Home » Sin categoría » CAPITAL DE RIESGO Y CROWDFUNDING. DOS MÉTODOS DE FINANCIACIÓN DE LA INNOVACIÓN EN ESPAÑA.

CAPITAL DE RIESGO Y CROWDFUNDING. DOS MÉTODOS DE FINANCIACIÓN DE LA INNOVACIÓN EN ESPAÑA.

1. INTRODUCCIÓN.

A la hora de decidir la forma de financiar un proyecto, debemos de tener en cuenta multitud de factores que influirán en el éxito o fracaso en cuanto a la concesión del mismo. Así pues, saber cuál es el mejor método para financiar un determinado proyecto puede ayudarnos a reducir el tiempo para la obtención de esos recursos, que en algunos casos serán determinantes para iniciar la actividad productiva.

Como se analizará en el documento, en general, los proyectos innovadores y/o de carácter emprendedor tienen bastantes dificultades a la hora de conseguir recursos financieros a través de las denominadas formas tradicionales de financiación.

Estas formas tradicionales son básicamente la financiación bancaria, mediante préstamos y créditos; y la financiación pública mediante subvenciones y compra pública.

Ante las dificultades que presentan estas formas tradicionales, como avales, garantías, largos periodos de evaluación de la solicitud, etc., este tipo de proyectos pueden recurrir a otros medios de financiación como son los ahorros personales, las ayudas de familiares y amigos, y pequeños créditos personales.

Pero en muchas ocasiones estas fuentes no pueden aportar los recursos suficientes y se deben valorar otras formas alternativas. Por ello surgen y se popularizan los métodos no tradicionales de financiación, entre los que encontramos el Capital de Riesgo y el Crowdfunding.

Pero, la elección entre estos dos métodos de financiación debe atender a determinados factores que pueden suponer el éxito o fracaso de los esfuerzos al pretender conseguir la financiación. Además, estos métodos podrían condicionar algunos aspectos del propio desarrollo del proyecto. Es por ello que en este documento intentaremos dar solución a la esta cuestión, estableciendo qué método de financiación no tradicional, Capital de Riesgo o Crowdfunding es más adecuada para un determinado proyecto innovador, pudiéndose considerar éste como una innovación relativamente disruptiva para el mercado.

De tal forma que, habiendo revisado la literatura producida hasta el momento la pregunta de investigación que se pretende abordar quedaría definida como: ¿cuál de las dos opciones de financiación Capital de Riesgo o Crowdfunding sería preferible en mi proyecto de innovación, relativamente disruptivo y que se encuentra ya a nivel de prototipo?

Es decir, se pretende investigar la adecuación de uno de estos dos métodos de financiación no tradicional dentro de un contexto en el que el propio proyecto es considerado como un producto (bien o servicio) relativamente disruptivo en el mercado, y que tenga la suficiente maduración como para considerarse en la fase de “prototipado”.

Para hacer frente a esta pregunta de investigación analizaremos, para ambos instrumentos, el monto óptimo a financiar, el horizonte temporal del proyecto, los requerimientos de la difusión del proyecto, el proceso que se debe seguir desde que surge la necesidad hasta que se lleva a cabo la concesión de la financiación, y los riesgos asociados. Realizando por tanto una comparativa entre Capital de Riesgo y Crowdfunding para determinar la mejor estrategia a partir de las características específicas del supuesto de proyecto en estudio.


2. CAPITAL DE RIESGO

2.1. ESTADO DE LA CUESTIÓN.

2.1.1. HISTORIA, EVOLUCIÓN Y DEFINICION DEL INSTRUMENTO.

Revisando diversas fuentes que nos permitan determinar el surgimiento y evolución del Capital de Riesgo, nos encontramos con menciones tan ligeras como que el mismo nace desde épocas medievales y cuando los señores feudales facilitaban recursos a los Corsarios y otros grupos organizados para sus batalles y ataques; recibiendo como beneficio parte del botín obtenido.

Obviamente no podríamos catalogar estos eventos necesariamente como impulsores del surgimiento del Capital de Riesgo, al menos de manera formal; sino que debemos principalmente centrarnos en Estados Unidos como uno de los países pioneros en el desarrollo y uso de la figura de financiamiento.

Algunos autores señalan que el surgimiento del Capital de Riesgo en Estados Unidos, se dio a través de la realización de inversiones de alto riesgo luego de la segunda guerra mundial; principalmente en compañías emergentes basadas en tecnología, comunicaciones, desarrollo de software y servicios de información (Gompers & Lerner, 1999).

Esta versión compagina con información de fuente desconocida que ubicamos en (WIKIPEDIA, s.f.) y donde se reseña que el concepto moderno de Capital de Riesgo aparece por 1946 y básicamente por la participación de las dos primeras firmas de Capital de Riesgo conocidas en los Estados Unidos: American Research and Development Corporation (ARDC) y J.H Whitney & Company.

Este impulso, más la publicación en 1958 del Acta SBA que permitía la emisión de licencias denominadas "Small Business Investment Companies" (SBICs); fomentó el desarrollo de Entidades llamadas a apoyar el financiamiento y administración de pequeños emprendedores, mismas que accedían a fondos públicos como parte de las fuentes de recursos necesarias para sus procesos de inversión y las cuales hasta 1979 se caracterizaban por gestionar inversiones pequeñas de capital privado, estando organizadas muy rudimentariamente y con conocimiento limitado de los procesos de inversión.

Para los años ochenta se dieron diversos colapsos financieros que contrajeron la colocación de capital y fue a partir de allí que las empresas se enfocaron en invertir en compañías recién fundadas o en expansión; para ser en el año 1990 y sobre todo a partir del 2000 cuando se dio un relanzamiento en el uso del instrumento por procesos de innovación que implicaron riesgos mayores de inversión como las empresas “.Com” y de Tecnología y que premiaron significativamente el uso del instrumento.

El comportamiento de la industria (Trujillo Dávila & Guzmán Vásquez, 2008) en términos de retornos sobre la inversión superó en el tiempo las expectativas en forma apreciable, presentándose retornos sobre las inversiones desde niveles del 20% a comienzos de los años setenta, hasta retornos que superan el 125% a finales de los años noventa. El interés corporativo en el Capital de Riesgo ha incrementado, no sólo por los altos retornos percibidos sobre la inversión, sino porque se consideran fuentes de ventajas competitivas sostenibles para la organización (Gompers & Lerner, 1999).

Queriendo dimensionar el crecimiento del uso del instrumento (Santos, 2003) se estimó que más de seiscientos diez millones de dólares fueron invertidos por los Capitales de Riesgo en 1980 en los Estados Unidos, y que para 1998, el nivel de inversión se incrementó a doce punto cinco billones de dólares. De esta manera, el número de compañías que recibieron financiación seguidas de un desarrollo paralelo, pasó de quinientos cuatro firmas en 1980 a mil ochocientas veinticuatro en 1998.

En lo referente a Europa, en 1999 veinte millones de euros fueron direccionados a estimular el crecimiento de las inversiones de Capital de Riesgo, lo que implicaba una consolidación de la industria en este continente. Sin embargo y mostrando ser un mercado de crecimiento más limitado, en América Latina la inversión en la industria para 1996 fue apenas de uno punto seis billones de dólares, mientras que en el año 2002, la inversión decreció a setecientos nueve millones de dólares aproximadamente.

Específicamente respecto a España (Guilanya Mercade & Mazaira Font, 2005) señalan la existencia de cierto paralelismos con la evolución en el mercado norteamericano. A este respecto, los origenes del uso del instrumento en España también se asocian a la inversión en compañías en estadios iniciales de gestación pero con inversiones provenientes principalmente de la iniciativa pública a mediados de la década de los 70 y con la intención de impulsar el proceso de industrialización del país y la transformación de ciertas economías regionales desde los sectores primarios (agricultura, ganadería y pesca) hacia el secundario.

En el caso de España, también el impulso al Capital de Riesgo se da en la segunda parte de los años ochenta debido a un marco jurídico y normativo propio que las compañías privadas adoptaron y destacándose en particular la creación de la figura de las SGCER (Sociedad Gestora de Capital de Riesgo), a través de la cual se promovía la inversión y gestión de recursos de terceros en lugar de recursos propios (SCR – Sociedad de Capital de Riesgo), que era la fórmula que tradicionalmente se empleaba hasta entonces.

Esto a la par del ingreso de España en la Unión Europea y la atracción de capital foráneo, impulsó notablemente la actividad privada; que a principios de los años noventa tenía a ese momento una preponderancia superior a la pública en términos de recursos gestionados. La primera parte de la década de los 90 se caracterizó por ser un período de ralentización en el sector, tras el notable crecimiento vivido en los años precedentes. El tamaño promedio de las operaciones no obstante sí que siguió aumentando progresivamente y la figura de las SGCER se consolidó definitivamente, siendo pioneras en la realización de operaciones de adquisición apalancada. La última parte de los 90 y el cambio de siglo vinieron marcados por el amplio desarrollo de las compañías tecnológicas y de internet, las cuales hicieron cambiar el foco de la industria desde empresas consolidadas a compañías Startup o en fase inicial de desarrollo. La actividad repuntó fuertemente desde el 1997 hasta el estallido de la burbuja y crisis en el año 2000, para posteriormente retroceder los dos años siguientes.

El gráfico precedente pone de manifiesto el notable incremento tanto en número de operaciones como de inversión acometida en el período comprendido entre los años 2003 y 2007 (véase ilustración 1); destacando en particular los volúmenes del último período de 2005 a 2007 caracterizado por el importante aumento de operaciones de adquisición fuertemente apalancadas protagonizadas por grandes fondos de Capital de Riesgo internacionales, algunas de ellas de compañías cotizadas (operaciones público-privado) destacando por tamaño la de Amadeus en el año 2005.

El segundo aspecto relevante a considerar en el gráfico, tiene que ver con las consecuencias de la explosión de la burbuja crediticia y la adversa situación económica del año 2009, las cuales contribuyeron a reducir tanto el número de operaciones como los volúmenes. Esa tendencia, a diferencia de Estados Unidos, se mantuvo en líneas generales a consecuencia tanto de la continuada recesión que ha vivido España desde entonces como de la escasez del crédito bancario y su alto coste, ligado a los elevados niveles registrados por la prima de riesgo, fruto de la desconfianza de los inversores en nuestra economía.

Se ha visto una mejora nuevamente en la colocación y volúmenes para el año 2014 duplicando la actividad registrada en el primer trimestre la suma de su período comparable de 2013 en términos de inversión.

También es de destacar operaciones de desinversión de notable tamaño llevadas a cabo por grandes fondos internacionales, como las protagonizadas por Applus+ y e-Dreams Odigeo mediante salidas a bolsa. Finalmente, parece que la actividad de levantamiento de nuevos fondos tiene indicios de recuperación, lo cual debería redundar en una mayor actividad de Capital de Riesgo a mediano plazo.

Se define Capital de Riesgo según el BOE, ley 22/2014, del 12 de Noviembre, que regula a las entidades de capital-riesgo y otras entidades de inversión colectiva de tipo cerrado y las sociedades gestoras de entidades de inversión colectiva de tipo cerrado, como:

aquellas estrategias de inversión que canalizan financiación de forma directa o indirecta a empresas, maximizan el valor de la empresa generando gestión y asesoramiento profesional, y desinvierten en la misma con el objetivo de aportar elevadas plusvalías para los inversores”.

De esta definición y la práctica común de mercado, se establece entonces el Capital de Riesgo como un tipo de operación financiera a través de la cual se facilita capital a iniciativas Startup con elevado potencial y riesgo en fase de crecimiento.

Dentro de sus características particulares se rescata: (Manzanera, 2010)

  • El Inversor de Capital de Riesgo es un Inversor que cuya actividad principal consiste en la inversión en proyectos empresariales.
  • Su inversión se realiza con la intención de posteriormente desinvertir y ganar dinero.
  • El concepto de Capital de Riesgo es entonces inseparable de la salida, enmarcándose normalmente en períodos de entre 3 y 7 años, siendo 5 años el plazo más común.
  • El Inversor de Riesgo como detallaremos más adelante en nuestra tipología, puede ser un Fondo o una Sociedad Mercantil tradicional. La principal diferencia, sobre todo en España, es que un Fondo no puede invertir en cualquier tipo de negocio (por ejemplo no pueden hacerlo en empresas del sector financiero e inmobiliario)
  • La participación del Capital de Riesgo es en el capital social de la empresa, sea como socio minoritario o mayoritario. Esto hace que el Inversor no participe en la operativa de la empresa, sino en determinadas decisiones estratégicas y siendo en la mayoría de los casos esto un valor añadido del Inversor por el aporte de experiencia, contactos, etc.; que brinda al Emprendedor.

Es importante entender que si bien se tiende a generalizar toda inversión en iniciativas empresariales como Capital de Riesgo, como detallaremos más adelante en la tipología que presentamos, existen diferentes tipos de inversión y no todas se catalogan como Capital de Riesgo puro o Venture Capital.

El Capital de Riesgo puro (Venture Capital) nace para un tipo particular de empresas (Startup), para proveer fondos en sus primeras fases de desarrollo y con una expectativa particular del Inversor de aumentar el valor de empresa y al suceder esto, retirar el capital invertido con un beneficio sustantivo en relación al riesgo asumido.

El Inversor adquiere una participación en la empresa por un período determinado de tiempo y participa como Socio en las acciones y decisiones que permitan aumentar el valor de la empresa y por ende de su inversión.

Tres son las condiciones entonces que definen al Capital de Riesgo puro: (NORGESTION, s.f.)

  1. Su inversión es sustancialmente de Capital. Es decir, aportan fondos como accionistas y a todos los efectos, tanto de derechos como de obligaciones, se constituyen en socios-propietarios del negocio en el que han invertido. En algunas ocasiones su aportación de recursos de capital puede ir acompañada de recursos ajenos tipo obligaciones convertibles, deuda subordinada, préstamos participativos, etc. Pero lo sustancialmente importante es que su inversión les hace socios y propietarios de una empresa y proyecto común.
  2. Su inversión tiene una Vocación Temporal. Invierten en compañías con un escenario temporal más o menos predefinido. Compran o invierten en un negocio hoy para vender mañana.
  3. Normalmente realizan Tomas de Participación Minoritarias pero Significativas en el capital de empresas no cotizadas. Quieren ser inversores temporales pero no suelen ni quieren asumir la gestión del negocio en el que invierten. Su aportación viene más del lado de apoyar y profesionalizar la gestión que de controlarla y asumirla.

