidense ha sido (y sigue siendo) un maestro.

Una joven princesa cansada de los protocolos y obligaciones cortesanas  huye del palacio donde se aloja en Roma en visita oficial para visitar la ciudad de incógnito. Pasea sin rumbo por las calles y se encuentra con Joe Bradley, un periodista americano que,  viendo la posibilidad de una exclusiva para su periódico, finge desconocer la identidad de la princesa y  la acompaña galantemente por toda la ciudad. Se trata de Audrey Hepburn y Gregory Peck: palabras mayores. Y  lo que empezó siendo una aventura interesada acaba en…. (tendréis que verla para saberlo).

Escena de la película. Descubriendo a la princesa

La elegancia de la cámara de Wyler , que sigue a sus personajes como de lejos, y el guión de  John Dighton e Ian McLellan Hunter (sobrenombre utilizado por  Dalton Trumbo, por estar en la lista de la Comisión Warren de delitos antiamericanos)  hacen el resto.

Y que se puede decir de Audrey Hepburn y Gregory Peck, dos actores que hagan lo que hagan llenan la pantalla. Peck, en esta película ya era una estrella consagrada y en el cartel de la película su nombre tenía más importancia que el «presentando a Audrey Hepburn». Cuando acabó el rodaje, Peck llamó a su agente e hizo que le dieran la misma importancia a los dos nombres. Peck predijo que ella ganaría el Óscar, como efectivamente ocurrió. La película además se llevó otros dos Oscars: argumento original y vestuario.

Hay escenas que se quedan en la retina para siempre:  la visita a la “Bocca della Verità”, la escena en el embarcadero,  la vuelta por Roma en Vespa, la escena final….. Cada vez que la veo, contengo el aliento y espero, como hace  Gregory Peck,  que acabe la audiencia de la princesa con la prensa (quien la haya visto sabe de lo que hablo. Los que no, cuando la vean, lo entenderán). Como curiosidad decir que entre los periodistas que aparecen acreditándose hay uno del Abc  y otro de La Vanguardia.

Paseo en Vespa por Roma
 

 

Roma no podía salir más bonita. W. Wyler no quiso rodar en decorados sino en escenarios reales y retrata una ciudad preciosa, que se convierte en la tercera protagonista. Roma, en blanco y negro, de día y de noche.

Rotulo Via Margutta

Calle donde vive el periodista Joe Bradley

De verdad, si os gusta el cine y queréis disfrutar con una buena película, no dejéis de verla.

Ésta y otras películas de W. Wyller en la UPM.

 
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