¿Estamos de acuerdo? Un diálogo entre G.K. Chesterton y Bernard Shaw

chesterton1¿Estamos de acuerdo?

Un diálogo entre Bernard Shaw y G. K. Chesterton en 1923

Sevilla : Renacimiento, 2010

9 euros, 67 páginas.

 

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Anímate. Lo que viene a continuación es un extracto referido a la opinión de Chesterton.

Cuando se dice que los medios de producción deberían pertenecer a la comunidad ¿que  quiere decir? Yo no creo en la comunidad en el sentido de ese Estado que posee y gobierna, de esa cosa que emite sellos y proporciona policía. Eso no es exactamente lo mismo que lo que denominamos comunes.

En los vastos sistemas centralizados por muy justo y razonablemente controlados que sean, de modo indirecto, por elaboradas maquinarias oficiales, quienes gobiernan son sólo unos pocos en realidad. Esto podría ser bueno o malo, pero, no implica que sea el pueblo el que ejerza directamente el control.

Los distributistas decimos que debería haber en el mundo una gran masa de poderes y puntos de resistencia diseminados que permitiera a la gran masa de los comunes resistir a la tiranía. Algunos proponen la distribución de la riqueza, nosotros proponemos la distribucion del poder.

El texto original en inglés está disponible aquí.

 

George Bernard Shaw en la Biblioteca UPM

G.K. Chesterton en la Biblioteca UPM

 

4 comentarios

  • Sinceramente es la primera vez que oía el término distributismo, y la lectura del interesante debate sólo me permite hacerme una idea. La propuesta del distributismo en contraposición al capitalismo o socialismo resulta atractiva. La distribución del poder (referido al poder de producción, o de generación de riqueza) creo que es una gran idea. Sin embargo, me parece complicada su aplicación ya que inicialmente resulta necesario expropiar los medios de producción para su distribución. También creo complicada su perdurabilidad, ya que no entiendo cómo los medios de producción podrán permanecer repartidos en el tiempo en un escenario de libre mercado. Y si existiese intervención, las ineficiencias generadas serían enormes. Tal y como yo lo entiendo, el distributismo es el punto intermedio entre el capitalismo salvaje y el socialismo, y por ello le sería aplicable la virtud en términos aristotélicos. Sin embargo creo que es un punto de equilibrio inestable para una economía de cierta entidad.

  • Estimado Conde de Montecristo: el distributismo no es sólo un punto intermedio entre capitalismo salvaje y socialismo en cuanto al reparto del pastel. Es la recuperación del deseo y la reivindicación de disponer de una capacidad de actuación y decisión individuales, y no por ello ajenas o contrarias a la vida en comunidad. La praxis de una comunidad entre iguales (entre pares): yo que soy igual que vos, pero juntos más que vos…

  • Rectifico, no ES el punto intermedio sino que ESTÁ en el punto intermedio.

    No puedo dejar de estar de acuerdo con una idea tan bellamente expresada como que es “la recuperación del deseo y la reivindicación de disponer de una capacidad de actuación y decisión individuales, y no por ello ajenas o contrarias a la vida en comunidad”, pero la materialización de ésta es lo que veo complejo. Una idea es la expresión de un objetivo, muchas veces encomiable, sin embargo no incluye el plan de acción necesario para su consecución y es en este camino donde frecuentemente la idea original se pervierte y retuerce hasta resultar irreconocible.

    Un ejemplo ilustrativo se da en el clásico ‘Rebelión en la granja’ de George Orwel sobre las ideas del comunismo y su materialización.

  • Nuevamente estimado Conde de Montecristo:
    Es la vida y convivencia en una comunidad de iguales lo que hace que las ideas no se perviertan, pero es responsabilidad de todos que no haya unos que se erijan en líderes y eso supone también que no exista servidumbre voluntaria por parte de los corderos (busca a La Boétie, http://www.sindominio.net/oxigeno/archivo/servidumbre.htm) . Siempre me acuerdo del pobre caballo de la granja de Orwell tan manso…pero la mansedumbre no debería ser servil ni dejarse dominar, ni asentir indolentemente. Como decía Julián Marías: uno tiene la libertad que se toma, y de que todos nos tomemos y reivindiquemos la necesaria libertad depende la existencia de una comunidad de iguales… La pelota está en tu campo

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