     

     


    2.1.2. CARACTERÍSTICAS (DRIVERS)

Siendo el Capital de Riesgo un instrumento de financiación, con el cual un Emprendedor obtiene unos recursos, con el propósito de desarrollar un proyecto sea en una etapa inicial o de expansión del mismo, a continuación mencionaremos las características más relevantes a considerar del mismo:

  1. La inversión principalmente es de capital, la sociedad inversionista realiza su contribución participando del capital social de la empresa, ya sea con la compra de acciones o la adquisición de alguno de sus patrimonios.
  2. Este tipo de financiación está dirigido habitualmente a las Startup, pues inherentes a sus proyectos hay un alto riesgo y esto hace que se dificulte el acceso a instrumentos más comunes de inversión, así mismo hay mayor posibilidad de crecimiento y desarrollo.
  3. Al estar encaminado principalmente a la Startup, se convierte en un canal eficiente para dirigir el exceso de ahorro de los inversionistas hacia la financiación y contribución en este tipo de empresa.
  4. Se evidencia que las sociedades inversionistas están dispuestas a asumir un mayor riesgo que las diferentes entidades crediticias, además esta inversión cuenta con un propósito temporal.
  5. El capital aportado a través de los Inversores, se destinan principalmente a emprendimientos en primeras fases o proyectos de expansión.

Este concepto “Capital de Riesgo” se encuentra hoy día muy asociado a empresas con proyectos relacionados a innovación tecnológica, pero no es impedimento para que otros sectores puedan obtener este tipo de financiación.


2.1.3. TIPOLOGÍA.

Este instrumento de financiación cuenta con una serie de tipos de inversión, tipos de operaciones e intermediarios financieros de diferente naturaleza y propósito.

A continuación realizamos una breve descripción de cada uno de estos elementos:

TIPOS DE INVERSIÓN DE CAPITAL DE RIESGO

Existe una clasificación vinculada al momento en que se da la financiación respecto a la fase de desarrollo de la empresa o del proyecto:

  1. Capital semilla (Seed Capital). Este tipo de inversión está relacionado con empresas que, o acaban de nacer, o, aún no han comenzado sus actividades empresariales, y sus productos o servicios están en fase de definición. Este capital suele ser utilizado para gastos preliminares como: estudios de mercado o desarrollo de productos o prueba de prototipos. Las necesidades de recursos de capital suelen ser inferiores a los de las demás fases.
  2. Capital para puesta en marcha (Startup Capital). Al igual que en el tipo de capital anterior, estas inversiones se dirigen a empresas que aún no han empezado con la producción y distribución del producto o servicio, en empresas de creación reciente y que, por tanto, aún no han generado beneficios. Estas inversiones suelen tener un periodo de maduración largo y requerir posteriores inyecciones de capital para financiar el crecimiento.
  3. Capital para la expansión (Expansion Capital). Este tipo de inversión se hace en sociedades que ya tienen algún recorrido o trayectoria y busca viabilizar el crecimiento de la participación de la empresa en un mercado ya alcanzado, o su introducción en un mercado al que aún no había accedido. El hecho de que la empresa participada cuente con un recorrido previo, reduce la incertidumbre y por tanto el riesgo de sus operaciones, al contar con la existencia de datos históricos, relación con entidades financieras, proveedores, clientes, entidades reguladores, entre otras. Aun así, el cambio de dimensión que se espera obtener sigue generando algún nivel de riesgo. Aplica además el instrumento para Startup que ya han superado la fase de prototipo y se encuentran en el momento de salida al mercado.
  4. Adquisición con apalancamiento (Leveraged/management Buy-out y Management Buy-in). Bajo esta modalidad se realiza la adquisición de una empresa, para lo que se emplea una cantidad significativa de dinero prestado (bonos o préstamos), que sufraga los gastos de adquisición. A menudo, los activos de la sociedad absorbida se utilizan como garantía para los préstamos, además de los activos de la sociedad absorbente, con el propósito de permitir a las empresas hacer grandes adquisiciones sin tener que comprometer importantes cantidades de capital. Se pueden encontrar diferentes tipos de esta misma operación, como los Management Buy-Out (MBO), los Management Buy-In (MBI), los Buy-In Management Buy-Out (BIMBO) y los Leveraged Employee Buy Out (LEBO).
  5. Capital de restructuración (Turnaround Capital). Se da en una situación en la que una empresa ha tenido malos resultados durante un periodo prolongado de tiempo y requiere financiación para realizar un cambio en la orientación de sus actividades empresariales. Comúnmente esta operación conlleva un cambio en los equipos gestores, por lo que suele darse junto con un Management Buy-In (MBI).
  6. Capital de sustitución (Replacement capital) o compra secundaria (Secondary buy-out). En este tipo de operaciones la sociedad inversora, al adquirir una posición en la empresa receptora, no realiza un aporte de nuevos capitales, es decir, que no se da una ampliación del capital del que dispone la empresa. El Capital de Riesgo se limita a relevar a uno o más accionistas que no se encuentran interesados en continuar su inversión. El accionista que se remplaza es normalmente pasivo, con lo cual la operación tiene como objetivo generar nuevas dinámicas en la empresa. Es una operación frecuente en empresas familiares.

TIPOS DE OPERACIONES DE CAPITAL DE RIESGO

A partir del tipo de inversión de “Adquisición por Apalancamiento” se derivan cuatro tipos de operación de Capital de Riesgo:

  1. Management Buy-Out (MBO). Son los propios directivos que trabajan en la empresa los que la adquieren. Una situación muy típica sucede cuando una empresa familiar sin descendientes plantea que la mejor opción sería que fueran los directivos quienes compraran la entidad, pero estos no suelen tener dinero. Ahí interviene la empresa de Capital de Riesgo financiando parte de la operación y saliendo luego.
  2. Management Buy-In (MBI). En este caso el equipo directivo es externo. Es frecuente cuando se trata de una empresa con dificultades que precisa un cambio en la gestión.
  3. Buy-In Management Buy-Out (BIMBO). Combina las dos anteriores, es decir, directivos de la empresa y otros externos adquieren la compañía, con la ayuda de empresas de Capital de Riesgo y financiación bancaria. Son operaciones bastante complejas porque hay que garantizar la continuidad de la empresa y hacer frente a la sucesión de la misma.
  4. Leveraged Employee Buy Out (LEBO). Aquí son empleados de la compañía los que compran la empresa (es típico en empresas que no funcionan muy bien, va a cerrar y la plantilla quiere comprarla). Suele haber financiación bancaria por eso lo de "Leveraged", que significa apalancada o endeudada.

TIPOS DE INTERMEDIARIOS FINANCIEROS DE CAPITAL DE RIESGO

Como se ha señalado, las entidades de capital-riesgo son entidades financieras cuyo objeto principal consiste en la toma de participaciones temporales en el capital de empresas no financieras y de naturaleza no inmobiliaria que, en el momento de la toma de participación no cotizan en el primer mercado de Bolsas de Valores o en cualquier otro mercado regulado equivalente de la Unión Europea o del resto de países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Se pueden encontrar los siguientes tipos de Inversionistas de Capital de Riesgo:

  1. Sociedades de Capital Riesgo. Son sociedades anónimas cuyo objeto social principal consiste en la toma de participaciones temporales en el capital de empresas no financieras cuyos valores no coticen en el primer mercado de las Bolsas de Valores. Estas sociedades podrán facilitar préstamos participativos, así como otras formas de financiación, en este último caso, únicamente para sociedades participadas, y realizar actividades de asesoramiento. El capital social suscrito mínimo deberá ser de 1.200.000 euros, debiéndose desembolsar en el momento de su constitución, al menos, el 50 por 100 y el resto, en una o varias veces, dentro del plazo de tres años desde la constitución de la sociedad. Los desembolsos del capital social mínimo deberán realizarse en efectivo, en activos aptos para la inversión de las entidades de capital-riesgo o en bienes que integren su inmovilizado, no pudiendo superar estos últimos el 20 por 100 de su capital social. Los desembolsos adicionales al capital social mínimo o las posteriores ampliaciones de éste podrán realizarse, además, en inmovilizado o activos financieros aptos para la inversión. El capital social estará representado por acciones con igual valor nominal y con los mismos derechos, representadas mediante títulos, en cuyo caso serán nominativas, o mediante anotaciones en cuenta.
  2. Fondos de Capital Riesgo. Son patrimonios administrados por una sociedad gestora, que tendrán el mismo objeto principal que las sociedades de Capital de Riesgo, correspondiendo a la sociedad gestora la realización de las actividades de asesoramiento previstas. El patrimonio inicial será de 1.652.783,30 euros y las aportaciones para la constitución inicial y posterior del patrimonio se realizarán exclusivamente en efectivo. El patrimonio, dividido en participaciones nominativas de iguales características, tendrá la consideración de valores negociables y podrán estar representadas mediante títulos o anotaciones en cuenta. La dirección y administración se regirá por lo dispuesto en el Reglamento de Gestión de cada Fondo, debiendo recaer necesariamente en una sociedad gestora de Entidades de Capital— Riesgo o en una sociedad gestora de Instituciones de Inversión Colectiva.
  3. Sociedades gestoras de entidades de Capital Riesgo. Son sociedades anónimas cuyo objeto social principal es la administración y gestión de Fondos de Capital-Riesgo y de activos de Sociedades de Capital-Riesgo. Como actividad complementaria, podrán realizar tareas de asesoramiento a las empresas con las que mantengan vinculación. También podrán gestionar Fondos de Capital-Riesgo y activos de Sociedades de Capital-Riesgo las sociedades gestoras de Instituciones de Inversión Colectiva, reguladas en la Ley 45/1984 de 26 de diciembre. El capital social mínimo inicial será de 300.506,05 €, íntegramente desembolsado. Las acciones representativas del capital social podrán representarse mediante títulos nominativos o mediante anotaciones en cuenta.


2.1.4. PROCESO.

El proceso de inversión de Capital de Riesgo y por ende el acceso a la fuente de financiamiento para el Emprendedor, presupone la necesidad de atender diversas etapas para ambas partes que en su cumplimiento definirán el éxito o no de lograr una negociación efectiva de la Inversión requerida. Podríamos a partir de la literatura (Manzanera, 2010) estructurar dichas fases de la siguiente manera (véase ilustración 3):

A partir de la decisión del Emprendedor de que el Capital de Riesgo es la alternativa de financiamiento que le conviene a su proyecto, iniciará con la preparación de la documentación requerida en la etapa de preparación de la Operación y podría decirse que finaliza, con el inicio de la ejecución del Plan de Negocios propuesto. Este proceso puede tomar unos seis meses en completar las cinco fases indicadas.


2.2. DESARROLLO DEL MÉTODO DE FINANCIACIÓN.

2.1.1. MONTO DEL PROYECTO.

Esta variable resulta muy relevante a la hora de seleccionar un instrumento de financiación y más aún para un Startup como nuestro supuesto de análisis, que ha superado su fase inicial de concepción y ha trabajado su idea llevándola a una etapa de prototipo utilizando recursos propios, de allegados o incluso ayudas de entes gubernamentales.

Para nuestro caso entonces, se tiene la disyuntiva de seleccionar una nueva fuente de financiamiento con el fin de atender una fase de fuerte crecimiento y costo como es la salida al mercado; por lo que nos centraremos en analizar entre en las opciones de Capital de Riesgo y Crowdfunding como esas alternativas no tradicionales y que permitirían atender esta etapa del tipo de Emprendimiento de estudio. Si bien la decisión entre estas dos alternativas de financiamiento podría depender de múltiples factores no necesariamente económicos, hay dos factores económicos interrelacionados y de gran trascendencia en esta fase: el coste de la fuente de financiación y el monto requerido para el proyecto.

Considerando que el coste de la fuente de financiación pudiese ser irrelevante y que la necesidad de obtener cierto monto para el proyecto en función de su dimensión determina, a su vez, la posibilidad de acceder a determinada fuente, nos centraremos en este segundo factor como variable para el análisis del tipo de financiamiento con Capital de Riesgo; y dentro de éste hacia los diferentes tipos existentes para conocer cuál podría ser susceptible de obtenerse para un proyecto de innovación disruptiva en fase de prototipo y con requerimientos de fondos para su crecimiento.

Tal y como detallamos previamente en este estudio, cuando hablamos de Capital de Riesgo nos encontramos varios tipos que son finalmente utilizados con diversos propósitos y básicamente partiendo de dos criterios que determinan el uso que se dará a los recursos obtenidos: momento del emprendimiento y monto requerido de financiamiento.

Cuando se habla de Capital de Riesgo y con excepción de los Inversores de Capital Semilla (Manzanera, 2010), normalmente su acceso como fuente de financiamiento se da hasta que el producto no haya demostrado una acogida inicial en el mercado, sea como prototipo o con algunas primeras ventas.

El Capital Semilla o incluso el Capital para Puesta en Marcha (normalmente provisto por Inversionistas Ángeles) son opciones para satisfacer requerimientos de un proyecto en etapa de concepción; pero no atenderían nuestros supuestos del proyecto en análisis, dado que el momento del emprendimiento y nivel de financiamiento que se pretende, superarán los montos y propósitos para los cuales se acostumbra utilizar dichos instrumentos.

Como refuerzo a este aspecto Juan Roure, Presidente de la Asociación Española de Business Angels (Roure, 2011) mencionaba como diferencias en las escalas de inversión de Capital de Riesgo que un Business Angel cubriría las operaciones que son demasiado grandes para que los bancos concedan un préstamo al empresario, pero demasiado pequeñas para que interesen a una entidad de Capital de Riesgo.

Considerando los otros tipos de Capital de Riesgo, si por otro lado evaluamos la opción bajo la modalidad de Private Equity vemos que éste instrumento guarda poca relación con proyectos Startup y Emprendimientos y por ende no se adecua a nuestros supuestos de evaluación ya que  típicamente se trata de grandes fondos que invierten en compañías consolidadas (regularmente para procesos de expansión) o bien en situaciones especiales (tales como operaciones MBO o MBI).

Una de las principales características del Private Equity es que tiene un marcado carácter apalancado, lo que lo hace positivo para el Inversor al aspirar a una alta rentabilidad de los fondos propios; pero a su vez resultaría negativo en el caso de un Emprendedor por el coste que tendría su financiación.

Un Private Equity (Manzanera, 2010), se podría interesar en un Emprendimiento o Startup únicamente bajo la posibilidad de facilitar una salida de un Inversionista Ángel o un Inversionista Venture Capital (Capital de Riesgo puro). Continuando con nuestro análisis llegamos a aquellas opciones de inversión de capital orientado al crecimiento de la empresa y más específicamente al que la literatura y práctica de mercado llama como Capital de Riesgo puro o Venture Capital.

