Resultados de búsqueda para: pilar diaz asensio

Un chico italiano. Philippe Besson

Un chico italiano
Philippe Besson
Alianza literaria

Luca, uno de los protagonistas de nuestra novela, ha muerto. Este hecho es el desencadenante de la acción. A partir de aquí, Anna, la pareja de Luca, y Leo un hombre con el que mantenía una relación paralela y oculta se replantean su vida, sacudida por un acontecimiento imprevisto puesto que Luca no debería haber muerto.

Todos, el mismo Luca, Anna, Leo nos hablan de sus sentimientos, de su percepción de los demás; entrevemos el dolor que les causa el desconocimiento del otro.

Philippe Besson, el autor, sitúa la acción en Florencia y con este trasfondo nos plantea un tema recurrente: ¿qué sabemos realmente de la persona que tenemos al lado?, ¿qué conmoción origina en nuestro mundo descubrir cosas sobre esa persona, cuando además ya no está?, ¿cómo se siente aquel que no se atreve a mostrar realmente quién es y cómo es?

La vida, el amor es alegría pero también es dolor, sufrir por el otro y por nosotros.

“¿En qué momento lo entenderá? ¿Cuánto tiempo pasará hasta que le cuenten la verdad? ¿Y quién será el que me traicione? ¿Qué circunstancias la llevarán a tal descubrimiento?

Es ella quien pagará el precio de mi cobardía. A toca teja

Por supuesto que debería haber hablado. Habérselo confesado todo. Pero me faltó valor. Y, también me encontraba cómodo en el engaño.

¿Para qué revelarle mi pequeño secreto? La verdad la habría noqueado. ¿De qué iba a servir provocar tanto sufrimiento?”

 

Luca nos habla desde su tumba, Anna desde su lucha por saber y comprender lo sucedido y Leo desde un mundo ingrato y duro en el que Luca suponía una bocanada de aire limpio.

”Me hallo en la indigencia, en la pobreza de quien no tiene nada, del que no sabe nada, del que ha perdido hasta sus últimas certezas… Estoy sumida en la mayor de las desposesiones”

 

En definitiva, estamos ante una historia de amor mezclada con una de intriga ya que hay que descubrir qué le ha pasado a Luca. Todo esto se presenta con un aspecto ligero, ágil en el que nosotros como lectores nos hacemos partícipes de las vivencias de los tres personajes, sentimos compasión por ellos, por su soledad interior, por el dolor que sufren.

Philippe Besson en la Biblioteca UPM

Pilar Díaz Asensio

 

El jardín olvidado. Kate Morton

El jardín olvidado, Kate Morton

El jardín olvidado

Kate Morton

 

En El jardín olvidado Kate Morton repite el mismo esquema narrativo que en otras de sus novelas: el desarrollo no es lineal sino que la historia se desenvuelve en distintos períodos que se van entremezclando para así contarnos de forma paralela varias historias; desde comienzos del siglo XX hasta la época actual, desde la Inglaterra de ayer a la Inglaterra y Australia de hoy.

El hilo conductor es Nell, una australiana que busca conocer sus orígenes tras descubrir a los 21 años que es adoptada. A su muerte su nieta Cassandra continua con la investigación, su abuela le ha dejado en herencia una cabaña con jardín en Cornualles y a partir de ahí se siente obligada a continuar la búsqueda iniciada por su abuela de la que ella no sabía nada, para ello viaja a Inglaterra donde poco a poco irá resolviendo el misterio y enfrentándose a su propia historia. Las mujeres son las protagonistas de esta novela, no sólo Nell y Cassandra, sino también Eliza, Rose, Adeline, Mary… son una muestra de distintas personalidades y del momento que les tocó vivir.

Kate MortonEl jardín olvidado es una novela que se ha encuadrado en la llamada, con cierto desprecio, literatura de best-seller, como sinónimo de literatura de gran venta pero de poca calidad. Sin embargo Morton ha sido comparada con escritoras de la talla de Jane Austen o de las hermanas Brönte y su obra es una mezcla de novela romántica, novela de misterio y novela de aventuras muy bien ambientada. Desde luego El jardín olvidado consigue mantener el interés del lector, engancharle hasta el final de la obra y sentirse absorbido por la historia y por la vida de las mujeres que la protagonizan.

Es una obra sin complicaciones, entretenida, cómoda de leer; es una buena recomendación para una lectura relajada de verano, a ser posible sentados a la sombra de un árbol en una tarde calurosa.

 

Kate Morton en la Biblioteca UPM

Pilar Díaz Asensio


El biombo lacado, de Robert van Gulik

El biombo lacado
Robert van Gulik
Edhasa

Estamos en la China del siglo VII, el juez Di, de visita en el distrito de Wei-Peng,  se enfrenta a la resolución de dos asesinatos: el de la esposa del magistrado del lugar y el de un comerciante; casos independientes pero que acabarán entrecruzándose. En la China de este período el juez es la máxima autoridad civil del distrito, y no solo preside los tribunales sino que también se encarga de la investigación, de ahí el trabajo detectivesco que desarrolla el juez Di. En paralelo a la acción, vamos viendo cómo es el mundo en el que se mueve el juez: situación social, situación de las mujeres, la cultura… Es un paseo agradable sin grandes complicaciones por la China de la época.

