Material rodante, Gonzalo Maier

Material rodante
Gonzalo Maier
Barcelona: Minúscula, 2015

 

Material rodante es un pequeño libro en el que el escritor chileno Gonzalo Maier ha ido anotando las impresiones, pensamientos y observaciones que le asaltaban mientras realizaba los 180 kilómetros de trayecto en tren entre las localidades de Lovaina (Bélgica) y Nimega (Holanda). Un trayecto repetido más o menos trescientas setenta veces por motivos de trabajo, exactamente igual cada semana, que le ha servido para detenerse en los pequeños detalles, pensar en lo que habitualmente pasa desapercibido, albergar la esperanza de lo inesperado, reflexionar, entre otras cosas, acerca de la noción de viaje. Viajar, dice, no consiste únicamente en trasladarse a un lugar lejano o exótico. Uno sale de viaje, si quiere, cada día de camino al trabajo. Porque viajar consiste en mirar diferente.

 

Decía Cees Nooteboom, el escritor holandés, que su Japón es un Japón de libros. […] Mi Holanda no es una Holanda que haya descubierto leyendo novelas […] sino una Holanda estrictamente personal y privada. Una que me dedico a inventar arriba de un tren, aprendiendo a comer pan con queso gouda y a usar impermeables. Tal y como si este viaje fuera una novela. Una novela que no parece novela, tal como mi Holanda no se parece ni siquiera un poco a Holanda.

 

Y todo eso que mira el autor, todo lo que da carácter a su Holanda, a su Bélgica, a su viaje, está en este simpático libro, tan encantador como breve que nos hace reparar en los letreros y sus nombres de fantasía; los restaurantes y máquinas expendedoras situados en las estaciones; los baños públicos; las personas que viajan a nuestro lado y son (o no) siempre las mismas; y nos cuenta historias, como la del fuego amigo en la ciudad de Nimega o la del viaje que trajo la planta de la araucaria desde Chile a Europa.

 

La ilusión de dormir durante el viaje, me digo, es que uno siempre se podrá saltar el sufrimiento. Que se borrarán el tedio y el tiempo. Solo que a veces, pasándolos por alto, uno también pierde lo mejor.

 

Gonzalo Maier (Talcahuano, 1981) vive en Holanda. Ha publicado la novela breve Leyendo a Vila-Matas (2011).

2 comentarios

  • José Alejandro Martínez
    José Alejandro Martínez

    Sin haberlo leído aún, creo entender el fondo de lo que quiere transmitir Gonzalo. Mi experiencia personal es que Holanda es un país justamente abarcable, intercomunicado con una red ferroviaria rápida y práctica. Y al mismo tiempo doméstico hasta en su medio natural, primorosamente ajardinado. Desde un carácter empático es relativamente fácil que uno la haga suya o al menos que lo intente y disfrute en el entretanto. Me lo apunto, sin dudarlo.

  • José Alejandro Martínez
    José Alejandro Martínez

    ¿O sería al revés, Holanda ferroviaria como "no-lugar" (territorio de anonimato) en la concepción de Marc Augé (v. Los no-lugares)?

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