Sobre este tipo de Capital de Riesgo se refiere primordialmente el Reglamento (UE) N 345/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo del 17 de abril del 2013 sobre los Fondos de Capital de Riesgo y donde en el considerando primero lo definen como: “El Capital de Riesgo financia a empresas por lo general muy pequeñas, que se hallan en las fases iniciales de su existencia y ofrecen un elevado potencial de crecimiento y expansión. Además, los fondos de Capital de Riesgo facilitan a las empresas valiosas competencias y conocimientos, contactos comerciales, valor de marca y asesoramiento estratégico. Financiando y asesorando a estas empresas, los fondos de Capital de Riesgo estimulan el crecimiento económico, contribuyen a la creación de empleo y la movilización de capital, fomentan el establecimiento y la expansión de empresas innovadoras, aumentan la inversión de estas en investigación y desarrollo y promueven el espíritu empresarial, la innovación y la competitividad”.

Analizando propiamente el Capital de Riesgo Puro o Venture Capital, entendemos que sus condiciones y específicamente respecto a los montos de inversión, son las que se ajustan a los supuestos de nuestro análisis. Como referencia, el Venture Capital (Manzanera, 2010) difícilmente invierte menos de 150 mil o 200 mil euros en una operación.

El Venture Capital (Manzanera, 2010) se define entonces como un vehículo inversor que, generalmente, -al menos en España- adopta la figura de FCR (Fondo de Capital de Riesgo) y que toma participaciones en proyectos que se encuentran en su fase inicial de desarrollo y arranque. Conceptualmente no tiene grandes diferencias con el capital de Riesgo de Private Equity o Business Angel previamente referido, más allá de la claridad de sus objetivos de rentabilidad y la formalidad del proceso para su consecución; uno de los aspectos más relevantes para considerarlo el ideal en nuestro supuesto de proyecto, es el mismo por lo cual se le define como esencial en la dinamización del tejido empresarial dentro de los países donde más se ha desarrollado el instrumento: su atención del “Equity gap”.

En el desarrollo de un Startup se llega a un momento en el que las necesidades financieras son demasiadas para cubrirse por los promotores del proyecto y allegados, pero a la vez demasiado reducidas para entrar en el ámbito de acción de un fondo Private Equity (Manzanera, 2010); esto además de no poderse alcanzar la financiación bancaria por estar la empresa en un momento en que las inversiones y costos fijos son elevados y el flujo de caja limitado.

Se define entonces el “Equity Gap” como aquel volumen de financiación necesario para un Startup, lo suficientemente alto para el Emprendedor y lo suficientemente bajo para el Private Equity. Se dice que este “Equity Gap” en Estados Unidos se cifra en torno a los tres y cinco millones de dólares, mientras que en España el rango oscila entre los 500 mil y los 2 millones de euros aproximadamente. Es aquí dentro de este rango de inversión que se sitúa el Venture Capital y por ello resulta la vía de escape más eficaz para el “Equity Gap”; mientras para nuestro caso de análisis resultaría el tipo de Capital de Riesgo sobre el cual debería optarse bajo los supuestos establecidos.

Respecto al monto a financiar finalmente y para el caso España, es importante resaltar tres aspectos que consideramos también al seleccionar el instrumento de Capital de Riesgo puro como el válido para nuestro proyecto y su comparación con el instrumento de Crowdfunding, a saber:

  • Legislación: La Ley 22/2014 del 12 de noviembre que regula a las entidades de capital-riesgo y otras entidades de inversión colectiva de tipo cerrado y las sociedades gestoras de entidades de inversión colectiva de tipo cerrado” crea la figura de las entidades de capital-riesgo-pyme (ECRPyme) que permite a estas entidades invertir un 70 por ciento de su patrimonio en participaciones de Pyme, participando en su gestión y haciendo labores de asesoramiento. Como lo define la Ley, regular este tipo de entidades impulsaría el sector de capital-riesgo orientado a las etapas tempranas de desarrollo de las empresas; misma que es nuestra situación para el caso de estudio.
  • Oferta del instrumento de financiación: según el Informe de la Asociación Española de Entidades de Capital de Riesgo (ASCRI, 2015), durante el año 2014 el 76.5% de las operaciones de Capital de Riesgo en España fueron operaciones inferiores al millón de euros, suma dentro de la cual podríamos ubicar la mayoría de los “Equity gap” y donde de forma natural se ubicaría el emprendimiento de nuestro estudio. Adicionalmente para este año 2014 además el mayor número de operaciones (377) fueron de Venture Capital. Finalmente señala dicho informe que a nivel general la inversión en Startup está en un momento de gran dinamismo en España, abarcando tanto la incubación y aceleración de empresas como su expansión internacional.
  • Perspectiva de mercado: según referencias en el Informe de Perspectivas de Capital de Riesgo en España (KPMG, 2016); se tiene una evolución positiva de la actividad de inversión en el sector del Venture Capital, lo cual facilitaría el acceso al instrumento.

2.1.2. HORIZONTE TEMPORAL DEL PROYECTO.

Cuando en nuestro análisis comparativo entre los instrumentos de financiación Capital de Riesgo y Crowdfunding nos referimos al horizonte temporal del proyecto, debemos hacer la salvedad de que podríamos estar hablando de dos períodos diferentes, lo que podría específicamente en esta variable hacer difícil la comparación planteada. Si bien nos referimos específicamente al plazo que podríamos considerar en el proceso de consecución de los fondos para el proyecto, también deberíamos de considerar el plazo en el cual se recibirán dichos fondos o bien serán invertidos y dispuestos y en consecuencia, se debería resituar a su fuente según el acuerdo de financiación.

Plazo de consecución del financiamiento.

Para el caso específico del Capital de Riesgo y como hemos detallado previamente en el proceso de obtención de financiación, se estima que en promedio se podría tomar seis meses para cerrar el denominado período de toma de participación y que sería cuando los fondos de financiamiento se pondrían disponibles; al menos en lo comprometido en el calendario de desembolsos para iniciar el plan de negocio planteado.

Es importante entonces desde el punto de vista del Emprendedor entender que deberá prever para su proyecto que se supone se encuentra en marcha, los fondos de operación que requerirá mientras dure el proceso y bajo el entendido que deberá de atender sus necesidades fundamentales previo al proceso de crecimiento y para el cual está requiriendo los fondos.

Importante señalar (Manzanera, 2010) que un Inversor de Capital de Riesgo invierte en sociedades que se encuentran en una situación legal totalmente regular y por ello la iniciativa debe evitar realizar ni antes ni durante el periodo de negociación del financiamiento actividades fuera de la ley (como emplear trabajadores sin contrato, realizar operaciones sin factura, etc.) debiendo para ello contar con flujo de caja suficiente para atender las responsabilidades financieras derivadas de ello. Más aún la empresa debe de mantener su ritmo normal de operación y deberá entonces considerar y resolver como satisfacer sus requerimientos de efectivo durante el plazo de consecución de los fondos.

Plazo de financiación.

La otra preocupación del Emprendedor a nivel del instrumento y el horizonte de proyecto, estará referido al plazo acordado con el Inversionista para la retribución de su inversión, lo que se ha definido como las condiciones de salida en el acuerdo de inversión. Es importante que dicho plazo debe ser claramente conocido por el Emprendedor a la hora de documentar y proponer su plan de negocio, toda vez que éste deberá considerar la posibilidad de atender los acuerdos de retribución y liquidación de la inversión que se acuerden.

Dentro de esta premisa, también debe entender el Emprendedor que si bien no existe una definición estándar de los plazos de la inversión y de salida del Inversor, como se ha mencionado la práctica de mercado establece (Manzanera, 2010) plazos entre 3 y 7 años con una media de cinco y siendo muy normal que para proyectos disruptivos como el que planteamos dicho plazo se espere ronde más bien el mínimo de 3 años. La premisa entonces en este caso para que el Emprendedor valore el instrumento de financiación y lo compare con otras opciones; será conocer a partir de sus proyecciones la verdadera posibilidad de redituar la inversión en el horizonte del proyecto y en las condiciones previstas, o bien las consecuencias de no lograrlo.


2.1.3. TIPOS DE INVERSOR.

Cuando se evalúa hoy día por parte de las Startup la opción de financiación mediante Capital de Riesgo, una de ventajas más importantes que se considera además de aquellas que se refieren al ámbito financiero, son las ventajas de Gestión Empresarial. Señala (Manzanera, 2010) que la manera que tiene un socio financiero de colaborar en el éxito del proyecto empresarial es participando en la gestión operativa de la empresa y ayudando en la toma de decisiones importantes.

Se recalca entonces que la capacidad que tiene el Capital de Riesgo de ayudar en el éxito empresarial es uno de los aspectos más importantes del instrumento, pero dentro de este ámbito es muy importante también que el Emprendedor se dé a la tarea de ubicar aquel tipo que de Inversor que mayor valor le agregue en dicho proceso y mejor se ajuste a los intereses y visión del proyecto. Al respecto se recomienda entonces que el Emprendedor busque un Inversor que se especialice en el tipo de proyecto que estaría financiando, especialización que nace (Manzanera, 2010) desde el momento mismo de la constitución del Fondo de Inversión y cuando sus promotores definen las actividades a las que se dedicarán. Dentro del proceso de Inversión de Capital de Riesgo se señalaba como una de las actividades más relevantes de la etapa denominada Prospección, la necesidad de que el Emprendedor elaborara una lista de posibles inversores a los que contactar y enviar la documentación inicial para que evaluarán su interés en el proyecto.

Es en esta etapa que se recomienda que el Emprendedor además de obtener una lista con nombres de posibles inversores, analice en la información pública (Informes ASCRI, el sitio web de la empresa u otros especializados, etc.) para conocer la estrategia de inversión del fondo y determinar si el Startup reúne las características de tal estrategia; esto además de analizar la cartera de participadas del Inversor y viendo el patrón de comportamiento de la misma valorar si su iniciativa encaja. Cuando se analiza además esta variable respecto al tipo de Inversor y en lo que corresponde a temas legales, si bien la normativa en específico no regula que Startup o no pueden optar por fondos de Capital de Riesgo, si limita y en función de las condiciones de constitución de los fondos de inversión las actividades a que estos pueden dedicarse, siendo es este un aspecto a considerar.

Finalmente y retomando la oportunidad previamente mencionada en España (Ley 22/2014 del 12 de noviembre que regula a las entidades de capital-riesgo y otras entidades de inversión colectiva de tipo cerrado y las sociedades gestoras de entidades de inversión colectiva de tipo cerrado”) y entendiendo que se crea una crea figura jurídica de inversor (ECR-Pyme) que está orientada en su concepción a apoyar iniciativas como la supuesta en nuestro estudio; será oportuno que el Emprendedor evalúe las condiciones especiales que podría obtener también de este tipo de entidades más especializadas jurídicamente en lo que se requiere y con ello probablemente identifique la oportunidad de obtener mejores condiciones de financiamiento.


2.1.4. REQUERIMIENTOS DE LA DIFUSIÓN.

En el análisis que realiza la mayoría de los fondos de Capital Riesgo, visualizan que las Startup se apoyan en la figura del Emprendedor: la persona detrás de la idea, capaz de coordinar todo tipo de operaciones para poder llevar a cabo y ejecutar su iniciativa. Cabe resaltar entonces que para realizar la divulgación y poder conocer posibles Inversores es importante claro ésta quién es el Emprendedor, tanto como de igual manera se debe tener elaborado el plan de negocio, preparar los estados financieros, determinar el valor de la empresa y contar con un resumen ejecutivo; todo como información base que deberá compartirse con los Inversores.

Como se ha señalado previamente en dicho proceso de difusión, se deberá ser cauto de seleccionar de previo el perfil de Inversor que se ajusta a nuestro perfil de proyecto, esto con el objetivo de que la diseminación de la información de la iniciativa sea limitada hacia aquellos Inversores que realmente podrían acceder al financiamiento. El objetivo de esto será que la información sensible no adquiera un carácter público, más allá del debido para el análisis de los proveedores de la financiación.

Entonces, si estamos en búsqueda de un posible inversor se recomienda de previo elaborar un listado de a quién queremos contactar, apoyándonos en las diferentes bases de datos de la web ASCRI y CNMV y donde encontraremos información útil en la búsqueda de un posible Inversor. Cada una de estas páginas cuenta con una cartera propia de inversionistas, donde se encuentran inscritas varias empresas y personas, que se encuentran a su vez interesados en dar apoyo y/o acompañamiento en los proyectos de inversión, permitiéndose la visualización de los diferentes sectores participantes y conocer como se ha dicho de previo, si la estrategia de inversión del proyecto reúne las condiciones solicitadas y nuestra iniciativa puede tener la posibilidad de encajar en una de dichas carteras.

Entonces es natural que los Emprendedores necesitados de financiación contacten por su cuenta con estos posibles inversores iniciando el proceso de difusión de su Idea, por lo que entendiendo la documentación e información que deberá proveerse es relevante que dicha difusión sea limitada eincluso restringida a través de acuerdos de confidencialidad y similares. En caso de que el Inversor esté realmente interesado en saber más acerca de la Startup no tendrá problema según dicta la práctica comercial en firmar dicho compromiso de confidencialidad y como parte del proceso donde solicitará el plan de negocio completo.

A partir de este plan de negocio se le permitir al Inversor hacer un análisis exhaustivo de la oportunidad de negocio, proceso que conllevará varias semanas donde el Inversor y el Emprendedor realizarán diversas reuniones donde se conocerán mutuamente dado además el objetivo del Inversor de validar no solo si la iniciativa es rentable; sino además que tanto valor se le da a la empresa, los tiempos de retorno, porque pueden existir varios competidores con diversas propuestas, etc.

Si el inversionista acepta y está convencido de la propuesta planteada por la Startup, manifestará su intención de invertir mediante la emisión de una carta de condiciones que contienen los puntos básicos del acuerdo que regirá su entrada en el capital, los términos de esta carta constituyen los puntos que se negociaran en el acuerdo final.

Cabe mencionar que dentro de este proceso de difusión de Capital Riesgo existen fuentes que serán referentes para el Emprendedor; tales como: www.webcapitalriesgo.com y su equipo quienes aportan sus datos a ASCRI desde 1986. También los datos sobre España que podrán encontrarse en la European Private Equity & Venture Capital Association (EVCA), desde el periodo 1991 hasta el 2006 cuando la entidad creó su propia plataforma. En paralelo, se puede allí acceder a noticias de la actividad desde el año 2000, existiendo cerca de 7.500 noticias acumuladas y accesibles a través de un buscador. En Julio de 2008 además, se inició una nueva etapa por parte de dicha entidad a partir de un cambio en la web y una ampliación de la gama de servicios ofrecidos, incorporando a los Asesores en un espacio originalmente destinado a los Inversores; siendo por este motivo importante alimentar el proyecto o iniciativa emprendedora con la información de las diferentes plataformas web de Capital Riesgo.


