Introducción

En la actualidad, la producción porcina intensiva se enfrenta a grandes retos: por un lado, la limitación del impacto medioambiental (producción de purín, emisiones de amoníaco a la atmósfera) y, por otro, la mejora del bienestar de los animales. Con el fin de buscar soluciones a estos problemas, se diseñó un centro experimental, el Laboratorio de Bienestar Porcino (LBP), impulsado por un grupo de profesores de la E.T.S.I. Agrónomos y por TRAGSA, quienes firmaron un acuerdo de colaboración. El proyecto se dio a conocer en el año 2001, en el 'VI International Livestock Environment Symposium' (Louisville, Kentucky), y en el 'Primer Congreso Nacional de Ingeniería para la Agricultura y el Medio Rural, Agroingeniería 2001' (Valencia, España).