Esta novela de misterio forma parte de una serie de obras protagonizadas por el juez Di, personaje histórico que vivió en China entre los años 630 y 700, conocido magistrado y estadista del Imperio Tang que llegó a ministro en la Corte Imperial. Transformado en héroe popular pasó a la literatura china en el siglo XVIII al recopilarse sus aventuras en la obra anónima Dee Gong An o Casos célebres del Juez Dee y de la que Robert van Gulik  (1910-1967) tomó prestado a su protagonista.

Robert Van Gulik en China


Robert van Gulik (Países Bajos, 1910-1967) fue un hombre polifacético: orientalista, diplomático, escritor y músico de guqin (instrumento chino de cuerda), autor de  varias obras sobre la cultura china es, sin embargo, más conocido por estas obras de misterio enriquecidas con sus propios dibujos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Robert van Gulik en la Biblioteca de la UPM

Pilar Díaz Asensio

 

La mujer del cartógrafo, de Robert Whitaker

La mujer del cartógrafo

Robert Whitaker

Bacelona, Océano, 2004

En la Biblioteca Campus Sur tuvo lugar entre los meses de noviembre-diciembre de 2012 la exposición titulada “Europa en mapas”. Con este motivo se seleccionaron una serie de obras relacionadas con el mundo de la cartografía, tanto técnicas como literarias. Entre estas últimas se incluyó ”La mujer del cartógrafo”, una obra literaria que además tiene un buen nivel científico.

Whitaker nos sitúa a principios del siglo XVIII en una Europa inmersa en el espíritu de la Ilustración donde se “discutía” sobre la forma de la Tierra; podemos decir que era el tema de actualidad entre los científicos, enfrentando a newtonianos y cartesianos. Ya se sabía que la Tierra era un elipsoide pero todavía no estaba claro si estaba achatada en los polos (postura inglesa defendida por Newton) o en el ecuador (postura francesa defendida por Cassini). En este ambiente la Academia de Ciencias de París decidió enviar dos expediciones para que llevasen a cabo la medición de un arco de meridiano. Una iría al Círculo Polar y otra, dirigida por Charles-Marie de la Condomine, Pierre Bourguer y Louis Goudin y en la que participan los españoles Jorge Juan y Antonio de Ulloa, al ecuador (cerca de Quito). Estamos en el año 1735.

“La mujer del cartógrafo” nos introduce en este ambiente científico y nos lleva también de expedición a América como un miembro más. Entre los expedicionarios se encuentra Jean Godin quien casará con Isabel Gramesón y es ella la que protagonizará la hazaña de atravesar el alto Amazonas, partiendo de Perú, al encuentro de su marido que se encontraba en la Guayana francesa. Isabel comienza su viaje en el año 1769 y no se reencontrará con su marido hasta el año siguiente tras incontables penalidades y muerte de sus acompañantes. Jean Godin e Isabel Gramesón llegaron a Francia en 1773.

El libro no es solo el relato de este viaje y de la relación entre Isabel y Jean sino también el relato del trabajo científico y las penurias que pasaron los componentes de la expedición para lograr el objetivo marcado.

Pilar Díaz Asensio

Este libro en la Biblioteca UPM

Cervantes. Un poema de León Felipe.


(León Felipe recitando su poema "Vencidos")

 

Vencidos ( 1920 )

 


Por la manchega llanura

 se vuelve a ver la figura

 de Don Quijote pasar,

 Y ahora ociosa y abollada va en el rucio la armadura,

 y va ocioso el caballero sin peto y sin espaldar,

 va cargado de amargura,

 que allá encontró sepultura su amoroso batallar.

 Va cargado de amargura

 que allá "quedó su ventura"

 en la playa de Barcino, frente al mar.

 

 Por la manchega llanura

 se vuelve a ver la figura

 de Don Quijote pasar,

 Va cargado de amargura,

 va, vencido, el caballero de retorno a su lugar.

 ¡Cuántas veces, Don Quijote, por esa misma llanura

 en horas de desaliento así te miro pasar!

 ¡ Y cuántas veces te grito: Hazme un sitio en tu montura

 y llévame a tu lugar;

 hazme un sitio en tu montura,

 caballero derrotado,

 hazme un sitio en tu montura,

 que yo también voy cargado

 de amargura

 y no puedo batallar!

 Ponme a la grupa contigo,

 caballero del honor,

 ponme a la grupa contigo

 y llévame a ser contigo

 pastor.

 Por la manchega llanura

 se vuelve a ver la figura

 de Don Quijote pasar.

 

León Felipe (Tábara, Zamora, 11 de abril de 1884 – Ciudad de México, 18 de septiembre de 1968).

 

Pilar Díaz Asensio