2.1.5. RIESGOS ASOCIADOS.

Desafortunadamente, muchas buenas ideas nunca despegan debido a la falta de capital inicial, pero también hay muchos de esos negocios que se ponen en marcha, y se extinguen antes de tiempo debido a la falta de los recursos financieros. Una forma de evitar cualquiera de estos escenarios como hemos señalado es conseguir Capital de Riesgo. Si bien este tipo de inversión como hemos citado puede infundir cantidades considerables de dinero para un emprendimiento, no está exento de riesgos graves. Es de gran importancia considerar cuidadosamente los siguientes riesgos asociados:

Conflicto de intereses comerciales.

Evidentemente, la empresa inversora es más grande y más influyente que el proyecto o Startup, ya que se evidencia la necesidad del Emprendedor más de lo que ellos necesitan a éste, lo cual podría plantear un conflicto de intereses en torno al origen del dinero. En primer lugar, el Capitalista de Riesgo está más preocupado por lo que está para él que la noble misión o visión del emprendedor. No hay que sorprenderse entonces si los intereses del Inversor parecen eclipsar los intereses propios en el nuevo negocio. El Capital de Riesgo no es gratis y se tendrá que hacer concesiones con el fin de asegurar grandes cantidades del mismo.

Confidencialidad.

Uno de los temores más frecuentes de cualquier emprendedor es que alguien le robe su idea al compartirla. Para evitarlo, antes de presentar un proyecto a un Inversor, se acostumbra se firmen una serie de documentos en los que se especifica claramente la obligación legal de respetar la confidencialidad de la idea. Siempre además es importante contar con un Asesor Legal que puede ayudar también a la hora de elaborar los acuerdos de confidencialidad para garantizar que estarán bien elaborados.

Ofertas lentas y muerte rápida.

El tamaño de las entidades de Capital de Riesgo es bueno cuando se trata de la cantidad de dinero que se puede obtener; sin embargo a su vez esto podría hacer que el ritmo del Inversor sea más lento y perjudique al Emprendedro por la duración del proceso de financiación y posteriormente en la toma de decisiones operativas, dependiendo del nivel del involucramiento y control alcanzado. Esto puede ser problemático en un mercado de negocios de gratificación instantánea donde el tiempo a menudo es igual a dinero.

Disipar a la competencia.

La competencia financiera al seleccionar un Inversor de tamaño grande puede disuadir a otras fuentes igualmente atractivas de financiamiento. El Capital de Riesgo podría entonces asustar involuntariamente a otros Inversores, en particular a la competencia. Esto puede dañar el desarrollo básico del negocio y futura valoración restando posibles compradores o inversionistas.

Los primeros términos a su favor.

Los términos iniciales a la hora de obtener financiación de Capital de Riesgo pueden ser claros e incluso resultar favorables en ese momento. Sin embargo, conforme el Emprendimiento puede resultar exitoso y las expectativas iniciales pueden ser superadas, se podría desear estar en una mejor posición de negociación. La incapacidad entonces inicial para establecer previsiones futuras por las condiciones a favor que potencialmente se puedan obtener, no solo podrían afectar en el tiempo la relación sino incluso ser el fin para la empresa.

Control.

Aunque el Inversor puede orientar, generar opiniones y propuestas, algunos pueden reclamar más control del debido en la operación de la empresa; lo cual para el Emprendedor puede resultar excesivo, aun cuando la relación sea buena desde el principio. La relación entre un Emprendedor y su Inversor puede complicarse a lo largo del tiempo por ello, lo que se agrava cuando un inversionista no tiene experiencia en el sector referente al proyecto.

Parálisis.

Uno de los aspectos más complejos de toda negociación es la de calcular cuánto dinero se debe solicitar. Por lo general, se debe pedir una cifra que permita funcionar, al menos durante nueve meses. Sin embargo hay que tener en cuenta que para obtener el Capital se necesitan al menos seis meses de gestión y que no conviene llegar con escasez a la negociación o iniciar la atención del plan de negocio limitado y exponiéndose a que la empresa caiga en una parálisis por falta de fondos al ser los requeridos superiores al financiamiento obtenido o no haber negociado bien el flujo de desembolsos.


3. CROWDFUNDING

3.1. ESTADO DE LA CUESTIÓN.
3.1.1. HISTORIA Y EVOLUCIÓN DEL INSTRUMENTO.

El Crowdfunding es un método de obtención de recursos monetarios para llevar a cabo la financiación de proyectos, generalmente innovadores. Su propia terminología adquirida del inglés así lo refleja, el término “crowd” que se refiere a multitud y “funding” que hace referencia a la financiación. Es por ello que con este método, la financiación procede de un gran número de agentes que, en su mayoría aportarán pequeñas cantidades en proporción al monto total del proyecto.


Los proyectos innovadores llevan asociados un alto riesgo, por ello, los métodos de financiación tradicional no están dispuestos a participar en dichos proyectos, ya que en el fondo, las estructuras y la forma en que son concebidos no permiten la asunción de tal ratio de riesgo. De tal forma, surgen como método alternativo el Crowdfunding, que como veremos a continuación, permite entre otras cosas, la diseminación del riesgo entre los múltiples participantes, lo que además ya no tienen por qué encontrarse geográficamente cerca del lugar del origen o desarrollo del proyecto innovador.

El Crowdfunding está asociado a las Startup, aunque como se verá en el documento, supone una magnífica herramienta de financiación para el estudio de la viabilidad de un prototipo, para numerosos proyectos artísticos, y para la recaudación de fondos de proyectos no lucrativos, entre otros posibles usos. Así pues, este método tiene la ventaja de llegar a un masivo grupo de receptores (posibles inversores), presentándose también como una potente herramienta de Marketing.

Los proyectos de Crowdfunding se realizan a través de plataformas web, donde se gestionan y hacen públicos. Estas web permiten que la innovación llegue a posibles inversores a nivel global, pudiendo acceder a grupos que, sin la difusión asociada con internet, su participación sería impensable. Además, estas plataformas permiten no sólo servir de ventana para dar a conocer el proyecto al resto de agentes, sino también es un medio publicitario y una herramienta para el propio Marketing del producto o servicio innovador.

Cuando hablamos del origen del Crowdfunding podríamos remontarnos a proyectos bastante alejados a nuestro tiempo, en los que la ayuda de una gran multitud de personas para su financiación era decisiva en su puesta en marcha, siendo esto un denominador común en los mismos. Uno de los ejemplos más antiguos, encontrados en la historia mundial, es la construcción del pedestal de la famosa Estatua de la Libertad. Pese a que el proyecto contaba en inicio con un presupuesto alto para la época, de unos 400.000 dólares en 1874, y con diversos métodos de financiación (lotería, impuestos, presupuestos estatales, eventos recaudatorios, etc.), se necesitó una ampliación de este capital.

Una vez construida la propia estatua, alrededor de 1884, fueron necesarios 100.000 dólares adicionales para la construcción del pedestal que la soportaría. Así pues, Joseph Pulitzer, director en aquella época del periódico New York World, y encargado de conseguir los fondos para el pedestal, ideó una nueva forma para obtener los recursos. Ésta consistió en una publicación, el 16 de marzo de 1885 en el propio periódico, en la que se informaba de ésta necesidad a los lectores, y en la cual se animaba a los mismos a contribuir para la causa con la cantidad monetaria que pudieran afrontar, a cambio de una mención en su periódico. Esta iniciativa causó buena acogida, recaudando 120.000 dólares que fueron destinados para la causa (Piñeiro, 2008).

En la actualidad, el Crowdfunding se asienta en ese mismo concepto de participación colectiva, que es promovido y difundido por los autores del mismo, tal y como en el ejemplo puede distinguirse. Pero, de hecho, cuando nos referimos a Crowdfunding, estamos teniendo en cuenta una serie de desarrollos posteriores, que han hecho posible la consecución del mismo, y que han abierto la puerta a distintos tipos de proyectos y modalidades de financiación dentro del mismo. Tras la crisis financiera del 2008, el Crowdfunding se consolida, en parte, como respuesta a las dificultades crediticias de las empresas, que necesitan recursos para sus proyectos en sus fases iniciales y que a través de este método reducen la intermediación, y también se consolida como forma de difusión y promoción de sus innovaciones entre un público globalizado. De tal forma que el proyecto nacía global con una intención financiadora y con otra publicitaria y de marketing.

Por otro lado, su desarrollo está asociado a la consolidación de las tecnologías y servicios relacionados con internet (Mata, 2014), de los cuales serían destacables: las tecnologías P2P que han ayudado al desarrollo de los negocios en los que el contacto persona a persona es la base; también el uso masivo de la redes sociales tales como Twitter o Facebook que han colaborado con la difusión publicitaria; y los mecanismos de pago seguro que han acercado a los usuarios la posibilidad de manejar sus fondos a través de internet.

El desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación (TICs), junto con el desarrollo de internet, y la integración de éste último a dispositivos móviles, han provisto de una infraestructura para que el Crowdfunding, como herramienta de financiación, llegue a millones de personas, que van a ser posibles agentes solicitantes de financiación o financiadores.

Así mismo, la nueva magnitud que alcanzaría esta herramienta de financiación, debido a la amplitud geográfica y al incremento de los participantes potenciales, lleva asociada la importancia del conocimiento y la sabiduría de las comunidades, las cuales determinarán la financiación de aquellos procesos que busquen fondos por esta vía. De esta manera, el apoyo teórico sobre las bondades de este método de financiación de la innovación reside en las ideas de un autor, Surowiecki, quien habla de la “inteligencia colectiva” y como ésta puede garantizar la toma de buenas decisiones. Así pues, la idea que Surowiecki postula en su libro sobre que “un grupo de personas con criterios individuales puede llegar a tomar decisiones y predicciones mejor de lo que lo harían de forma individual, incluso si fueran expertos”, (Surowiecki, 2005) puede extrapolarse al Crowdfunding, viendo como el apoyo masivo de un gran número de personas a un determinado proyecto innovador es señal de que este va a conseguir posicionarse en el mercado, y por ende beneficiar a los colaboradores en la financiación.

El Crowdfunding, actualmente, es una importante herramienta de financiación para las Startup de todo el mundo, incluso en países en desarrollo, en lo que han encontrado con éste un gran recurso para iniciar muchos proyectos sin recurrir a las fuentes tradicionales, tanto públicas como privadas, que en muchas ocasiones exigían demasiadas garantías y suponían un fuerte retorno sobre monto financiado. Además de tener una ventaja clave a la hora de obtener recursos: la reducción de la intermediación. Lo que se manifiesta importante a la hora de conseguir montos más baratos, pues, cuantos menos sean los intermediarios menores serán las comisiones. Y también, se puede llegar a reducir los tiempos desde que surge la necesidad de financiación y la obtención efectiva de los recursos, puesto que se aligera el pesado mecanismo burocrático y de avales que las formas tradicionales llevan aparejado.


Se espera que para el año 2020, según la consultora independiente internacional Gartner Group, entre un 30 y un 35% de los fondos de inversión dedicados a empresas provendrán de inversiones individuales realizadas a través del Crowdfunding (Cejudo & Ramil, 2013). En España, en la actualidad, existen 109 plataformas de Crowdfunding, que han manejado desde 2009 hasta el 2014 cerca de los 60 millones de euros, según datos realizados por un estudio realizado por Private Investments (Private Investment Network, 2015).


3.1.2. CARACTERÍSTICAS (DRIVERS)

En el desarrollo explosivo del financiamiento Crowdfunding, a través de las distintas plataformas sociales y colaborativas han convergido una serie de factores que han contribuido al expansivo crecimiento de esta nueva modalidad de financiación. La literatura concentra a estas características o fuerzas motoras en cuatro ámbitos de acción: de negocio, sociales, tecnológicas y culturales, descritas a continuación:

1. Negocio:

A. Mercado global: el Crowdfunding posee ciertos elementos que lo hacen esencialmente un negocio vinculado a un mercado global donde las acciones de demandantes y oferentes independiente a su localización geográfica son coordinadas virtualmente por las plataformas que actúan como entes gestores de los recursos, minimizando el impacto económico y las fricciones geográficas de la distancia. Este aspecto es ampliamente abordado en la literatura que hace referencia al tema (Agrawal, et al., 2011) (Mollick, 2013). Si bien la proximidad geográfica al mercado, el volumen de las inversiones, las características del producto o servicio (arte, música, películas, video juegos, diseño, y tecnología) y la tangibilidad de éste, condicionarían en su conjunto la preferencia de un esquema de financiación del tipo Crowdfunding respecto a otro.

B. Regulaciones tributarias, legales y contables: el origen y uso de los fondos, las tributaciones, las remesas por concepto de retornos, y otros factores vinculantes, serían otro de los aspectos versados en la literatura que podría restringir la internalización de los modelos, y el uso de las plataformas. En el caso de Estados Unidos, la regulación condicionaría las operaciones dentro de un ámbito local y/o adherido a países cuyo sistema financiero-legal-contable sea del tipo similar. La domiciliación de los proyectos Kickstareter, Sellaband, Indiegogo, entre otros en el caso de Estados Unidos es debidamente controlada por motivos tributarios (Kuppuswamy & Bayus, 2015). El origen del capital y los potenciales inversionistas podrían ser controlados con mayor rigurosidad por las implicancias que esta financiación pudiera tener con actividades de índole fraudulentas (evasiones tributarias, lavado de dinero, entre otras) condición que podría restringir el crecimiento futuro del negocio. En el ámbito regulatorio, existen todavía imperfecciones y espacios para la mejora del financiamiento dada que el negocio es novedoso, y se encuentra en una fase de crecimiento.

C. Ciclo del proyecto: es otro de los aspectos destacados dentro de la literatura que condiciona la financiación del proyecto a la etapa de desarrollo en la que este se encuentra (ver diagrama adjunto). En este contexto, como se puede apreciar en el siguiente diagrama, el Crowdfunding de tipo donación, recompensa y préstamos estaría orientados a financiar las etapas tempranas o de desarrollo de prototipos; mientras que, el Equity Crowdfunding y los modelos hibrido estaría orientados a proyectos en operación con necesidades de escalamiento.

D. Modelo de negocio: los puntos anteriores permiten ilustrar que el modelo de negocio se encuentra en una etapa evolutiva, y la forma en que interrelación los diferentes agentes puede cambiar en el tiempo. En la actualidad existe una dominancia en volúmenes y en transacciones por los ecosistemas emprendedores en los Estados Unidos, y de la Unión Europea con un potencial de crecimiento en los países emergentes (otros antecedentes se pueden cotejar en el Anexo Nº1).

2. Sociales:

A. Redes sociales primarias: entre los aspectos considerados de mayor relevancia en el proceso de financiación Crowdfunding se encuentran las redes sociales como herramienta de difusión y comunicación efectiva entre los agentes que participan en el proceso. Las redes primarias estarían conformadas principalmente por familiares, amigos, colegas y en general por personas con vínculos de una relación más bien directa. Este grupo es de relevancia en las primeras fases de desarrollo, y son determinantes para asegurar el éxito en los proyectos de menor escala (de donación, recompensa y préstamos). La literatura, menciona la relevancia que tiene el grupo de familia y amigos (F&F) en el ciclo de financiamiento temprano y la contribución de estos en la generación de volumen mínimo de negocio/masa crítica (Agrawal, et al., 2011) y (Kuppuswamy & Bayus, 2015).

B. Redes sociales secundarias: compuestos principalmente por todas aquellas generados en forma indirecta ya sea, a través de campañas de medios, redes de contacto y/o como consecuencia de las fases de difusión del proyecto. La capacidad de gestionar efectivamente las plataformas sociales constituiría un elemento clave en la aceleración de los proyectos (Gerber, et al., 2011). Un Emprendedor que es socialmente activo en la red podrá incrementar sus probabilidades de éxito dada características específicas del producto, y del atractivo que éste pueda tener para el mercado objetivo. En el caso de las redes sociales, existe una alta tasa de crecimiento proyectado en el número de usuarios a nivel mundial (en el Anexo 1, se muestra el crecimiento y las proyecciones en el número de usuario a nivel mundial de las redes sociales desde 2010 a 2018).

 

C. Reconocimiento social: Existe otro aspecto vinculante presente en la literatura dado por la influencia que tiene la sociedad en la aceleración de los proyectos. Este aspecto es un factor que emana de la psicología y tiene relación con la motivación que se genera en los individuos del reconocimiento social acompañado por el éxito.


3. Tecnológicos

A. Nuevas Tecnologías Digitales: El uso de intensivo de las denominadas nuevas tecnologías tales como “cloud computing”, internet, seguridad, comercio electrónico, plataformas de medios digitales y entre otras son otro de los factores claves que han contribuido a fomentar el crecimiento de la financiación Crowdfunding. En el caso de la Unión Europea existe una agenda única digital que fomenta el desarrollo de iniciativas tecnológicas que contribuyan con la transformación economía y social de la sociedad ( DG Communications Networks, Content & Technology, 2015).

B. Infraestructura tecnológica y comunicaciones: las mejoras en infraestructura tecnológica en banda ancha fija y móvil con mejores accesos y a un cada vez menor coste han sido un factor determinante en la masificación del uso de los medios digitales. En el Anexo 1 se complementa el análisis con una muestra de la evolución de algunos indicadores como la tasa de penetración de internet fija y móvil a nivel mundial (2008 – 2017). Estos indicadores permiten ilustrar el vertiginoso crecimiento de internet y las implicanciones que esta ha tenido en el desarrollo del Crowdfunding.

4. Culturales

A. Colaboración abierta y sin distinciones: dentro de los elementos centrales del modelo Crowdfunding se encuentra el esquema participativo en la que una o varias personas u organizaciones, proponen a un grupo de individuos, la realización de tareas, en la que la multitud pueda participar lo que genera cambios socioculturales en la manera en la que los individuos se relacionan.

B. Cooperación remota: otra de las características del Crowdfunding es facilitar el acceso a distancia y no presenciales de los usuario a la comunidad apoyado en las tecnologías de la información y la comunicación.

C. Cultura de innovación y emprendimiento: facilita un ambiente propicio en el cual la conducta y los valores de la comunidad se pueden enfocar hacia la innovación.

D. Transparencia y participación comunitaria: este es uno de los aspectos más importante de los modelos de Crowdfunding donde es la comunidad la que evalúa, y apoya los proyectos en función del interés y los valores de ésta.

E. Uso de Internet e Información: el uso intensivo de Internet por parte de los ciudadanos con los respectivos cambios en la privacidad, la disponibilidad y el uso de la información como elemento central del mercado digital son otros de los elementos centrales que han convergido en el desarrollo de este esquema financiación. Estos aspectos son debidamente ilustrados en las gráficas anteriores (The World Bank, 2013).


3.1.3. TIPOLOGÍA.

Debido a la diversidad de proyectos, cada uno con caracteres y necesidades de financiación muy distintas, existe una clasificación para determinar la tipología de Crowdfunding, en la que se distinguen los proyectos, principalmente, según el tipo de contraprestación que recibe el colectivo que colabora. (Véase Anexo tabla 1). Esta tipología ha sido elaborada a partir de la creada por la Comisión Europea y por los autores Baeck, Collins y Westlake. (European Commision, 2015) y (Baeck, et al., 2012).

1. Donación (Donation-based crowdfunding).

En la que la persona que hace una aportación al proyecto no espera contraprestación por ello, siendo totalmente altruista. La motivación del participante en este caso es la propia satisfacción personal ante la prestación de ayuda económica para un fin, posiblemente social o cultural. Es utilizada generalmente en campañas con fines sociales o culturales.

2. Recompensas (Reward-based crowdfunding).

Con la aportación al proyecto va aparejada una contraprestación en forma, generalmente de producto o proceso, pudiendo ser incluso el propio al que se ayuda a financiar. La motivación del participante pudiera ser de satisfacción personal pero también deseo por la recompensa ofertada. Se utiliza en muchas ocasiones para financiar la producción de productos innovadores, pero también para predecir la aceptación en el mercado de una nueva línea de producto.

3. Préstamos (Per-to-per Lending).

La aportación monetaria supone una especie de préstamos personales, en la que la persona que colabora espera una rentabilidad económica futura que se aportará, en forma de intereses, junto con la devolución de la cantidad prestada. En este caso los agentes que colaboran pueden estar motivados por la propia satisfacción personal de ayudar, pero principalmente existe una motivación financiera. Es utilizada generalmente como alternativa a los micropréstamos o microcréditos.

4. Inversión con acciones (Equity Crowdfunding).

Quien hace una aportación recibe a cambio una participación en el capital de la empresa, que le podrá aportar o no un futuro un rendimiento económico. En este caso los agentes pueden estar también motivados por la propia satisfacción personal de ayudar, pero fundamentalmente se tiene motivación financiera. Esta alternativa está muy relacionada con la financiación de proyectos a través de Capital de Riesgo ya que se busca financiar un proyecto, en el que se permite, y en muchas ocasiones se desea, la participación de los agentes que aportan fondos para iniciarlo.

5. Participación de beneficios o ingresos (Profit sharing/revenue sharing).

La aportación implica, como en el tipo anterior, un beneficio futuro derivado de la actividad económica que se ha financiado. Por tanto, la motivación también será financiera y de negocios.

6. Inversión en deuda. (Deb-securities Crowdfunding).

La aportación supone la adquisición de un bono de deuda, que conlleva la devolución de la cantidad aportada y una retribución futura en forma de pago de intereses. La motivación será en este caso financiera.

7. Modelos híbridos. (Hybrid models).

Modelos que combinan elementos de los anteriores tipos.


3.1.4. PROCESO.

En primer lugar, y como en cualquier proyecto de negocios, es necesario definir el plan de negocios, en el que se definirán las características relevantes del mismo. Entre los aspectos que deben considerarse están: el horizonte temporal del proyecto, el plan de operaciones, el análisis de los competidores y proveedores, el plan de marketing, la descripción del producto, y sobre todo el plan financiero.

Por tanto, en esta primera etapa de definición del proyecto, se deben valorar las diferentes alternativas de financiación para la elección de la más adecuada, y si se diera el caso un mix de métodos financieros. Una vez definidos aspectos importantes del negocio, y considerando el Crowdfunding como el método de financiación elegido, se debe elaborar un informe referente al propio plan de financiación del propio Crowdfunding.

En este estudio deben abordarse aspectos como:

  • Tipo de Crowdfunding y retribuciones posteriores a los agentes que participen en la financiación.
  • Cantidad monetaria a financiar, y si necesitamos la totalidad establecida o si podríamos iniciar el proyecto con una menor cantidad y posteriormente realizar otra campaña de financiación.
  • Público a quien va dirigido, observando la cercanía geográfica de los posibles inversores.
  • Información relevante, pero estratégica, para animar a la participación del proyecto, en la que se deben incluir todos aquellos aspectos relacionados con el producto o servicio (teniendo en cuenta que esa información será pública incluso para los propios competidores).
  • Campaña publicitaria y de marketing.
  • Horizonte temporal del proyecto y de la campaña de Crowdfunding.

El siguiente paso será elegir la plataforma asociada al tipo de Crowdfunding que mejor se adapte a lo establecido anteriormente. También, para la elección de la plataforma tendremos en cuenta otra serie de aspectos tales como la especialización de la plataforma hacia un tipo concreto de proyecto, la visibilidad y uso de la plataforma, la seguridad y reputación para el proyecto, y los detalles de negociación con la misma (garantías, comisiones, seguros, etc.).

A continuación, publicaríamos nuestro proyecto dentro de la plataforma, en la que se darán a conocer al público receptor: los componentes y promotores del proyecto, las características relevantes aportadas por el propio promotor, la meta económica a conseguir, el tiempo límite para aportar recursos, y la explicación de los retornos para los colaboradores.

Así también, conforme vaya pasando el tiempo, la plataforma irá informando de la cantidad recaudada hasta el momento y del número de colaboradores, además del tiempo y de la cantidad que restante para cerrar el proceso.

Una vez se haya llegado al límite temporal establecido, pueden ocurrir dos situaciones, dependiendo del tipo de plataforma elegida:

  1. La recaudación del total que se precisaba, pasando a la siguiente fase; o
  2. Recaudación parcial del monto total requerido, que en este cado implicaría o bien la devolución de las aportaciones a los participantes, o alternativamente, la asignación de esa cantidad conseguida a los promotores del proyecto, que a su vez podrán comenzar el desarrollo del mismo o la elaboración de otra campaña de Crowdfunding para conseguir la diferencia.

Estas dos posibles situaciones dependerán del tipo de plataforma al que asociemos nuestro proyecto, existiendo 2 modelos cuya funcionalidad explica la idea anteriormente explicada, e incluso, podemos distinguir un tercer tipo de plataforma, considerándolo como parte de estos modelos operacionales dominantes:

  1. Todo o nada (All or Nothing), del tipo Kickstarter: en la cual cada proyecto debe ser financiado en su totalidad antes de que expire plazo. El éxito se da solo cuando el objetivo de financiación se alcanza en tiempo y montos. Las campañas tienen una duración entre los 30 y 60 días como plazo máximo. La plataforma cobra un 5% de comisión sobre lo recaudado, y este monto solo se abona contra los resultados de la financiación solo en caso de ser favorable. En caso de no cumplimiento, se puede solicitar financiación por segunda vez. En el caso de Kickstarter solo admite proyectos de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda (Inglés). Los proyectos deber ser nuevos, originales y poseer un objetivo muy preciso para la financiación.
  2. Se obtiene lo que se recauda (Keep-what-you-raise), del tipo Indiegogo: este tipo de proyectos no exige el cumplimiento de metas y por lo mismo se ingresa lo recaudado. Sin embargo, existen incentivos para el cumplimiento de la meta por cuanto la comisión sobre los fondos recaudados en caso de éxito se reduce de 9% a 4% (existiría un reembolso del 5,0% por concepto de cumplimiento de la meta). El tipo de proyectos que se financian bajo esta modalidad serían: causas sociales y particulares, en algunos casos emprendimientos relacionados con: alimento, deportes, tecnología y microempresa
  3.  Aportaciones no monetarias: este tipo de plataformas de Crowdfunding están orientadas a la inversión social y colaboración en torno a iniciativas ciudadanas, proyectos sociales, culturales, tecnológicos y educativos, en la cual Goteo (España) es un participante de referencia. Dicha iniciativa es impulsada por una organización sin ánimo de lucro que permite contribuir con aportaciones no monetarias y la captación de “capital riego” para multiplicar aportaciones. Los proyectos son financiados solo si se llega a tiempo al objetivo establecido, y si este se consigue se puede continuar con una segunda ronda de 40 días para recaudar la financiación, y poder cubrir los costes. La tasa de éxito informada es superior a un 70%. Otras de las características distintivas es que todos los proyectos comparten conocimiento bajo licencias libres y abiertas con el consiguiente impacto en la apropiación de las innovaciones (http://www.goteo.org/).

Es necesario resaltar que existen otros esquemas de relación con las plataformas de Crowdfunding, pero en términos generales, estos serían los modelos más representativos.

Por último, y de conseguirse poder iniciar el proyecto innovador, con lo recaudado, se debe desarrollar el mismo, y garantizar la retribución a los participantes en la campaña de financiación.


3.2. DESARROLLO DEL MÉTODO DE FINANCIACIÓN.

3.2.1. MONTO DEL PROYECTO.

De forma generalizada se tiende a pensar que los proyectos en los que es necesaria una financiación pequeña podrían llevarse a cabo a través de mecanismos como Crowdfunding. Como veremos a continuación, algunos de los tipos de Crowdfunding verán limitados sus montos a financiar por las regulaciones nacionales, mientras que otros seguirán distintos patrones, como en el caso de los proyectos de donación.

Para focalizar este estudio, y para poder obtener conclusiones comparables con los proyectos que se financian a través de Capital de Riesgo, se estudiarán como herramientas de financiación de la innovación el Crowdfunding de tipo Equity, Profit, y Lending.

Para los primeros tres tipos, como veremos más adelante, el techo del monto del proyecto quedaría establecido, para España, dentro de la ley reguladora. Mientras que, para el resto, legalmente no existe ningún tipo de límite, pero intentaremos ofrecer una visión de su situación también para el caso español.

En términos generales, en las definiciones sobre financiación colectiva encontramos la noción de que métodos como el Crowdfunding están orientados a la financiación de proyectos de pequeña cuantía. Una revisión a la literatura, producida en este campo, desprende esa idea.

Por ejemplo, en un informe de la Organización Internacional de Comisión Valores (IOSCO), sus autores se referían al Crowdfunding como “un término general que describe el uso de pequeñas cantidades de dinero, obteniéndolo a partir de un gran número de individuos u organizaciones, para la financiación de un proyecto, un negocio o préstamos personales, entre otras necesidades a través de una plataforma online” (Kirby & Shane, 2014).

Así pues, el carácter multi-participativo y online de este método, puede suponer una limitación para monto total. Por un lado, el gran número de inversores que colaboran con pequeñas cantidades en un solo proyecto implicaría, para una iniciativa de grandes dimensiones, o bien exigir cuantías mayores a los individuos o una ampliación en el número de participantes.

El primero de los escenarios, por definición, aumentaría el riesgo de pérdidas para el inversor, lo cual desincentivaría a la participación del mismo. Mientras que el segundo escenario tendría asociado un mayor riesgo de fracaso en el proyecto por la limitación de los potenciales inversores. Por lo que resulta intuitivo pensar que esta herramienta de financiación suele ser usada para la financiación de montos no demasiado grandes.

Pero evidentemente, tal y como adelantábamos, existen otras limitaciones que influyen al establecimiento de la cuantía a financiar, como son las derivadas de la regulación propia del país en el que se pretenda conseguir la misma. En el caso de España, la regulación impone limitaciones tanto a la cantidad establecida por el promotor del proyecto, como a las cantidades aportadas por los inversores, entre otras particularidades, según lo publicado en el BOE, ley 5/2015, de 27 de Abril, de Fomento de la financiación empresarial.

Cabría señalar en primer lugar, que esta regulación sólo afectará a los tipos de plataformas en las que se ofrece financiamiento a cambio de un rendimiento dinerario, es decir las de tipo “Equity Crowdfunding”, a las de “Profit sharing/revenue sharing” o y las de “Peer to peer Lending” (si generan intereses para los inversores). Quedando excluidas las plataformas de donación “Donation based Crowdfunding”, las de recompensas “Reward-based Crowdfunding”, y las de préstamos sin intereses.

Por otro lado, esta ley distingue entre dos tipos de inversores con límites distintos:

  • Inversor acreditado. Serás las instituciones; las empresas que posean activos iguales o superiores a 1millón de euros o, una cifra de negocios igual o superior a los 2 millones de euros o, con recursos propios a partir de 300.000 euros; y las personas físicas que o bien acrediten unos ingresos anuales superiores a 50.00 euros o bien posean un patrimonio financiero superior a 100.000 euros, y además soliciten ser considerados inversores acreditados con carácter previo. Sin una limitación a la inversión establecida.
  • Inversor no acreditado. Serán considerados todos aquellos que no cumplieran las condiciones anteriores. Con una limitación a la inversión de más de 3.000 euros en el mismo proyecto publicado por una misma plataforma, ni más de 10.000 euros por años y plataforma. Así pues, también se establece que en cada plataforma no debe haber más de un proyecto de forma simultánea por promotor. Además el importe máximo de captación de fondos por proyecto y por plataforma no podrá ser superior a 2.000.000 de euros, donde la realización de sucesivas rondas de financiación no puede superar dicho importe en cómputo anual. Con la excepción de que si los proyectos se dirigen exclusivamente a inversores acreditados, el importe máximo se establece en 5.000.000 de euros. Cada plataforma debe garantizar que para cada proyecto se establezcan un objetivo monetario y un plazo para alcanzarlo, quedando acotada su participación en la misma.

Como, ya se ha comentado anteriormente, cabe la posibilidad de que para un determinado proyecto no sólo se consiga la cantidad marcada como objetivo, sino que se supere la misma. En este sentido, para los tipos de Crowdfunding ya detallados, la ley establece un límite del 25% de la cantidad objetivo como recaudación extraordinaria. Lo que quiere decir, que para un determinado proyecto no se podría superar el 125% de la financiación solicitada.

De la misma forma, se establece una condición para la entrega de la recaudación en los casos en los que no se hubiera alcanzado el objetivo de financiación, estableciendo libertad de condiciones dentro de cada plataforma, pero indicando el requerimiento de haber alcanzado por lo menos un 90% de lo solicitado para la entrega de dicha cantidad, en lugar de la devolución a los inversores.

Por otro lado, en esta misma ley, se establece que las plataformas de Equity Crowdfunding estarán supervisadas por la Comisión Nacional del Mercado Valores (CNMV), requiriendo su correspondiente solicitud de alta. Siendo necesario un capital social mínimo de 60.000 euros para constituirse como empresas de Equity Crowdfunding. Con la excepción de aquellas que en el último año financiaran proyectos por un valor superior a los 2 millones de euros, en cuyo caso el capital social mínimo sería de 120.000 euros. Y además, deberán disponer de un seguro de responsabilidad social con una cobertura mínima de 300.000 euros por reclamación de daños, y un total de 400.000 euros anuales para atender todas las posibles reclamaciones.

Para el caso de las plataformas de Peer to peer Lending, se recoge que, al tratarse de entidades de crédito, será el Banco de España quien las controle y regule. Por último, pero no menos importante, cuando tomamos la decisión sobre la cantidad que queremos conseguir a través del Crowdfunding, debemos también tener en consideración en dicho monto los costes que supondrá la acción recaudatoria.

Así bien, estos costes pueden agruparse en dos tipos: costes del proyecto y coste de las recompensas (Acconcia González, 2014).

  • Costes del proyecto: serán aquellos asociados a la propia campaña de Crowdfunding. Y podríamos diferenciar tres costes asociados al proyecto:

    • Gastos de servicios para la campaña. Se asocian a los gastos en los que incurrirá el creador para mejorar la campaña y que esta tenga una mejor visibilidad y presencia publicitaria (gastos de rodaje del video publicitario, pagos para mayor visibilidad en la plataforma, etc.)
    • Comisión de la plataforma. Los costes de gestión de la plataforma usada para lanzar el proyecto variarán dependiendo de la misma. Generalmente suponen un porcentaje de entre el 8% y 4% de la cantidad recaudada. Entendiendo que este porcentaje variará también con relación a los servicios que cada plataforma ofrece.
    • Gastos de los sistemas de pago. El coste de los sistemas de pago también variarán dependiendo de la herramienta electrónica de pago establecida por la plataforma. La cifra suele rondar el 3% y 5%.
  • Costes de las recompensas: Serán todos los relativos la retribución de los individuos que colaborarán en el proyecto (tanto para retribuciones dinerarias como no dinerarias).

    • Costes de producción. Se estarán incurriendo en este tipo de gasto siempre que lo ofertado como recompensa no coincida con lo que se pretende financiar con el proyecto de Crowdfunding. Por ejemplo para la producción de una película, se ofrecen como recompensa camisetas firmadas por los actores, en este caso la producción de las camisetas sería un gasto extra no contemplado en la financiación del proyecto principal. Estos son sumamente importantes en el tipo Rewards Crowdfunding (de recompensa).
    • Gastos de envío y embalaje. Todos aquellos costes asociados al packaging y al transporte de las recompensas. Especialmente en el caso del Rewards Crowdfunding (de recompensa).
    • Gastos fiscales. Gastos asociados a la aplicación impositiva derivada de la transacción entre el mecenas y el creador del proyecto, incluyendo los proyectos de donación. Así pues, dependiendo de la naturaleza del proyecto y atendiendo a las normas fiscales del país de origen (donde se crea el proyecto), las recompensas se grabarán de una forma u otra. Para el caso de España: las recompensas de tipo producto o servicio soportan el IVA, que supone el 21%; a las recompensas que no van a venderse tras la campaña se les aplicará el 10% del impuesto de Transacciones Patrimoniales; y a las campañas sin recompensas, se les aplicará el impuesto de Sucesiones y Donaciones, que supone entre el 7-14%.

Pudiendo concluir que, para calcular el monto total a financiar debemos tener en cuenta una serie de gastos y costes asociados con el propio proyecto de Crowdfunding, que una vez hecho el balance, se deducirán a lo conseguido, obteniendo así la cifra neta disponible para la financiación del proyecto para el cual se inició la campaña.

Una encuesta de la Asociación Española de Crowdfunding (La encuesta realizada por la Asociación Española de Crowdfunding, ha sido recogida en el informe sobre las Plataformas Españolas de Crowdfunding en 2014, en el que se encuestaron a 30 plataformas Españolas, representando el 65% del sector, por lo que los datos obtenidos representan de forma fidedigna la situación global de este mercado), realizada a plataformas de Crowdfunding en España, revela datos interesantes sobre esta forma de financiación. En ella, se determina que en España “a pesar de que hay muchas menos campañas de Equity Crowdfunding, éstas son las que consiguen una recaudación mayor, seguidas por Lending Crowdfunding” (SCF, 2014).

Así bien, según se recoge, se invierten de media por persona uno 4.853 euros por proyecto para el tipo Equity, y unos 2.025 euros de media por persona y proyecto para el tipo Lending. Sin embargo, la aportación media por persona en proyectos de tipo Donación es de unos 34,19 euros por persona y proyecto, similar a las aportaciones para proyectos de tipo Rewards, que suponen unos 35,58 euros por persona y proyecto (SCF, 2014).

En esa misma encuesta, establecen los datos promedios solicitados por tipo de proyecto, para 2014, siendo éstos unos 11.128 euros por proyecto de tipo Donación, unos 2.804 euros por proyecto de tipo Rewards, unos 30.833 euros por proyecto de tipo Préstamo, y uno 134.856 euros por proyecto de tipo Lending.

En el informe que recoge este estudio, se concluye que “de media, los proyectos de recompensa (Rewards) y donación (Donation) que tienen éxito, solicitan alrededor de 3.300€ y fracasan los que sobrepasan los 5.500€. Para préstamos e inversiones las cifras son superiores; tienen éxito los proyectos que solicitan alrededor de los 30.200€ y fracasan los que piden más de 200.000€” (SCF, 2014).

Concluiríamos diciendo, que en líneas generales para el caso de España, aquella premisa que se encontraba en la literatura en la cual se establecía que el Crowdfunding era una buena herramienta de financiación para proyectos pequeños, efectivamente se cumple. Para el caso español hay una regulación que limita los montos de los proyectos para los de tipo Equity, Lending y Profit Share, y ello nos podría llevar a pensar que en los tipos no regulados encontraríamos una tendencia de proyectos con una mayor cuantía, pero según la encuesta analizada esto no ocurre así. De tal forma que, para proyectos de tipo Rewads y Donación el éxito se consigue con campañas de recaudación pequeñas, mientras que para los otros (Equity y Lending) si bien la cantidad sigue siendo relativamente baja, ésta supera a los montos óptimos de los anteriores.

3.2.2. HORIZONTE TEMPORAL DEL PROYECTO.

Otro elemento relevante dentro de la financiación colectiva, y especialmente importante para la financiación de la innovación, es el horizonte temporal del proyecto. Entendemos este horizonte temporal como el tiempo que trascurre desde que se inicia el proceso de captación de inversores hasta que se cierra el mismo dentro de la plataforma seleccionada.

Cuando decimos que esta variable es relativamente importante para los proyectos de innovación, no estamos sino resaltando la importancia de llevar cuanto antes esa innovación al mercado, lo que se conoce como reducir el “time to market”.

Pero también, la especial sensibilidad de estos proyectos frente a su copia hace necesaria la reducción del tiempo en el que dichas innovaciones están expuestas en las plataformas. Pues como hemos comentado a lo largo del documento, el Crowdfunding no sólo es una herramienta de financiación sino que también puede suponer un método de difundir y publicitar las innovaciones. Es por ello que, las ventajas que el innovador pueda tener al ser el único produciéndolo, se vean amenazadas ante la difusión del mismo, por lo que en este sentido resulta crucial reducir el tiempo en la campaña de financiación.

Atendiendo a la encueta de la Asociación Española de Crowdfunding, hemos podido concluir, que para el caso de España, en 2014, la duración de las campañas también variará dependiendo del tipo de Crowdfunding a través del cual la estemos realizando. Para las campañas de Donación, de media se tardan unos 82 días en lograr la financiación del proyecto, mientras que para las de recompensa, sólo son necesarios unos 41 días. Para las campañas de tipo Equity se requieren uno 53 días para alcanzar la cuantía objetivo, así bien, la de Lending sólo requieren de media 30 días (SCF, 2014).

Por ello podemos concluir que, las campañas de financiación de las innovaciones, a través de Crowdfunding, para que sean exitosas deben durar entre el mes y los dos meses, dependiendo del tipo utilizado. Pero siempre estimando el periodo más adecuado para conseguir la cantidad objetiva sin poner en riesgo la innovación.

3.2.3. REQUERIMIENTOS DE LA DIFUSIÓN.

El elemento central del Crowdfunding es la difusión de una idea, concepto o un producto y/o servicio para que el grupo de interesados, caracterizados como la multitud, puedan evaluar en forma rápida y objetiva la intensión de apoyar o financiar a un determinado proyecto. La duración de las campañas puede variar según el tipo de Crowdfunding, que en promedio es de 65 días, esto independiente de las características específicas del producto o servicio. El tiempo promedio de una campaña de Crowdfunding en semanas durante el año 2011 para una muestra de 60 plataformas, se distribuye de acuerdo al siguiente gráfico:

 

Por otro lado, las campañas se clasifican en categorías (Arte, Causas Sociales, Diseño, Moda, Películas, Música, Publicación, Tecnología, y Emprendimiento), siendo las Causas sociales, y el Emprendimiento los que poseen una mayor difusión entre el público objetivo. La literatura es coincidente, en la importancia en la ejecución de una campaña planificada y bien estructurada. Además, el material audiovisual de calidad, y una presencia activa en las redes sociales son acciones que determina el éxito de las campañas.

La preparación de un material audiovisual que permita describir y presentar el proyecto, motivando a la audiencia respecto a las características de la causa, el bien o el servicio en cuestión es muy importante. El video y mensaje comunicacional o como se denomina en la jerga inversionista “power pitch” es un factor clave de éxito y por lo tanto la calidad de este tiene incidencia en la campaña de difusión. La calidad del video, especialmente en términos de la preparación, tiene una relación directa con la aceptación final de la idea o concepto puedan tener en una etapa temprana. Problemas de calidad y errores de sintaxis o pronunciación son penalizados por la multitud según informa la literatura. Adicionalmente, se considera dentro de la calidad de la campaña las actualizaciones periódicas que se realizan con el propósito de mantener informado a la audiencia.

En términos generales, los proyectos se actualizan solo al principio y al final de la campaña si bien las mediciones han demostrado que las actualizaciones que se realizan durante la ejecución de las campañas son herramientas de difusión muy importantes para asegurar el éxito de éstas (Mollick, 2013). Otro de los aspectos relevantes para la difusión identificada en la literatura tiene relación con: el tamaño de la red social que pueden tener los emprendedores. El tamaño de la red social medido a través de la penetración que estos pueden tener constituye en un muy buen predictor de una campaña exitosa.

En general se utiliza como referencia el tamaño de la red de influencia medido como el número de amigos en Facebook o en alguna plataforma social especifica como un estimador de éxito potencial (Mollick, 2013). Es importante mencionar que ciertas plataformas sociales tienen segmentos específicos dependiendo de la localidad, y de las edades de sus usuarios. Por ejemplo: Facebook principal red social adolescente en Estados Unidos (18 a 24 años) mientras que Linkedin es popular el segmento adulto y profesional (segmento entre 30 y 49).

Es importante destacar que las redes sociales poseen un taxonomía que permite caracteriza a los usuarios en función de la data (intereses, ubicaciones, perfiles, etc.) (Richthammer, et al., 2014). Existe otra consideración dentro de las campañas y que tiene relación con la proximidad entre el Emprendedor y quién lo apoya. La literatura hace referencia a la proximidad como factor que influye en la decisión y en los volúmenes de inversión especialmente en proyectos de financiación y/o de Equity Crowdfunding. Sin embargo, esta condición adversa se minimizaría por el efecto de la influencia social de familiares y amigos. Este grupo tendría relevancia en las etapas tempranas de la financiación especialmente con un aspecto de compromiso con el proyecto que es necesario para acelerar la difusión (Agrawal, et al., 2011).

Finalmente, otros aspectos importantes a considerar en el proceso de difusión que se extraen de la literatura tiene relación con:

  • los ciclos de financiación no son uniformes y los comportamientos de los inversores no se distribuyen linealmente, el comportamiento tiene una distribución del tipo U. Esta condición se aprecia en todas la categorías.
  • La evidencia de un efecto altamente motivador cuando se cuenta con un porcentaje de avance importante respecto a la meta. Los inversores generalmente prefieren invertir cuando hay mayor certidumbre sobre los resultados finales.
  • El apoyo de la familia y amigos generalmente ocurre en las etapas tempranas del proyecto. Es por ello la importancia de fortalecer ese grupo en la etapa previa.
  • Las actualizaciones de las campañas son importantes en toda la etapa de difusión del proyecto. Sin embargo, los emprendedores tienden solo a realizarla en las etapas tempranas y tardías de la campaña (Kuppuswamy & Bayus, 2015).

3.2.4. RIESGOS ASOCIADOS.

Riesgo de Copia de la idea innovadora.

La propiedad intelectual es uno de los aspectos de riesgo más explícito que está presente en la financiación mediante Crowdfunding dado la exposición que tiene los proyectos en las diferentes etapas de financiación. El riesgo que las ideas se hagan pública y que las ideas sean rápidamente distribuidas por la multitud es uno de los aspectos más críticos y riesgosos del negocio. La apropiabilidad se pierde en el momento en que se inicia la difusión en línea de la idea o concepto. Por lo anterior, es importante la protección de los derechos de propiedad intelectual de manera preventiva, a través de las debidas agencias u organismos que permitan la protección. Al ser un negocio cuyo alcance geográfico es muy vasto, la dinámica de la protección por medio de patentes se hace prácticamente imposible. Adicionalmente, dado el nivel bajo de financiamiento en la mayoría de los casos algún esquema de protección de la propiedad se hace prácticamente inviable.

Riesgo de financiación asociado a la plataforma elegida. Al igual que cualquier negocio, existe el riesgo de no tener éxito. No llegar a la meta de recaudación en el caso de los proyectos de Crowdfunding y especialmente del tipo "todo o nada", implica que el dinero recogido durante la campaña deberá ser devuelto a los inversores con los consiguientes costes y retrasos en la puesta en marcha del proyecto.

La literatura menciona, la importancia y la relevancia que tiene la elección de la adecuada plataforma para desarrollar el negocio. En este contexto, es muy importante para los emprendedores escoger el canal adecuado considerando el tipo producto o servicio que se pretende introducir en el mercado junto a las características adicionales y del propósito en cuestión especialmente si se trata de una campaña de índole recaudación de dinero con fines financieros o más bien levantar fondos para una causa social o de índole artístico. En todos estos casos la literatura coincide en la importancia de una adecuada estrategia y planificación considerando especialmente la presentación del concepto, idea o producto. Es por ello que el material audiovisual, una presencia activa en las redes sociales son de relevancia en la administración de las campañas cuya distribución en el tiempo es del tipo U, con un inicio y un término que concentran la mayor actividad y el riesgo de los proyectos (Kuppuswamy & Bayus, 2015).

La literatura menciona que entre los proyectos de Crowdfunding los fracasos ocurren en grandes cantidades mientras el éxito es más bien reducido”. El fracaso se concentra principalmente en proyectos que logran un máximo de un 20% de la financiación que se encuentra directamente relacionado con el esfuerzo inicial y no sostenido. Además, en la literatura se identifica como uno de los principales motivos del fracaso es debido al criterio de la financiación de la plataforma, y de las condiciones adicionales respecto a que no se puede utilizar una misma dirección o nombre para una puja, ni una misma tarjeta de crédito como tampoco la contribución puede superar un monto especifico (por ejemplo Kickstarter los US$ 10,000 por individuo). El “todo o nada” implica necesariamente una dificultad adicional especialmente en el caso de los proyectos de mayor envergadura (superiores a los US$10,000). Por lo anterior, los proyectos de menor tamaño, a su vez tendrán una mayor probabilidad de éxito durante la campaña dependiendo del esquema de financiación. El caso de los proyectos de Equity Crowdfunding será el opuesto (Mollick, 2013).

 Otros riesgos implícitos en el negocio. La subestimación de los costos asociados a lanzamiento de los proyectos es otro factor de riesgo que está presente en el negocio. En una etapa temprana es muy fácil subestimar el tiempo y los recursos que se requieren para la puesta en marcha de una campaña de Crowdfunding. Esto dependerá del tipo de financiación pudiendo agregar costes adicionales por concepto administrativo si se trata de proyectos de Equity Crowdfunding (proceso de emisión de acciones). Adicionalmente, la gobernanza es otro de los factores que implica coste en tiempo adicional, especialmente cuando se trata relacionarse con inversionistas (The World Bank, 2013).

La legislación que rige al financiamiento de Crowdfunding se encuentra en una etapa de evolución y cambio por lo que existen riesgo implícitos para con los deberes y obligaciones que se tiene con y de los inversionistas, especialmente en los ámbitos relacionados con el control de la propiedad y asociados a la información del negocio. Generalmente las plataformas pueden ofrecer algún tipo de asesoramiento general. Sin embargo, es altamente recomendable la orientación más especializada (The World Bank, 2013).

Entre los ámbitos administrativos pueden surgir problemas con inversionistas relacionados con la pérdida de control sobre el negocio lo que en algunos casos puede ser muy perjudicial para el negocio, implicando inclusive la desinversión del negocio o el cambio de la propiedad.


4. COMPARATIVA ENTRE LOS DOS MÉTODOS DE FINANCIACIÓN DE LA INNOVACIÓN.

A la hora de decidir la forma de financiar un proyecto, debemos de tener en cuenta multitud de factores que influirán en el éxito o fracaso en cuanto a la concesión del mismo. Así pues, saber cuál es el mejor método para financiar un determinado proyecto puede ayudarnos a reducir el tiempo para la obtención de esos recursos, que en algunos casos serán determinante para iniciar la actividad productiva.

Como hemos analizado durante todo el documento, generalmente, proyectos innovadores y/o de carácter emprendedor tienen bastantes dificultades a la hora de conseguir recursos financieros a través de las denominadas formas tradicionales de financiación. Estas formas tradicionales son básicamente la financiación bancaria, mediante préstamos y créditos; y la financiación pública mediante subvenciones y compra pública.

Ante las dificultades que presentan estas formas tradicionales, como avales, garantías, largos periodos de evaluación de la solicitud, etc., este tipo de proyectos pueden recurrir a otros medios de financiación como son los ahorros personales, las ayudas de familiares y amigos, y pequeños créditos personales. Pero en muchas ocasiones estas fuentes no pueden aportar los recursos suficientes y se deben valorar otras formas alternativas.

Por ello surgen y se popularizan los métodos no tradicionales de financiación, entre los que encontramos el Capital de Riesgo y el Crowdfunding. Como hemos podido comprobar, actualmente son un método muy importante de financiación, que han ayudado fundamentalmente al desarrollo de PYMES y Startup frente a proyectos innovadores.

Ahora bien, la elección entre estos dos métodos de financiación no es baladí, puesto que determinados factores, que a continuación destacaremos, pueden suponer el éxito o fracaso de nuestros esfuerzos al pretender conseguir financiación por un método u otro. Además de condicionar algunos aspectos del propio desarrollo de la actividad económica posterior.

Tanto para el Capital de Riesgo como para el Crowdfunding, en este estudio se han mencionado distintas variedades y tipos para ambos instrumentos de financiación, es por ello que, para poder resolver la pregunta de investigación que se planteaba en la introducción se deba concretar qué modalidades de cada herramienta se están comparando.

Y es que al comienzo de este estudio se hacía referencia a la desorientación de cualquier Emprendedor que quisiera hacer frente a un proyecto innovador y necesitase financiación. Siendo este proyecto considerado como un producto (bien o servicio) relativamente disruptivo en el mercado, que estaba lo suficientemente maduro para considerarse ya en la fase de prototipado. Y que para llevarlo a cabo se enfrentaba a la decisión de financiarlo a través de un proyecto de Capital de Riesgo, o por el contrario, intentar conseguir los recursos a través del Crowdfunding.

De esta forma, la comparación se reduce al análisis del Capital de Riesgo Puro (Venture Capital), y de forma análoga, al estudio del Equity Crowdfunding, que es el tipo que mejor se adecua la comparativa con el otro instrumento. Así pues, sería conveniente advertir que el resto de tipos de ambas herramientas son utilizables para este tipo de proyectos, pero por exigencia metodológica la comparación debe reducirse a estos dos tipos.

Ahora bien, en la realidad y en la práctica diaria de las empresas la decisión entre las dos herramientas de financiación puede resultar ardua, si se tiene en cuenta que en cada una de éstas, intervienen un gran número de factores, los cuales de hecho se relacionan entre sí. Es por ello, que en la valoración general para la toma de la decisión se deban focalizar los esfuerzos en los cinco factores principales que se han desarrollado a lo largo de este documento.

Estos cinco factores, presentan similitudes y diferencias entre Capital de Riesgo y Crowdfunding. Pero en definitiva, será la propia naturaleza del proyecto innovador lo que definirá la adecuación de una u otra atendiendo a estos criterios:

-MONTO:

Cuando analizamos el monto de proyecto como factor de decisión, nos encontramos que tanto el Capital de Riesgo como el Crowdfunding nos permitirán atender nuestras necesidades financieras.

La práctica de mercado en España nos dice que un inversor de Capital de Riesgo normalmente asume proyectos por montos superiores a 500.000 euros aunque podría perfectamente participar en inversiones menores. Por su parte y en lo referente al Crowdfunding encontramos que los proyectos que han demostrado ser exitosos no superan los 200.000 euros, pero que de igual manera es posible someter a este tipo de iniciativa proyectos de montos mayores hasta 2 millones de euros (5 millones si el proyecto va dirigido a inversores acreditados). Es por ello que a pesar de que tenemos una brecha (según práctica de mercado) entre los 200.000 y 500.000 euros, la misma podría ser satisfecha con cualquiera de los dos instrumentos. Concluiremos que los instrumentos son comparables respecto a esta variable, pero este factor no tendría por qué ser el más influyente en la toma de decisión en comparación con el resto de variables.

HORIZONTE TEMPORAL: Para la variable de Horizonte Temporal de la consecución de la financiación también se puede presentar una comparación entre los dos instrumentos. De tal forma que existirá una clara diferencia relativa al periodo que se necesitará como mínimo para la consecución plena de nuestro monto requerido.

Por un lado el Capital de Riesgo estima una duración mínima de 24 semanas para el cumplimiento de su objetivo, mientras que para el Crowdfunding tan solo se requieren unas 8 semanas. Esto puede ofrecer una cierta ventaja al Crowdfunding como instrumento. Pero no debemos olvidar que en ambas herramientas existirá un plazo de financiación en el que se englobe el tiempo que el promotor del proyecto necesita para atender al compromiso con los Inversores.

También se ha de considerar, en las dos herramientas, la duración del proceso de consecución de financiación, relativa con los costes que pudieran existir y que debieran ser satisfechos durante ese tiempo, y para los cuales un largo periodo de espera pudiera resultar negativo en el flujo de caja de dicho proyecto, poniendo incluso en riesgo la supervivencia del mismo. Es decir, el promotor del proyecto debe valorar por anticipado su capacidad para mantenerse económicamente, y mantener la actividad económica existente (si la tuviera) en el tiempo que va a tardar en conseguir la financiación.

TIPO DE INVERSOR:

Esta variable también podría resultar un factor importante en la decisión del instrumento, pero a diferencia de las otras dos anteriores, se puede destacar la influencia que tiene el objetivo que con ella se pretende conseguir.

Señala reiteradamente la literatura, y lo demuestra la práctica, que para la financiación a través del Capital de Riesgo, el apoyo en la gestión empresarial y estratégica recibida por parte del inversionista es una parte fundamental, algo que de forma natural no se obtiene con el Crowdfunding. Por tanto, si el objetivo es recibir esa ayuda del inversor (al cual entendemos como un experto), la decisión se decantará por Capital de Riesgo. De esta misma forma, si el promotor del proyecto no considera necesario un apoyo o asesoramiento para el mismo, no tendrá inconveniente en acudir a financiarse a través del Crowdfunding.

REQUERIMIENTO DE LA DIFUSIÓN:

El Crowdfunding a diferencia del Capital de Riesgo posee una orientación del tipo consumo masivo (Business-to-Consumer) donde la difusión se orienta hacia el segmento de usuarios o de Inversores que se encuentran circunscritos en la plataforma que se utilizará. En este sentido, los inversionistas pueden inclusive ser parte del perfil de futuros consumidores del producto o servicio. En la literatura se menciona y destaca que tanto la elección de la plataforma como la influencia social (familia, amigos y de la red de contactos) son fundamentales para la difusión y la aceleración de los proyectos de Crowdfunding en todas su dimensiones.

En el caso del Capital de Riesgo la difusión es personalizada y focalizada hacia un grupo reducido de inversionistas donde factores como la proximidad, la calidad en la preparación y finalmente la presentación que se haga respecto al plan de negocio son determinantes para el éxito o fracaso de la financiación.

RIESGOS:

El principal factor de riesgo asociado al Crowdfunding está en la apropiabilidad de la idea por parte de terceros ajenos al proyecto. Es decir, la difusión que se realiza, a través de la plataforma independiente a las características de esta (seriedad, seguridad, etc.) puede implicar que usuarios o potenciales inversionistas tenga acceso a información relevante vinculada a la idea, negocio o mercado, pudiendo apropiarse de estos, lo cual es un riesgo para el emprendedor. En el caso del Capital Riesgo, este aspecto sería más acotado, y de menor riesgo.

Adicionalmente, en el Crowdfunding en la mayoría de los casos las plataformas operan bajo la modalidad de cumplimiento de meta. Lo que implica que el no cumplimiento de esta, tiene implicancias directas en la no financiación. Este riesgo no estaría presente en el Capital de Riesgo, el cual puede comprometer niveles de financiación independientes a la meta prevista.

5. CONCLUSIONES.

La innovación en España puede ser financiada con herramientas alternativas a los métodos tradicionales que han resultado ser muy potentes y que han logrado expandirse de una forma rápida entre los usuarios.

Al igual que las fuentes tradicionales de financiación, estas herramientas presentan una serie de ventajas e inconvenientes particulares. No obstante, se han manifestado como un instrumento fácil de usar, rápido y seguro para aquellos proyectos en los que los métodos tradicionales presentaban demasiadas trabas y requisitos o incluso no concebían el ofrecimiento de los recursos.

La cuestión recae ahora en la correcta elección de estos instrumentos alternativos, para la consecución del éxito en su financiación y para la eficiencia en dicho proyecto financiero. Por ello, se precisa una comparativa entre los dos principales métodos alternativos de financiación de la innovación: el Capital de Riesgo y el Crowdfunding.

Analizando en profundidad ambos instrumentos de financiación y dentro de estos su tipología, alcance y mecanismos de difusión, los cuales han nacido de requerimientos diferentes de los solicitantes de fondos; definitivamente resulta necesario seleccionar la alternativa adecuada, no solo para poder acceder al mecanismo, sino para poder además garantizar su eficiencia y cuantificar el impacto potencial en el proyecto. Siendo finalmente el Capital de Riesgo Puro (Venture Capital) y el Crowdfunding Equity los tipos, dentro de dichos instrumentos que mejor se adecuan a los requerimientos que hemos planteado en nuestro supuesto de un proyecto de innovación disruptivo en proceso de lanzamiento al mercado; siendo además las dos modalidades de cada instrumento comparables debido a sus características y a su funcionamiento.

Evaluados los criterios monto del proyecto, horizonte temporal, tipos de inversor, requerimientos de difusión y más aún riesgos del proyecto; encontramos que todos ellos son relevantes de considerar por parte del Emprendedor a la hora de seleccionar entre alguno de los instrumentos de financiación propuestos; sin embargo la capacidad que tenga finalmente el Emprendedor de definir sus expectativas y transmitirlas a los inversionistas a través de su plan de negocio, e incluso la probabilidad real de atender sus objetivos será lo que decantará en su decisión final al seleccionar el instrumento.

Así pues podemos concluir para el caso español que ambos instrumentos de financiación son totalmente comparables ya que en este país la legislación faculta el uso indistinto de las dos herramientas. Además, para los dos esquemas de financiación existe una regulación que ampara el uso y la comercialización de las participaciones en ambos casos.

Para ambas herramientas la preparación previa de los proyectos es de vital importancia, y en ambas será necesario un esfuerzo previo, materializado en tiempo, recursos humanos, y recursos financieros. Es decir, el esfuerzo en la preparación para las dos herramientas será similar, no obstante habrá de tenerse en cuenta el resto de variables principales de cada uno de estos métodos y como se adecuan a los requerimientos del proyecto, ya que estas podrán determinar el curso del proyecto.

A nivel de práctica de mercado será necesario tener en cuenta que tanto el monto de proyecto y la duración del proceso de consecución de la financiación como variables cuantitativas relevantes dentro de la elección. De tal forma que, necesitando una cantidad monetaria concreta podemos acudir indistintamente a Capital de Riesgo o Crowdfunding según demanda, o incluso a una combinación entre ambos métodos haciendo varias rondas de forma paralela y/o simultánea, si las necesidades y recursos del proyecto lo permitieran.

Por otro lado, son los tipos de inversores, requerimientos de la difusión y riesgos, los que determinarán la elección de forma cualitativa. Es por ello, que estas variables principales atenderán a la elección subjetiva del Emprendedor dependiendo de sus objetivos primordiales para con el proyecto de financiación de su producto. El peso relativo de cada una de estas variables frente al resto, será en definitiva los que decante dicha elección.

Así, en el caso de los tipos de inversores el objetivo de apoyo en la gestión empresarial y estratégica por parte del Inversionista en lugar del mero aporte económico puede ser un factor que desequilibre la balanza entre ambos métodos a favor del Capital de Riesgo. Sin embargo existen otros aspectos que se deben considerar al momento de optar por un mecanismo de financiación respecto a otro, estos tienen relación con los riesgos específicos asociados a la apropiabilidad, la difusión y al nivel de control que se requiera ejercer sobre el negocio.

Existe otro aspecto importante a destacar, y son las diferentes plataformas web, las cuales aportan información relevante en cuanto a temas relacionados con la inversión en proyectos e iniciativas emprendedoras. Estos elementos incluyen una cartera de inversionistas de diferentes sectores empresariales, estadísticas de participación en proyectos, foros y capacitaciones en temas empresariales, noticias de interés. Cabe destacar que, si bien el emprendedor puede realizar búsqueda de sus posibles inversionistas por cuenta propia, en ambos casos (Crowdfunding y Capital Riesgo), las plataformas web son uno de los principales mecanismos de gestión, facilitación y difusión de los proyectos.

Así mismo, podemos evidenciar que los riesgos estarán presentes siempre en un proyecto de inversión, siendo de gran importancia mitigarlos a través de un mejor control del proyecto, teniendo en cuenta el mercado objetivo al cual va dirigido, y lo más importante conocer con antelación a quien será expuesta la idea o cual será la audiencia para evitar de esta forma que la idea o proyecto sea copiada o indebidamente robada. La limitación de recursos financieros expone a los proyectos a una apertura ante la búsqueda de posibles inversores con mucha facilidad, esto especialmente en aquellos casos en los cuales el mecanismo de preferencia es el Crowdfunding. Otro aspecto a mencionar, tiene relación con que durante la ejecución de los proyectos, posibles cambios y modificaciones pueden ocurrir, los cuales tienen impactos en la consecución del mismo. Por lo mismo, es importante que tanto el Emprendedor como el Inversor tengan siempre claro el alcance y el objeto del proyecto.

Será la conjunción de todas las variables, unida a los intereses y objetivos principales del Emprendedor lo que determinara la adecuación de un instrumento respecto a otro, resultando esto en la elección concreta de una u otra herramienta de financiación; o incluso como mencionamos por qué no apostar por una la mezcla de ambas.

6. BIBLIOGRAFÍA

  • DG Communications Networks, Content & Technology, 2015. Monitoring the Digital Economy & Society 2016-2021, Brussels: European Commission.
  • Acconcia González, V. A., 2014. Las 20 reglas de oro del crowdfunding. Primera ed. Barcelona: Versión digtal. Depósito legal núemero: B 19845-2014.
  • Agrawal, A. K., Catalini, C. & Goldfarb, A., 2011. The Geography of Crowdfunding. Working Paper 16820 ed. Cambridg, MA.: National Bureau of Economic Research.. Ajay K. Agrawal, C. C. y. A. G., 2011 . The Geography of Crowdfunding. Working Paper 16820. National Bureau of Economic Research. ed. Cambridge. MA.: s.n. Anon., 2015. knowcapital.net. [En línea] Available at: http://www.knowcapital.net/index.php?idSeccion=4&idSubSeccion=37
  • Anon., s.f. GOTEO. [En línea] Available at: http://www.goteo.org/
  • ASCRI, 2015. Informe de Actividad Capital de Riesgo en España, s.l.: ASCRI.
  • Baeck, P., Collins, L. & Westlake, S., 2012. How the UK’s Businesses, Charities, government and financial system can make the most of Crowdfunding., s.l.: Nesta Report.
  • Cejudo, A. & Ramil, X., 2013. Crowdfunding. Financiación Colectiva en clave de participación, s.l.: Asociación Española de Fundraising (aefr).
  • Clarke Ngwabi, R. |. T. p. J. O., 2014. Las desventajas del Capital Riesgo Corporativo. La voz de Houston (Versión digital). Demand Media .
  • Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), 2016. CNMV. [En línea] Available at: http://www.cnmv.es/portal/home.aspx
  • European Commision, 2015. Crowdfunding Explained. A guide for small and medium enterprises on crowdfunding and how to use it., s.l.: s.n.
  • Gerber, M. E., Hui, J. S. & Kuo, P.-Y., 2011. Crowdfunding: Why People Are Motivated to Post and Fund Projects on Crowdfunding Platforms. Evaston, IL: Northweatern University.
  • Gompers, P. & Lerner, J., 1999. What Drives Venture Capital Fund Raising?. Boston: Harvard Brookings Papers on Economic Activity Microeconomics, Vol 1; pp-49-92.
  • Guilanya Mercade, A. & Mazaira Font, D., 2005. Un repaso a la historia del Capital Riesgo y una mirada hacia su futuro a partir de su funcionamiento y agentes protagonistas. Barcelona: ESADE Business School. 
  • Kirby, E. & Shane, W., 2014. Crowd-funding: An Infant Industry Growing Fast., s.l.: Staff Working Paper of the IOSCO Research Department: [SWP3/2014].
  • KPMG, 2016. Informe de Perspectivas de Capital de Riesgo en España-Tercera Edición, s.l.: s.n.
  • Kuppuswamy Venkat & Barry L. Bayus, 2015. Crowdfunding Creative Ideas: The Dynamics of Project Backers in Kickstarter. Chapel Hill, NC. Kenan-Flager Business School. University North Carolina.
  • Manzanera, A., 2010. Finanzas para Emprendedores. Tercera Edición ed. s.l.:Editorial Deusto.
  • Mata, J., 2014. Las campañas de Crowdfunding. Su eficacia en proyectos lucrativos y causas sociales. Barcelona: Tesis doctoral. Universitat Ramon Llull. Facultat de Comunicació i Relacions Internacionals Blanquerna..
  • Mollick, E., 2013. The dynamics of crowdfunding: An exploratory study. Pennsylvania: Journal of Business Venturing 29 (2014).
  • Moreno, T., 2010. Los 7 financiamientos para PYMES. Periódico digital Expansión. Disponible: http://expansion.mx/emprendedores/2010/02/25/7-financiamientos-para-pymes.
  • NORGESTION, s.f. www.norgestión.com. [En línea] Available at: www.norgestión.com
  • Piñeiro, D., 2008. "La construcción de la Estatua de la Libertad". Una breve historia. Enlace: http://www.unabrevehistoria.com/2008/07/la-construccin-del-icono-de-la-libertad.html.
  • Private Investment Network, 2015. Blog con los datos referentes al estado del Crowdfunding en España. [En línea] Available at: http://blog.privateinvestmentsnetwork.com/las-mejores-plataformas-de-crowdfundingen-espana
  • Richthammer, C. y otros, 2014. Taxonomy of social network data types. Journal on Information Security EURASIP , Volumen 2014:11.
  • Roure, J., 2011. Presidente de la Asociación Española de Business Angels [Entrevista] (01 Agosto 2011).
  • Santos, E., 2003. Venture capital: An Option for Financing Latin America’s Small and Medium Enterprises. s.l.:Latin American VC Association. Emerging Markets Partnership. 
  • SCF, 2014. Informe de la encuesta de la Asociación Española de Crowdfunding sobre las Plataformas Españolas de Crowdfunding., s.l.: www.spaincrowdfunfing.org.
  • Serrano, C., 2016. Lecciones de Finanzas- 5campus.org. [En línea] Available at: http://ciberconta.unizar.es/ifinanzas/12-otrafinanciacion.htm
  • Surowiecki, J., 2005. Cien mejor que uno: la sabiduría de la multitud o por qué la mayoría siempre es más inteligente que la minoría.. s.l.:Urano Tendencias.
  • The World Bank, 2013. Crowdfunding´s Potential for the Developing World, Washignton, DC.: Information for Development Program (infoDev).
  • Trujillo Dávila, M. & Guzmán Vásquez, A., 2008. Venture Capital: Una mirada al constructo teórico, su rol en los nuevos emprendimientos y Agenda de investigación futura. s.l.:
  • Universidad de los Andes. Web Capital de Riesgo, 2015. La financiación de Starups en España, 2015., s.l.: Disponible en la web: https://www.webcapitalriesgo.com/descargas/2014_07_15_330611054.pdf.
  • WIKIPEDIA, s.f. WIKIPEDIA. [En línea] Available at: https://en.wikipedia.org/wiki/History_of_private_equity_and_venture_capital

Autores:

Juan Pablo Camus. Candidato a Doctor en Economía y Gestión de la Innovación, posee un Máster en Economía y Gestión de la Innovación en el programa interuniversitario UAM, UCM y UPM, y un MBA en los EE.UU. Posee destacada trayectoria como Directivo en importantes organizaciones multinacionales desarrollando negocios, gestionando operaciones, y liderando equipos y proyectos en entornos multinacionales. Entrenador, emprendedor y mentor en Sartups tecnológicos, y desarrollador de proyectos de innovación. Actualmente reside en Madrid y trabaja en Telefónica como Gerente en el segmento de Empresas Multinacionales, apoyando los procesos de mejora y cambio tecnológico de clientes mediante el uso intensivo de las tecnologías Digitales. Desarrolla línea de investigación que busca eficientar y mejorar el funcionamiento de los equipos, la toma de decisiones y la transferencia en proyectos en entornos multipais.


Diana A. Cañón


Mónica Muñoz, Candidata a Doctor en Economía y Empresa, especialidad en Innovación, por la Universidad Autónoma de Madrid. Cuenta con un Máster en Economía y Gestión de la Innovación por el programa interuniversitario UAM, UCM y UPM; Máster en Educación Secundaria, especialidad Economía, por la Universidad de Castilla la Mancha; y Máster en Economía y Gestión de la Energía por Repsol. Ha colaborado en el programa de Cooperación Educativa, trabajando como Asistente Técnico de Compras en Coca-Cola Iberian Partners. Tiene experiencia en el campo de la educación, como docente, ayudando a desarrollar innovaciones y mejoras en el ámbito educacional. Actualmente trabaja en Repsol como Ténico Analista en el negocio de Ventas Directas, apoyando en la gestión y control, así como en la mejora innovadora de procesos. También colabora en la productora de cine Mombi-Entretiéneme dando soporte en los ámbito económico-jurídicos e innovación, además de ser parte del Comité Directivo. 


Marco Vargas. Master en Economía y Gestión de la Innovación de la Universidad Autónoma de Madrid, con amplia experiencia en consultoría en Innovación y Desarrollo de Negocios apoyando diversas organizaciones en la definición de estrategia y procesos de transformación apoyados en tecnología. Más de 12 años de experiencia en el mercado latinoamericano trabajando con organizaciones del sector financiero, telecomunicaciones, retail y startup tecnológicas en el desarrollo de proyectos de innovación, lanzamiento al mercado de productos y servicios y desarrollo de planes comerciales y de negocio. Actualmente reside en México y trabaja en Telefónica como Gerente de Desarrollo de Negocios para Multinacionales, apoyando los procesos de acompañamiento a la transformación digital de clientes a través del impulso de las diversas capacidades y tecnologías habilitadoras que Telefónica propone al mercado.


Post a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *